Siguen
contradicciones en caso AFL-CIO
Una ONG
señaló problemas en
maquilas
El Ministro de Economía
aseguró ayer que fue una ONG, y no el
propio Ministerio de Trabajo, la que
elaboró un informe que señala
graves violaciones a los derechos laborales en
la industria de la confección de El
Salvador
- Guadalupe
Trigueros
- El Diario
de Hoy
Un día después de que el
Ministro de Trabajo dijera que su equipo de la
Unidad de Monitoreo elaboró un informe
muy general de la situación de los
trabajadores en las maquilas del país, el
titular de Economía, Miguel Lacayo, lo
contradijo, al asegurar que fue una
Organización no Gubernamental la que lo
preparó.
Lacayo dijo desconocer el nombre de esa ONG y
si la misma trabajó al ser contratada por
el propio Ministerio de Trabajo. "Lo
desconozco", se limitó a comentar, en una
breve conferencia informativa.
En lo que coinciden ambos funcionarios es en
desestimar el informe, debido a que
señala problemas en la industria
maquilera, sin especificar con nombres ni
ubicaciones a las empresas que supuestamente
encuestaron y en las que encontraron
anomalías en los derechos laborales.
El informe de la Unidad de Monitoreo (de 35
páginas) señala incumplimientos al
Código de Trabajo en la parte salarial;
violaciones a los derechos de la libertad
sindical y condiciones deficientes en seguridad
e higiene ocupacional, entre otros.
El documento sorprendió a la industria
de la confección, porque el mismo
proviene de una entidad estatal y no de una ONG.
Además, su contenido es usado por la
Federación Norteamericana del Trabajo
(AFL-CIO), una central sindical estadounidense
que solicitó al Departamento de Comercio
de ese país excluir a El Salvador de los
beneficios de la Iniciativa de la Cuenca del
Caribe (ICC).
La ICC elimina los aranceles a la ropa
exportada desde Centroamérica, en el
mercado estadounidense. Estos beneficios han
sido fuertemente promovidos por el Gobierno
salvadoreño, por lo que la
petición de la AFL-CIO, la cual
supuestamente se basó en el documento de
la Unidad de Monitoreo (según sospechas
de los industriales), destruye el andamiaje que
el Gobierno construyó a favor de la
ICC.
Para los confeccionistas, la demanda de la
AFL-CIO constituye una amenaza de largo plazo
para los beneficios de la ICC. Pero, para el
ministro Lacayo, no habrá ningún
impacto negativo. Según dijo, sostiene
reuniones con la embajada estadounidense, a la
cual el Ministerio de Trabajo rendirá un
informe sobre el documento de la Unidad de
Monitoreo.
"Creemos que el tema no llegará a
más", aseguró Lacayo,
después de aseverar lo anterior.