Se fueron a Miami a
ver a Sting
El cantante inglés se
presentó en el Mars Music Amphitheatre de
Palm Springs, como parte de su gira "Brand New
Day" donde ofrece lo mejor de su
repertorio
- Liz
Aguirre
- El Diario
de Hoy
El
pasado fin de semana se convirtió en una
experiencia inolvidable para María Luisa
Samayoa y Mario Ramírez, quienes ganaron
los viajes a Miami para disfrutar del concierto
de Sting en esa ciudad. Viernes, sábado y
domingo estos ganadores se pasearon por todo
Miami, conocieron, compraron y se divirtieron
con sus anfitriones, Henry Chacón de
Universal Music, Charlie Renderos y María
Julia de Rodríguez, ambos de VOX FM. El
viaje se realizó gracias al patrocinio de
Grupo Taca, Personal de Telecom, Agencia de
Viajes Escamilla y por supuesto VOX.
El grupo partió el viernes tempranito,
para llegar a Miami al mediodía, donde el
calor es apremiante en esta época del
año.
No fue un domingo cualquiera
Pocas veces se tiene la oportunidad de ver a
un maestro en escena: Sting. Sus inolvidables
éxitos sonaban en las radios de Miami,
como preparando los ánimos para el
concierto.
Sting se presentaría en Palm Springs,
ciudad ubicada a una hora y media de Miami. El
grupo de salvadoreños estaba ya bien
entrado en confianza, por lo que abundaban las
bromas y los chistes. Ni el calor era problema,
lo que interesaba era ir a ver a este cantante
cuya trayectoria ha estado marcada por el
éxito mundial.
En las cercanías del Mars Music
Amphitheatre había gente revendiendo los
boletos y otros portaban carteles donde
solicitaban las ansiadas entradas.
Diez mil personas se dieron cita para ver al
cantante en vivo, entre ellos seis
salvadoreños. En el lugar había
una pantalla gigante donde se vio todo el
concierto.
Sin mayores preámbulos, Sting
salió al escenario directo a cantar. Los
primeros temas pertenecían a discos como
"Fields of Gold" y "Brand new day", su
más reciente producción.
Además, los mezcló con
éxitos como "If you need somebody" y
"We'll be together".
En el escenario, Sting se hizo
acompañar de excelente músicos,
incluyendo un rapero. Siguieron temas como "All
this times" y "Every little thing she does is
magic". Guitarra en mano, Sting demostró
que es un maestro de la música pop.
El público, en su mayor parte adulto,
quizás es más obediente en estos
lugares, pues permaneció bien sentadito
casi todo el concierto. Eso si, a las diez de la
noche ya no se vendía ni una sola cerveza
más.
Sting habló en muy pocas ocasiones,
prefirió comunicarse con el
público a través de su
música, con temas tales como "Roxanne",
"Brand new day" y "Desert Rose", en la que fue
acompañado por una chica del
público que bailó al ritmo de la
canción.
A eso de las 10:25 de la noche, Sting
bajó del escenario. El final se acercaba,
pero la gente allá tiene otra forma de
pedir otra. Lo hacen gritando, silbando y
aplaudiendo sin parar por varios minutos.
Así, el cantante volvió al
escenario para emprender la despedida al ritmo
de sus mejores temas: "If I ever loose my faith
in you" y "Every breath you take", que
llegó inesperadamente, "Message in a
bottle" y "When we dance".
Al final, Sting se despidió, luego de
presentar a sus músicos, con un "Nos
veremos otra vez" y bajó definitivamente
del escenario. El público se
retiró satisfecho y por su parte los
salvadoreños cerraron un excelente fin de
semana con el gusto de haber visto a uno de los
mejores artistas de todos los tiempos.