Observar es la
consigna
Mantener en observación los sitios
en los que se pueden producir desgracias por las
lluvias, había dado buenos resultados
hasta ayer. Pero hay sitios en crisis
- Corresponsales
- El Diario
de Hoy
La tierra ya no soporta más agua en el
caserío Barrancones, La Unión. En
el interior de algunas casas brota agua del
piso.
Los habitantes recogen piedras y lodo para
cubrir los hoyos. Además, las letrinas
aboneras están llenas de agua Muchos
vecinos padecen enfermedades respiratorias y
micosis. Pero no quieren abandonar sus hogares
por miedo a saqueos.
Diferente fue la reacción de los
pobladores de la playa El Tamarindo, en el mismo
departamento. Al menos 34 familias fueron
evacuadas por las autoridades locales y
trasladadas a la escuela del cantón El
Jagüey.
La acción de las entidades que
integran el Comité de Emergencia
Departamental ha facilitado la
distribución de alimentos, ropa y la
atención médica a los
damnificados. Mientras, grupos de tarea conjunta
cuidan las viviendas abandonadas.
En observación
El monitoreo en las zonas de riesgo es
permanente y con ello se espera identificar
situaciones especiales para aplicar medidas
inmediatas. Las autoridades usulutecas
informaron sobre el aumento en el nivel de las
aguas de los ríos Lempa y Grande. Pero no
se reportan daños materiales. En la
comunidad Las Burras, en Berlín, se
pidió a los vecinos que desalojen sus
casas debido a las descargas de la presa 15 de
Septiembre.
Otras 24 familias fueron evacuadas en el
caserío Moscúa, en Metalío,
en la playa Los Cóbanos y en el barrio la
Coquera , de Acajutla, todos en Sonsonate.
Algunos de los afectados fueron llevados a
viviendas de familiares y otros al Centro
Escolar Lisandro Larín Zepeda, en
Acajutla.
Metapán, en Santa Ana, y Garita
Palmera, en Ahuachapán, son sitios a los
que la tarde de ayer fue destacado personal de
socorro para prevenir desgracias.