La
maquila es el único imán de
capital extranjero
Honduras a la zaga en
inversión extranjera
El país debe reforzar su
inversión en la educación y la
salud de la población. Uno de los
atractivos principales para los inversionistas
es la disponibilidad de mano de obra de buena
calidad a costos razonables
- Tegucigalpa
- La Prensa
Igual que el resto de las naciones del istmo,
Honduras ha venido operando cambios para
liberalizar sus regímenes y agilizar la
llegada de la inversión extranjera
directa.
Hoy, los inversores extranjeros gozan de
trato nacional y de total libertad para remesar
utilidades y repatriar capitales luego de tres
años de haber ejecutado una
inversión, entre otros jugosos
rendimientos.
Las estadísticas revelan que los
beneficios han sido en su mayoría
aprovechados por la industria de ensamblaje o
maquila, que es, hoy por hoy, el mayor
imán para atraer inversores externos.
Se suma a la maquila, la presencia de
empresas transnacionales que han crecido para
verse como un importante vehículos de
ingreso de IED a la economía local.
Firmas extranjeras como Bayer, Nestlé,
Alcón, Pfizer, entre muchas otras
conocidas representaciones, han crecido y
evolucionado exitosamente en suelo nacional.
Falta trabajo
Como se ve, el modelo de incentivos ha
resultado eficiente para el país, mas no
lo suficiente como para equiparar la
inversión local a la que tienen las otras
naciones centroamericanas y mucho menos
igualarla a la costarricense que va a la cabeza
de la consolidación de la IED.
La IED en Honduras sólo ha logrado un
1.9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB),
mientras que los costarricenses se quedan con
unos 600 millones de dólares anuales de
inversión extranjera, cuya mayoría
-un 78 por ciento- proviene de empresas de alta
tecnología de Estados Unidos.
Los variados índices también
reflejan a una región de múltiples
vivencias. Sirva de ejemplo Costa Rica y
Nicaragua -este último con un 10.2 por
ciento de IED- que muestran trayectorias
ascendentes, si bien a niveles distintos, con
respecto a la participación de la IED en
el PIB y la formación bruta de capital
fijo, pero siempre ascendentes.
El resto de países exhiben
trayectorias distintas, a un nivel más
bajo y con considerables variaciones.
Así, las maniobras de los
salvadoreños para atraer a los inversores
extranjeros sólo logró colocar sus
IED a un 7.4 por ciento en relación a su
PIB.
El Salvador, al igual que Guatemala, que
ocupa el penúltimo lugar en captaciones
foráneas y sólo alcanza a reflejar
en su producción interna bruta unos 3.5
puntos captados del IED, se ven igualmente
flojos.
Perspectivas
Traspasando los bajos rendimientos
comparativos nacionales, para muchos analistas
las perspectivas nacionales se ven buenas. Se
considera que Honduras como centro exportador de
primera mano, en especial con la industria de la
maquila, y con el principal puerto
marítimo del istmo, se "augura un
crecimiento interesante para la IED y la
inversión nacional orientada a la
exportación".
Sin embargo para que las perspectivas se
concreten, especialistas como Eduardo Gitli
enfatizan que el país deberá
reforzar su inversión en la
educación y la salud de la
población.
Esto porque "se ha comprobado que uno de los
atractivos principales para los inversionistas
es la disponibilidad en le país
anfitrión de mano de obra de buena
calidad a costos razonables".
Otros analistas sugieren también
ofertar al mismo tiempo a los inversores locales
no sólo a la posibilidad de operar a
mayor escala, sino también la defensa de
sus posiciones en el mercado y la mejoría
en sus bases de negociación ante
inversionistas extranjeros que eventualmente se
interesarán en adquirir firmas locales ya
instaladas en el mercado, con marcas locales
conocidas y cadenas de proveedores y de
distribución bien articuladas.