Miércoles 4 de octubre

























Con el deseo férreo por vivir

Fátima de Lourdes Aguirre de Ochoa es una madre de 25 años que adolece de hipoplasia medular ósea moderada y para sobrevivir urge de un trasplante de médula, que tiene un costo de unos 300 mil colones.

José Osmín Monge
El Diario de Hoy
FOTOS César Avilés

Cuando Fátima se encontraba en su séptimo mes de embarazo (en abril del presente año) le diagnosticaron hipoplasia medular, un problema en la sangre que afecta el desarrollo normal de plaquetas, glóbulos rojos y glóbulos blancos.

Las constantes hemorragias y el aparecimiento de moretones en su cuerpo fueron los primeros síntomas de la enfermedad.

Debido al delicado estado de salud, el parto de la señora de Ochoa tuvo que ser provocado cuando ella tenía ocho meses de gestación, ya que su vida y la del niño corrían peligro.

Gracias a Dios y a la intervención de los médicos, el bebé nació sano y salvo; sin embargo, la salud de la madre siguió en decadencia.

Hoy en día, la enfermedad ha sido controlada un poco, debido al tratamiento recibido en el Seguro Social y a los cuidados de su familia; pero, a pesar de todas las atenciones y al medicamento que se le administra ("ciclosforina"), el mal en la sangre sigue latente.

En el caso de Fátima las causas de su problema aún son desconocidas; en otras personas puede originarse por el contacto con materiales químicos (fertilizantes, anticorrosivos…) o puede ser de tipo hereditario.

Según datos arrojados por el más reciente de los reportes médicos, Fátima tiene un promedio de cuatro mil plaquetas, cuando lo normal debería ser 350 mil; la hemoglobina se encuentra al 5.9 (debería ser de once a doce) y el promedio de las defensas (glóbulos blancos) es de cuatro mil, pero tendría de ser de ocho mil.

Reposo absoluto

Para controlar la hipoplasia, Fátima permanece en absoluto reposo en casa de sus suegros, en la ciudad de Santa Ana. Día y noche se encuentra acostada en su cama, recibiendo las atenciones de Juan Luis (su esposo) y de sus familiares.

Por lo general, su boca y su nariz están protegidas por una mascarilla, pues sus defensas se hallan tan bajas que cualquier otra enfermedad puede resultar letal. La única parte descubierta del rostro son sus cejas y sus ojos negros que denotan tristeza.

"No puedo quitarme la mascarilla, porque una simple gripe puede ser mortal para mí. Sólo me levanto de la cama para ir al baño. Entre más tiempo reposo, menos energía gasto", expresa doña Fátima, quien además padece de temblor en las manos y ansiedad, que son dos de los efectos secundarios producidos por el medicamento que ingiere.

Solución: trasplante

Doña Fátima ha perdido mucha de su fuerza física, pero no su fe. Ella tiene viva la esperanza de que su mal desaparecerá, que podrá vencer la muerte y que tarde o temprano podrá levantarse de la cama para dedicarse de lleno a su pequeño Luis Enrique, de cinco meses.

"Mi hijo y mi esposo son las razones por las que quiero seguir viviendo. Somos una familia y queremos estar unidos por mucho tiempo", comenta Fátima.

Aunque la hipoplasia es una enfermedad muy peligrosa, hoy en día las posibilidades de cura son muchas. Una de las formas de vencerla es a través de un trasplante de médula ósea. Con este procedimiento el organismo es capaz de aumentar la producción de los glóbulos y plaquetas.

Este tipo de intervenciones sólo se realiza en Estados Unidos, Cuba y España, y es precisamente en este último país donde se tiene pensado realizársele a Fátima.

Según don Juan Luis, ya contactaron con médicos españoles y el costo del trasplante será de 36 mil dólares (alrededor de 313 mil colones).

"Con el trasplante la posibilidad de recuperarse es de 90 a 100 por ciento. Por el momento se han mandado a España muestras de médula de los hermanos y el padre de Fátima. Si ninguno de ellos es compatible, haremos uso de los bancos de médula que hay en ese país. En este caso los costos serían más altos", expresa don Juan Luis.

Segura que vencerá

Sin embargo, hacer realidad el sueño de Fátima y de su familia parece estar muy lejos. Uno de los obstáculos más grandes ha sido el factor económico. Ellos no cuentan con los recursos suficientes para costear la operación.

"Estamos realizando diversas actividades para recolectar dinero, entre ellas pedir en las iglesias y colocar alcancías en diferentes lugares. Hay un grupo de personas que está realizando una rifa", comenta el esposo.

A pesar de las barreras, Fátima de Lourdes está segura de que vencerá su enfermedad. Ella está decidida a someterse a la intervención. Mientra eso ocurre sigue las indicaciones de los médicos, guardando reposo y conformándose con estrechar entre sus pecho a su pequeño hijo, aunque sólo sea por unos minutos al día.

Usted puede ayudar

Si desea colaborar con esta noble causa le invitamos a depositar sus contribuciones en las siguientes cuentas de ahorro.

Banco Cuscatlán: 11-11943-0
Banco Agrícola: 0160-105823-2


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'00] [Portada] [Planeta Alternativo]

Copyright 1995 - 2000. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com