- Sentido
común
- La
transición
- RICARDO
RIVAS*
- E-mail: ricardorivas@elsalvador.com
¡Tachín,
tachín! El Salvador, enero de 2001: Desde
ayer hemos amanecido "integrados" a los
países dolarizados. El paso se dio sin
decir agua va. Mientras otros discuten si la
medida se debió o no debatir con la
sociedad, si es constitucional o no, si trepana
o no nuestra soberanía...los ciudadanos,
aquí en San Salvador, en Santa
María Ostuma, Lislique y en todo el
territorio nacional, estamos interconectando
nuestros neurotransmisores para saber responder
a una medida que, en unos menos, en otros
más, le ha despertado la esperanza a la
gente.
En Europa, donde las cosas se hacen
ligeramente distintas que en
Centroamérica, el proceso de
integración monetaria -de la moneda local
al euro- continúa , desde hace algunos
años, siendo lento y gradual. Aquí
las cosas son distintas, o nos acostumbramos o
nos acostumbramos...¡y rápido! Ante
semejante realidad no nos queda más que
intentar ejercer la paciencia de un chucho
enano. Y es que desde ayer, comprar una minuta,
un mango "twist", una "charamusca" o una semita
"mieluda", jamás volverá a ser lo
mismo. ¿Cómo se preguntará?:
¿cuánto mango "twist" me da por un
dólar ? o ¿cuánto vale en
dólares, un mango "twist"?.
Quién se iba a imaginar : "Me da un
chocobanano, en dólares por favor"; "me
da un 'quarter' de tortillas, please " . No
sé si es sicológico o son mis
oídos dolarizados, pero de ayer para
acá estoy oyendo decir más "Okeys"
que "Va' pues", y que "Quiubo", "Senquiú"
que "Gracias". Bueno, a mi una señora me
dijo ayer que quería pagar la consulta en
"colouunes" ¿ ? Seguramente son mis
oídos.
Además, dicen los que saben de
economía, que todo a su tiempo llega a
tiempo. En esto si tienen razón, porque
de haber dolarizado en la época que
éramos cipotes, quizá
hubiésemos puesto en serios aprietos al
mismísimo Departamento del Tesoro de los
Estados Unidos: dos "Delta" nos hubieran costado
$ 0.02; el bus: $ 0.04; las gaseosas: $ 0.06;
las pupusas: $0.04 (las especiales: $ 0.1).
La dolarización de la economía,
ha dicho el gobierno, busca reducir la
presión financiera en la gente y brindar
seguridad a nuestros ahorros, pensiones y a la
inversión extranjera . ¡Dios los
oiga! Lo que sí parece ser seguro, es que
el país ha comenzado a caminar por la
vía de una transición que no
sólo es monetaria, también es
política, social, empresarial,
profesional, moral. La presión la ha
puesto la gente, no porque todo lo anterior haya
sido un desastre, sino porque lo que hoy tenemos
ya es insuficiente. Yo no sé si
será la emergente Generación X la
que le está imponiendo un giro
copernicano a todo este asunto, o es la
imperiosa necesidad de terminar con esa
-¿"maniática" sería el
adjetivo calificativo?- tendencia que busca
perpetuar todas las formas de poder existentes
en el país. Una simple miradita a las
oligarquías en las direcciones de los
partidos políticos de El Salvador y en
otras instituciones de la vida nacional,
bastaría para entender de lo que estamos
hablando. El país necesita airearse y
modernizarse.
En esto como en todo lo demás, hay que
forzar la marcha. Sabemos que algunos ya
tendrán cansada la cabeza, pero los pies
todavía aguantan el mandado. Otros,
tendrán cansados los pies, pero la cabeza
aún la mantienen fresca. El problemita es
con los que ya tienen cansada la cabeza y los
pies, y el problemón, con quienes ya
tienen cansada la cabeza y los pies, pero no se
quieren dar cuenta.
La transición hacia un país
moderno, probo y justo es urgente.
Echarían al traste con las expectativas
de la gente, por un lado, quienes aún se
empeñan en no hacer lo que se tiene que
hacer con los delincuentes, secuestradores y
demás malandrines. Por el otro, fomentar
la insensibilidad y atrincheramiento contra la
incomodidad que produce la contemplación
de la desdicha ajena; aquella que permite
disfrutar tranquilamente de un Boeuf a la mode
acompañado de la mejor cosecha de un
Macon Rouge, mientras en la acera de enfrente
unos parroquianos hacen mil malabares para
repartirse media olla de frijoles y dos pintas
de agua tibia...del ANDA.