Celebrando la
matanza del indígena
En una doble conmemoración, Friguey
y La Púa, realizaron un concierto que a
pesar de algunos contratiempos como la lluvia,
logró mantener atento al público
que se concentró en La Luna
- Alfonso
Reyes
- El Diario
de Hoy
La
lluvia no impidió que Friguey y La
Púa celebraran la matanza del
indígena, y que una cantidad considerable
de personas acompañaran a estas bandas
salvadoreñas en dicha celebración.
Un ambiente húmedo y caliente en el
interior, sin embargo, el espacio frente al
escenario se reducía a cada momento.
La conmemoración consistió en
un tributo que ambas bandas hicieron a los
argentinos, Los Fabulosos Cadillacs, a la
celebración del Día de la Raza (12
de octubre), tomando un trozo de la
canción "Quinto Centenario" para
celebrar, con un sentido irónico, "la
matanza del indígena".
Inicia el concierto (con cierto sabor a
contratiempo) con ritmo tropical, dado que el
tema "Carnaval toda la vida" hace tributo a
sonidos de la parte sur de América. Por
otra parte, los vocalistas Carlos Ruano y Max
Mendéz arrancan en la duela del escenario
con cencerro en mano para motivar a la audiencia
a bailar.
Para realizar la doble celebración,
ambas bandas se hicieron una en el escenario, de
tal modo que la dupla quedó conformada
por ocho elementos de Friguey y cuatro de La
Púa. La alineación se
conformó por Raúl Hernández
en la guitarra, Carlos Ruano en la voz, William
Paíz en la batería, Max
Méndez en la voz, Iván Flores como
director de metales, Jhonny Coto,
saxofón; Roni Salazar en la trompeta y
Steven Cervellón en la trompeta. Por el
lado de La Púa, Guillermo Zavala en los
timbales, Mario Antonio Amaya en las congas,
Roberto Amaya en el bajo y Manuel Merino en el
teclado.
En la noche que se celebró "la matanza
del indígena", las bandas ejecutaron
grandes temas "Cadillacs" como "Ya no tires
más balas", "Demasiada presión",
"Venas abiertas", "Tranquilo", "Matador", "Mal
Bicho", "Desapariciones", entre otras que
prolongaron el homenaje hasta convertirlo en
baile.
Especial sorpresa
En el promagrama oficial, los directores de
música a cargo hicieron una significativa
variación para introducir al
público al mundo musical de Friguey y La
Púa.
En el intermedio del especial musical, las
bandas intervinieron en el escenario por
separado, así pues se visualiza a los
integrantes de La Púa afinando
instrumentos, para luego comenzar con temas
propios, a la vez que cambian de vocalista; la
integración de un nuevo elemento a sus
filas, y la presentación de nuevas
composiciones musicales que en cierta medida
siguen el camino de los Fabulosos Cadillacs.
En otro tanto, Friguey se presentó al
escenario luego de la intervención de La
Púa, con música hecha en el marco
del rock cuyo contenido encierra sonidos de
metales, timbales, congas y bajos, guitarras y
voces inclinadas a lo agresivo del género
que predomina, pero sensibilizados por sonidos
latinos.
La matanza del indígena, la
música, el espacio, hasta la lluvia,
crearon un ambiente que rindió tributo a
la especie musical que desborda por las
fronteras de Latinoamérica, y a los
pensamientos que resultan de tal
estímulo.