- Ministerio
Espiga
- Sólo la verdad
nos hace libres
- Por
Salvador Gómez, Predicador
Católico
"(Jesús)
No necesitaba que alguien le informara de los
otros porque El sabía lo que hay en el
hombre"
(Jn. 2, 25, Biblia Latinoamericana)
Jesús no aceptaba los chismes, mucho
menos las calumnias. El no necesita informantes
secretos, espías u "orejas".
Personalmente se acercaba para hablar y conocer
a los demás.
Cuántos malentendidos, dudas,
desconfianzas y conflictos nos
ahorraríamos si tuviéramos esta
cualidad de Jesús. No hablemos ni
permitamos que nos hablan mal de personas que
están ausentes. Si tenemos dudas o
preguntas que hacer, vamos a hablar con los
directamente involucrados. Todavía hoy en
la mayoría de los códigos penales
que rigen nuestros países se les da, aun
a los criminales, el beneficio de la duda; es
decir: nadie puede ser condenado como culpable
si primero no se le ha escuchado y vencido en un
juicio o por lo menos se ha dado la oportunidad
de exponer su versión de los hechos o
defenderse.
En ocasiones somos más crueles y
despiadados que nuestros sistemas de justicia
que consideramos corruptos, cuando por algo que
nos han dicho de alguien lo condenamos sin darle
la oportunidad de una legítima
defensa.
Hagámonos el propósito de ser
imparciales, es decir, no emitamos una
opinión, mucho menos un juicio si no
hemos tenido la oportunidad de escuchar las dos
versiones. Recordemos que cada uno cuenta el
cuento a su manera.
Jesús nos enseña a no dejarnos
influenciar por dimes y diretes, y por supuesto,
a evitar infundir en otros nuestros
prejuicios.
Las turbas enardecidas que, cegadas por el
deseo de venganza, linchan a los que sin
más trámite consideran culpables,
han tenido que reconoer que muchas de sus
víctimas eran inocentes.
Los mismos discípulos de Jesús
, en repetidas ocasiones, hemos tenido que
reconocer con valentía que en algunos
momentos de la historia de la Iglesia fueron
condenadas como culpables persona que ahora
consideramos que no lo eran.
Al momento de emitir una opinión, un
juicio o peor aún, de condenar a alguien,
tengamos en cuenta este principio:
"Es mejor ser prudentes ahora que pedir
perdón cuando sea demasiado tarde".
En nuestra comunidad, el hermano Chico
Zúñiga nos resumió esta
enseñanza en una frase: "Averigua
primero", es decir, superar los chismes y los
cuentos y buscar con interés la verdad,
que equivale a buscar y encontrar a Cristo.
En esto, el Divino Maestro nos recuerda que
la verdad nos hace libres", porque siendo libres
de la mentira, la intriga y las conspiraciones,
sentimos más limpia nuestra conciencia y
podemos ser auténticamente felices.