"Se lo
vendemos en las dos monedas''
El comercio empieza a
dolarizarse
Los grandes almacenes y supermercados
amanecieron con el signo $ en sus etiquetas. Las
zapaterías, los bazares,
cafeterías, tiendas de descuento y hasta
las señoras de los mercados
comenzarán a recibir dólares y
colones
El Diario de
Hoy
La ropa, el perfume, los juguetes, los
cosméticos, muebles, telas y adornos
amanecieron con el signo del dólar en la
cadena de Almacenes Simán. Las empleadas
comenzaron a pegar viñetas con el
símbolo $, desde el 29 de diciembre,
día en que recibieron su último
salario en colones.
"No se preocupe, se lo vendemos en las dos
monedas'', indican las empleadas a los clientes.
Afuera del almacén, todo parece igual,
excepto en las vitrinas de los centros
comerciales, donde las empleadas se retuercen
afanadas entre los maniquíes, para poner
el precio en dólares, junto a la cifra en
colones.
En las cajas registradoras, ya hay personas
con sus calculadoras comprobando que su producto
tenga el precio exacto. Vuelven a hacer otra
conversión para serciorarse del cambio
que han recibido.
Las computadoras de los negocios fueron
programadas para calcular en dólares los
cambios (vueltos), desde finales de diciembre.
Algunas tiendas se aperaron de aparatos y
plumones especiales para identificar
dólares falsos.
Ni de a $50 ni de a $100
En los Super Selectos y La Tapachulteca
prefirieron no correr riesgos. Por tiempo
indefinido, las puertas de sus sucursales lucen
un cartel que dice: "estimado cliente, por
razones de seguridad, no aceptamos billetes de
$50 ni de $100.''
Las cajeras explicaron a los clientes que la
empresa tomó esa medida, debido a que los
falsificadores suelen falsear dichas
denominaciones, por ser las mayores de las
series de los dólares.
Una señora -incómoda-
lamentó que el supermercado no haya
capacitado a sus cajeras para identificar
dólares.
Los empleadas de las diferentes
fábricas comenzaron a tropezarse entre
sí, en los pasillos de los supermercados,
para señalar con el signo dólar
sus productos, junto al agonizante valor en
colones.
Las dos monedas
En el Hiper Europa -otro de los grandes
supermercados- no hay ningún problema.
Usted puede pagar con la denominación de
dólares que quiera y, también,
todos los precios están en las dos
monedas.
En las exclusivas cafeterías Shaws
sucede lo mismo. Las dependientas no se
preocupan por las conversiones, confían
en el programa de sus computadoras, para manejar
los cambios y valores en dólares. El
próximo "capuchino'' le costará
$1.37; si paga con un billete de a cinco
dólares, el vuelto será $3.63.
En el Mercado San Miguelito, las vendedoras
no están preocupadas. Con una
sólida confianza varias de ellas aseguran
estar preparadas con la calculadora, para vender
en dólares. Algunas -las más
jóvenes- todavía le temen al
cambio, pero las veteranas expertas las
consuelan con un "es como ir a la escuela a
aprender a contar, sólo que ahora es en
dólares.''
Mientras, las vendedoras del Mercado Zacamil
tenían una queja en común:
compraron en el Mercado Central "el librito de
los dólares'', a cinco colones, pero
descubrieron que las estafaron, porque otro
distribuidor llega a ofrecérselos a
cuatro colones menos. En los pasillos, un
vendedor ambulante pregona a viva voz: "¡a
57 centavos de dólar la pomada para los
callos!''
El Salvador amaneció dolarizado.