Reiteran
alza en flujo de recursos
Remesas por $1,751
millones en 2000
El envío de remesas superó
en más de una cuarta parte al flujo de
1999. El BCR mantiene a estos recursos como una
baza principal para lograr la
reconstrucción luego del
terremoto
El Diario de
Hoy
Un
total de 1,751 millones de dólares
(¢15,321.25 millones) ingresaron a la
economía en el 2000 en concepto de
remesas familiares, informó el Banco
Central de Reserva (BCR).
La cifra superó en 377 millones de
dólares, un 27,4 por ciento, a la que se
registró durante 1999; además,
"las remesas representan el 13,2% del Producto
Interno Bruto y permiten financiar el 89,5% de
la brecha comercial del país",
indicó el BCR.
Sólo en diciembre de 2000, los
más de un millón de
salvadoreños que residen en el exterior,
principalmente en Estados Unidos, enviaron a sus
familiares en El Salvador 167 millones de
dólares. En diciembre de 1999, el flujo
fue de 141.1 millones de dólares.
De acuerdo con los reportes del BCR, el
ingreso promedio mensual de divisas por remesas
durante el año pasado fue de 145,9
millones de dólares, frente a los 114,5
millones del promedio de 1999.
Sostenido
La evolución de las remesas se ha
mantenido en constante alza durante los cinco
años, desde los 1,061.4 millones de 1995,
a un crecimiento sostenido que le
permitió llegar a los 1,751 millones del
2000.
"Las remesas familiares han observado un
crecimiento sostenido durante los últimos
años. Esa tendencia es el resultado de
las oportunidades de trabajo y de mejores
ingresos que tienen los salvadoreños que
residen en Estados Unidos", agregó el
informe del Banco Central.
La institución vaticinó que
para este año se espera que los
salvadoreños en el extranjero
"incrementen el flujo de remesas en apoyo a la
reconstrucción de la vivienda de su grupo
familiar, especialmente en las zonas de mayor
impacto del terremoto", que el pasado 13 de
enero devastó al país. De acuerdo
con cifras preliminares, el siniestro
dejó pérdidas superiores a los
$1,000 millones.
El BCR espera que las remesas familiares que
se prevé enviarán los
salvadoreños residentes en el exterior
constituyan una contribución
significativa al esfuerzo para restaurar la
economía del país.
Según las estimaciones del BCR,
calculan que al menos en el primer trimestre del
2001, las remesas crezcan en 15 millones de
dólares, y para finales del año,
alcancen los 60 millones de dólares de
aumento.
Ello implicaría que el ingreso de
remesas estimado para el cierre de 2001
rondaría los 1,810 millones de
dólares.
Con la llegada de más divisas, se
fortalecerían las inversiones ya
existentes y las nuevas empresas
aumentarían el empleo, lo cual
ayudaría a mejorar las condiciones
económicas de la población.
También crecerían los
depósitos de los hermanos lejanos en el
sistema financiero local.
Terremoto pospone consolidación Se
atrasa dolarización
Ya hay $70 millones en circulación, el
17% de la masa monetaria. BCR expone
dolarización de Costa Rica
La consolidación del dólar como
moneda circulante en El Salvador sufrirá
algún retraso debido al terremoto que en
enero devastó gran parte de la
infraestructura salvadoreña, dijo en San
José el presidente del Banco Central de
Reserva (BCR), Rafael Barraza.
El terremoto ocurrió cuando el
experimento de la dolarización
tenía apenas dos semanas, y aún en
las condiciones económicas adversas
creadas por el sismo se ha estado realizando en
forma exitosa, declaró el
funcionario.
No obstante, reconoció que debido al
sismo habrá un retraso en la
consolidación.
Entre los efectos esperados de la
dolarización, Barraza mencionó la
disminución en los costos de capital, lo
que va a generar mayor inversión.
Además, dijo que las menores tasas de
interés estimularán el
consumo.
El presidente del BCR destacó que,
aunque el proceso camina con éxito en El
Salvador, tal vez no sería posible
aplicarlo en otro país.
"Cierto que no debemos copiar, pero cierto
también que hay unas envidias que yo
llamaría sanas", expresó sobre el
tema, el presidente del Banco Central de Costa
Rica, Eduardo Lizano.
"Los países pequeños, como los
nuestros, van todos hacia ese mismo camino, pero
nosotros lo haremos cuando las condiciones
políticas y económicas sean las
favorables", explicó Lizano.
Barraza recordó que, antes de aplicar
la nueva ley, El Salvador presentaba una
macroeconomía estable que permitió
el paso.
"Tenemos uno de los sistemas financieros
más grandes de la región y lo que
queremos es protegerlo y mejorarlo",
agregó.
No en venta
Barraza también defendió al
proceso de dolarización y
consideró que "no es un asunto que el
país venda o promocione".
En un foro organizado por la Cámara de
Industrias de Costa Rica y en el que
participaron los presidentes de las
cámaras industriales de Guatemala, El
Salvador, Honduras y Nicaragua, Barraza expuso
que la introducción del billete verde
como moneda paralela al colón
salvadoreño fue una medida "altamente
premeditada" y que no afectará la
competitividad de El Salvador, ni del resto de
países centroamericanos.
Ante lo anterior agregó que el
país ya tiene siete años con un
tipo de cambio fijo del dólar,
situación que no se ha visto afectada por
las devaluaciones de las naciones vecinas, en
aras de buscar más competitividad de sus
exportaciones.
Sostuvo que Centroamérica tiene en
este momento la "opción abierta para
escoger el camino de la dolarización",
pero que antes de eso deben buscar una
estrategia para asegurar la estabilidad
económica mediante el control de la
inflación y el déficit fiscal.
Cautela empresarial
El presidente de la Asociación
Nacional de Industriales de Honduras, Felipe
Peraza, advirtió que El Salvador
tomará ventaja debido a que tiene tasas
de interés más bajas y que,
además, los costos de importación
de las materia primas descenderán.
Los países deberán tomar una
decisión en un futuro cercano respecto a
lo que harán con su moneda, dolarizar o
fijar el tipo de cambio, detalló el
presidente de la Cámara de Industrias de
Guatemala, Mario Montano.
Señaló que en Guatemala el
sector empresarial apoya un mayor estudio y
mejoramiento de los índices
macroeconómicos antes de iniciar un
proceso de introducción del dólar
como moneda nacional.