Esos
seis kilómetros hacia arriba del
cerro
Entre polvo y rocas
El deseo de la población de
Polorós de contar con una carretera
pavimentada depende de una promesa. El Ministro
de Obras Públicas manifestó que la
calle hacia este lugar está incluida en
la segunda etapa del programa de Caminos
Sostenibles. Mientras, las incomodidades
continúan
- La
Unión
- Miroslava
Villatoro
- El Diario
de Hoy
Muchos
municipios del interior del país
están aislados del desarrollo
socio-económico.
Polorós, en La Unión, es uno de
ellos.
Vías de comunicación en mal
estado, servicio telefónico deficiente,
suministro de agua potable inexistente, falta de
un instituto nacional, entre otros, son los
principales problemas que enfrentan los
pobladores de ese municipio oriental.
La calle principal que conduce a
Polorós constantemente es obstruida por
rocas que extraen de una cantera ubicada entre
Nueva Esparta y Polorós.
El tráfico se paraliza hasta que cesan
las explosiones y las rocas son retiradas. Hay
ocasiones en las que la situación se
complica.
Amerto Romero, alcalde de Polorós,
recuerda que, el año pasado, las
excavaciones provocaron que una roca se
deslizara y cayera en la carretera, por lo que
el tráfico se paralizó durante
tres días.
Al problema de las carretera en mal estado,
los residentes en Polorós agregan la
falta de un instituto nacional.
Escolares emigran
Hasta este año, cerca de 200
estudiantes tuvieron que viajar a municipios
vecinos, como Nueva Esparta, Anamorós y
Santa Rosa, para continuar con el
bachillerato.
Para paliar esa situación, el concejo
municipal, en coordinación con docentes y
padres de familia, piensa establecer el
bachillerato dentro del mismo Centro Escolar de
la localidad.
"La escuela dispondrá de dos aulas
para impartir las clases, y la municipalidad se
encargará de equiparlas",
manifestó el jefe edilicio.
Sin embargo, no basta con la voluntad y el
esfuerzo del municipio.
María Antonia de Alfaro, directora del
Centro Escolar, ha solicitado al Ministerio de
Educación que les asignen tres maestros
más para la escuela.
La directora del centro educativo
también lamenta que, hasta la fecha, se
ven obligados a gastar 10 mil colones al
año sólo en el mantenimiento del
mobiliario que usan los estudiantes.
La situación en el municipio de
agrava, ya que no cuenta con servicio de agua
potable.