San
Miguel
Mala atención a
reclusos señala informe de PDDH
Poca comida, hacinamiento, restricciones a
visitas, falta de recursos en los talleres son
algunas de las dificultades que enfrentan los
internos de los centros penales de
oriente.
- Evelyn
Granados
- El Diario
de Hoy'
Los reclusos son escuchados, pero no se
atienden sus demandas o necesidades,
según un informe de la
Procuraduría para Defensa de los Derechos
Humanos (PDDH).
Las huelgas de hambre, conatos de fuga,
incendios y toda clase de desórdenes en
las cárceles de San Miguel, La
Unión y Morazán se deben, en
primer lugar, al hacinamiento y a las malas
condiciones, tanto de infraestructura como de
trato por parte de las autoridades
penitenciarias, según la PDDH.
Con frecuencia más, algún reo
es agredido por los vigilantes o custodios sin
que respondan por ello. También se han
conocido casos en los que algunos reos deben
recibir asistencia médica inmediata y no
la obtienen.
En el mes de enero se registraron en los
penales de San Miguel, de La Unión y de
San Francisco Gotera en Morazán varios
conatos de amotinamientos cuando los reclusos
exigían una mejor atención.
Como respuesta de parte de las autoridades
penitenciarias, se realiza el traslado de los
reclusos hacia otros centros penales o tal vez
redistribuirlos en las mismas instalaciones.
El director del centro penal de Ciudad
Barrios en San Miguel, Italo Melgar, sostuvo que
en varios reclusorios uno de los problemas
principales es la sobrepoblación.
Detalló que cuando se desarrollan
traslados, se hacen atendiendo el
Artículo 91, de la Ley Penitenciaria, que
indica que estas acciones deben hacerse en forma
tal que se respete la dignidad de los internos,
los derechos humanos de estos y la seguridad de
la conducción.