- Ministerio
Espiga
- Para comenzar de
nuevo
- Por
Salvador Gómez, Predicador
Católico
Al
comienzo de su vida pública, pasando por
la orilla del mar, Jesús encontró
a Pedro, Andrés, Santiago y Juan,
cansados de estar tirando las redes sin pescar
nada. El les dijo: "Echad vuestras redes para
pescar. Simón le respondió:
'Maestro, hemos estado bregando toda la noche y
no hemos pescado nada; pero en tu palabra,
echaré las redes'. Y, haciéndolo
así , pescaron gran cantidad de peces, de
modo que las redes amenazaban con romperse" (Lc.
5, 4-6)
Esta fue la primera pesca milagrosa.
Después de tres años, Jesús
resucitado encuentra de nuevo a los mismos
pescadores con las redes vacías y es
capaz de repetir el milagro.
Muchas personas están dispuestas a
comenzar algo con ilusión, mas
después de un tiempo y en todo al verse
sobre el mismo punto del que se había
partido, quieren volver a empezar. Jesús,
al ver de nuevo a los discípulos con las
redes vacías, les dice: "Tiren la red"
(Jn. 21, 6).
Esa orden es como un grito de batalla que
debe resonar en los oídos de aquellos
frustrados que no quieren hacer de nuevo el
esfuerzo de intentar nada, por el temor de
seguir acumulando fracasos.
Esta actitud de estar dispuesto y volver a
empezar la pone Jesús de manifiesto en su
relación con Pedro.
Todos recordamos la enforme confianza que
Jesús tenía en el discípulo
elegido para ser cabeza del grupo
apostólico. Confianza por demás
manifestada cuando le dirigió estas
palabras:"Tú eres Pedro, y sobre esta
piedra edificaré mi Iglesia... a ti te
dará las llaves del Reino de los cielos;
y lo que ates en la tierra quedará atado
en los cielos, y lo que desates en la tierra,
quedará desatado en los cielos" (Mt. 16,
18-19).
Desafortunamente y por diversas razones,
Pedro negó tres veces al Maestro.
Varios días después de ese
triste incidente, el discípulo y el
Maestro están de nuevo frente a frente.
Pedro esperaba un reproche, un reclamo, una
llamada de atención. Lo que nunca
imaginó fue tener que responder a la
pregunta que por tres veces le hizo el
Señor: "¿Me amas? (Jn. 21, 15). De
esa manera, Jesús le da la oportunidad de
que la antigua triple negación quede
sustituida por la actual declaración de
amor, fidelidad y compromiso. Sólo un ser
humano con la estatura de Jesús es capaz
de hacer eso.
Esta cualidad es indispensable para pedornar
y olvidar las desagradables experiencias
pasadas, devolver la confianza y estar decididos
a comenzar denuevo.
Cuando Pedro quiso resumir la vida de su
Maestro, lo dijo con las siguientes palabras:
"Cómo Dios a Jesús de Nazaret le
ungió con el Espíritu Santo y con
poder, y cómo El pasó haciendo el
bien y curando a todos los oprimidos por el
diablo, porque Dios estaba con El" (Hch. 10,
38)
Si con humildad se reconocen las faltas, y
hay disposición de de enmendar los
errores y, sobre todo, amor, Jesús nos
enseña que nunca es tarde para empezar de
nuevo. "¡Tiren la red!".