Con el deseo
férreo por vivir
Fátima de Lourdes Aguirre de Ochoa
es una madre de 25 años que adolece de
hipoplasia medular ósea moderada y para
sobrevivir urge de un trasplante de
médula, que tiene un costo de unos 300
mil colones.
- José
Osmín Monge
- El Diario
de Hoy
- FOTOS
César Avilés
Cuando
Fátima se encontraba en su séptimo
mes de embarazo (en abril del presente
año) le diagnosticaron hipoplasia
medular, un problema en la sangre que afecta el
desarrollo normal de plaquetas, glóbulos
rojos y glóbulos blancos.
Las constantes hemorragias y el aparecimiento
de moretones en su cuerpo fueron los primeros
síntomas de la enfermedad.
Debido al delicado estado de salud, el parto
de la señora de Ochoa tuvo que ser
provocado cuando ella tenía ocho meses de
gestación, ya que su vida y la del
niño corrían peligro.
Gracias a Dios y a la intervención de
los médicos, el bebé nació
sano y salvo; sin embargo, la salud de la madre
siguió en decadencia.
Hoy en día, la enfermedad ha sido
controlada un poco, debido al tratamiento
recibido en el Seguro Social y a los cuidados de
su familia; pero, a pesar de todas las
atenciones y al medicamento que se le administra
("ciclosforina"), el mal en la sangre sigue
latente.
En el caso de Fátima las causas de su
problema aún son desconocidas; en otras
personas puede originarse por el contacto con
materiales químicos (fertilizantes,
anticorrosivos
) o puede ser de tipo
hereditario.
Según datos arrojados por el
más reciente de los reportes
médicos, Fátima tiene un promedio
de cuatro mil plaquetas, cuando lo normal
debería ser 350 mil; la hemoglobina se
encuentra al 5.9 (debería ser de once a
doce) y el promedio de las defensas
(glóbulos blancos) es de cuatro mil, pero
tendría de ser de ocho mil.
Reposo absoluto
Para
controlar la hipoplasia, Fátima permanece
en absoluto reposo en casa de sus suegros, en la
ciudad de Santa Ana. Día y noche se
encuentra acostada en su cama, recibiendo las
atenciones de Juan Luis (su esposo) y de sus
familiares.
Por lo general, su boca y su nariz
están protegidas por una mascarilla, pues
sus defensas se hallan tan bajas que cualquier
otra enfermedad puede resultar letal. La
única parte descubierta del rostro son
sus cejas y sus ojos negros que denotan
tristeza.
"No puedo quitarme la mascarilla, porque una
simple gripe puede ser mortal para mí.
Sólo me levanto de la cama para ir al
baño. Entre más tiempo reposo,
menos energía gasto", expresa doña
Fátima, quien además padece de
temblor en las manos y ansiedad, que son dos de
los efectos secundarios producidos por el
medicamento que ingiere.
Solución: trasplante
Doña Fátima ha perdido mucha de
su fuerza física, pero no su fe. Ella
tiene viva la esperanza de que su mal
desaparecerá, que podrá vencer la
muerte y que tarde o temprano podrá
levantarse de la cama para dedicarse de lleno a
su pequeño Luis Enrique, de cinco
meses.
"Mi hijo y mi esposo son las razones por las
que quiero seguir viviendo. Somos una familia y
queremos estar unidos por mucho tiempo", comenta
Fátima.
Aunque la hipoplasia es una enfermedad muy
peligrosa, hoy en día las posibilidades
de cura son muchas. Una de las formas de
vencerla es a través de un trasplante de
médula ósea. Con este
procedimiento el organismo es capaz de aumentar
la producción de los glóbulos y
plaquetas.
Este tipo de intervenciones sólo se
realiza en Estados Unidos, Cuba y España,
y es precisamente en este último
país donde se tiene pensado
realizársele a Fátima.
Según don Juan Luis, ya contactaron
con médicos españoles y el costo
del trasplante será de 36 mil
dólares (alrededor de 313 mil
colones).
"Con el trasplante la posibilidad de
recuperarse es de 90 a 100 por ciento. Por el
momento se han mandado a España muestras
de médula de los hermanos y el padre de
Fátima. Si ninguno de ellos es
compatible, haremos uso de los bancos de
médula que hay en ese país. En
este caso los costos serían más
altos", expresa don Juan Luis.
Segura que vencerá
Sin
embargo, hacer realidad el sueño de
Fátima y de su familia parece estar muy
lejos. Uno de los obstáculos más
grandes ha sido el factor económico.
Ellos no cuentan con los recursos suficientes
para costear la operación.
"Estamos realizando diversas actividades para
recolectar dinero, entre ellas pedir en las
iglesias y colocar alcancías en
diferentes lugares. Hay un grupo de personas que
está realizando una rifa", comenta el
esposo.
A pesar de las barreras, Fátima de
Lourdes está segura de que vencerá
su enfermedad. Ella está decidida a
someterse a la intervención. Mientra eso
ocurre sigue las indicaciones de los
médicos, guardando reposo y
conformándose con estrechar entre sus
pecho a su pequeño hijo, aunque
sólo sea por unos minutos al
día.
Usted puede ayudar
Si desea colaborar con esta noble causa le
invitamos a depositar sus contribuciones en las
siguientes cuentas de ahorro.
- Banco
Cuscatlán: 11-11943-0
- Banco
Agrícola: 0160-105823-2