Carlos Vives en El
Salvador
Carlos Vives tuvo que enfrentar momentos
difíciles y ahora, sin bajar la guardia
apuesta su destino con el disco "El Amor de mi
Tierra", el autor de "La gota fría" se
presentará en San Salvador
- Rosa
Linda Palomeque
- México
De
ser conocido a nivel iberoamericano por su
interpretación de "La Gota Fría",
en los últimos años Carlos Vives
tuvo que enfrentar momentos difíciles y
ahora, sin bajar la guardia y manteniendo la
esencia de su propuesta musical, apuesta su
destino con el disco "El Amor de mi Tierra", que
le produjo Emilio Estefan, conocido como "El Rey
Midas" de la música latina en Estados
Unidos.
El colombiano dice que vive actualmente el
punto de equilibrio que buscaba desde hace mucho
tiempo, pues ahora lo apoya una disquera
internacional, un equipo de producción
encabezado por Estefan y está afianzado
en una evolución que lo llevó a
tener un sonido más concreto y canciones
más contundentes, por lo que no piensa
"amainar el plumaje al primer ruido".
- ¿Cómo ves el fenómeno
de la aceptación de la música
latina en Estados Unidos?
A fin de cuentas todos somos americanos y la
música latina dentro del mercado
estadounidense siempre ha tenido etapas
importantes, hay que hacer un poco de historia y
ver para atrás porque cuando no
había Ricky Martin, hubo música
mexicana y cubana que, en épocas
diferentes, llegó, gustó y se
bailó.
Ahora hay una nueva ola, pero no pienso mucho
en eso, simplemente veo la manera cómo
trabajan Emilio y Gloria Estefan para que se
valoren propuestas como la nuestra, para
mí eso es importante, no sé
qué tanto más allá vaya a
llegar y la verdad no me preocupa.
-¿Cómo se dio el contacto con
Emilio Estefan?
Desde que grabamos el disco "Clásicos
de la Provincia", que contenía "La Gota
Fría", se acercó a nuestro
proyecto, algún tiempo después me
invitó a grabar la canción de las
Olimpiadas. Siempre se acercaba para decirme que
quería trabajar en nuestro equipo de
producción, que le gustaban nuestras
canciones y quería estar cerca de
nosotros.
Pero como no habíamos llegado a un
acuerdo con una compañía disquera,
no teníamos la estabilidad que
necesitábamos, después de 4
ó 5 años se volvió a
acercar, nos abrió la puerta de sus
estudios, produjo el disco y desde el principio
fue muy entusiasta, por lo que sentimos que de
alguna manera lo influenciamos un poquito, creo
que esa ha sido la razón de ese
cariño especial que ha tenido hacia
nosotros.
Valoró nuestro trabajo,
potenció todas las ideas, hizo sentir
bonitas nuestras canciones. Me quito el sombrero
porque, la verdad, hizo que no se perdieran las
bases que fueron el origen de este disco
- ¿Fue difícil posicionarte
después del éxito de "La Gota
Fría"?
Creo que no, lo que se ha hecho adelante es
mejor, lo que pasa es que todo tiene un momento
histórico y es difícil competir
con el de "La Gota Fría", es mejor no
comparar. No podría uno quedarse grabando
y regrabando canciones viejas toda la vida.
La música colombiana es de ayer, hoy y
mañana y nuestro afán, más
que hacer un crossover o lograr una
internacionalización, es formar parte de
algo: soy músico colombiano y eso quiero
ser antes que otra cosa.
Agradezco el momento de "La Gota Fría"
porque nos abrió las puertas y
aprendí mucho de ella, lo que pasa es que
después escogimos el camino más
difícil, el de la experimentación,
de la búsqueda.
- ¿Cuál fue el momento
más difícil que pasaste?
Cuando nos quedamos sin disquera, volvimos a
Bogotá y empezamos a trabajar algo muy
local, muy de la sensación de lo que
estábamos viviendo en Colombia. En
tiempos de "La Gota Fría" había
muchos planes, muchos sueños,
ofrecimientos, mucha gente ofrecía el
Cielo y la Tierra y un día nos quedamos
sin nadie.
Ahora logramos que nos redescubrieran y el
disco es el resultado de esa salvación,
de ese momento positivo y maravilloso que
estamos viviendo.