Bailarines en
perfecta sincronía
"Fuerza coreográfica" es el nombre
del grupo de baile moderno del Colegio Santa
Cecilia, de Santa Tecla, formado por 22 alumnos,
quienes desbordan gracia y energía en sus
presentaciones.
- José
Osmín Monge
- El Diario
de Hoy
- FOTOS
Orsy Campos
La
fuerza coreográfica del "Chaleco" es sin
lugar a dudas uno de los grupos estudiantiles de
baile mejor coordinados y vistosos del
país.
Gracia, simpatía y
sincronización son tres de las
características que identifican a esta
agrupación, constituida por niños
y adolescentes, cuyas edades oscilan entre 10 y
18 años.
Luciendo sus modernas y atractivas
vestimentas (la mayoría de colores
metálicos), los integrantes se entregan
en cuerpo y alma a la música y se deja
llevar por las melodías.
Sus exhibiciones se llevan a cabo en
colegios, plazas comerciales, actos culturales y
certámenes de bailes, en donde
interpretan ritmos como "pop", "tecno",
merengue, "reggae" y cumbia.
Ágiles movimientos de cintura y
elegantes pasos de baile realizan con
energía los muchachos, y despiertan
diversas emociones en el público
femenino.
Estas cualidades les han hecho merecer 35
primeros lugares, seis segundos puestos y un
tercer lugar en concursos de danza moderna en
los que han participado.
"Por el momento hemos dejado de participar en
concursos, ya que queremos darle la oportunidad
a otras instituciones para que ganen. Somos un
grupo de exhibición", expresa Guillermo
Cartagena, de 14 años y estudiante de
octavo grado.
Producto del esfuerzo
Pero los triunfos que han obtenido no han
sido cuestión de suerte. Todos sus
méritos son el fruto de rigurosas horas
de ensayos, dedicación, esfuerzo,
sacrificio y mucha disciplina.
Los ensayos los realizan cuatro veces a la
semana, y en ellos se crean nuevas
coreografías y se planea hasta el
último detalle para hacer más
atractiva a la agrupación.
"Los pasos que realizamos son creaciones del
coreógrafo Héctor Chávez,
pero también nosotros aportamos ideas",
expresa Moisés Magaña, de 13
años.
Los aspirantes a pertenecer a la "Fuerza
coreográfica" deben ingresar previamente
a un curso de baile (que se realiza en
vacaciones de fin de año), donde deben
dar lo mejor de ellos, pues sólo se
seleccionan los que sobresalen.
Tener
muy buenas notas y disciplina y poseer aptitud
para el baile son los únicos requisitos
para ingresar al grupo. A los miembros que
cometen alguna falta en sus comportamiento se le
castiga no dejándolos participar en
algunas presentaciones.
Expresión corporal
Los bailarines dicen que algunas personas
(sobre todo otros muchachos) les hacen burla por
lo que hacen, y que en esos casos ellos no se
sienten mal, ya que saben que bailar ante un
público no tiene nada de malo.
"Bailamos porque a todos nos gusta hacerlo.
Nosotros nos expresamos corporalmente a
través del baile. Nos sentimos orgullos.
Somos una gran familia; siempre nos damos apoyo
entre nosotros", comenta Óscar Eduardo
Urrutia, de 18 años.
Los miembros de la "Fuerza
coreográfica" en todo momento han contado
con el apoyo de sus padres y con la ayuda de la
institución educativa a la que
representan.
"El colegio nos proporciona el vestuario.
También nos da transporte cuando vamos a
lejos. Cada año realizamos unas 40
presentaciones", comenta Guillermo
Cartagena.
Grupo admirado
El grupo ha despertado tanta
admiración, sobre todo en niñas y
adolescentes, que se han formado grupos de
admiradoras.
"Las que pertenecen a estos grupos nos llaman
constantemente. Ellas tienen registrados los
números telefónicos de cada uno de
nosotros", expresa Alejandro García, de
17 años, quien, según sus
demás compañeros, es el que
más "pegue" tiene con las chicas.
Los muchachos se sienten muy orgullos de
representar a su colegio, ya que es una
institución que a través de los
años se ha preocupado por fomentar el
arte, el deporte y la cultura.
Ellos dicen que cuando están actuando
sienten una gran energía y
emoción, que en cada presentación
tratan de bailar de la mejor manera posible para
que el público y ellos mismos queden
satisfechos.
Voces con ritmo
"Comencé
a ensayar el año pasado, pero fue hasta
éste que inicié las
presentaciones. Me gusta bailar mucho; desde
chiquito me ha gustado hacerlo. Me siento
orgulloso de pertenecer a la Fuerza
coreográfica", expresa Mario Oliver
Morales, de10 años.
"Para pertenecer al grupo es necesario mucha
disciplina y dedicación. Los ensayos son
matadores, pero en ellos aprendemos mucho.
Aunque estar en el grupo nos quita mucho tiempo
me siento muy orgulloso de ser uno de sus
miembros", expresa Juan Carlos López, de
12 años.
"Siempre he tenido la inquietud por el baile.
En un principio me costó un poco aprender
los pasos, pero ahora estoy a gusto. Me siento
muy emocionado cuando el público me
aplaude", dice Fabricio Josué Fuentes, de
12 años.
"Es bonito pertenecer a la fuerza
coreográfica, ya que uno tiene la
oportunidad de expresar su talento
artístico. En un principio me
costó adaptarme, pero ahora somos como
una familia", comenta Guillermo Ernesto
Castellanos, de12 años.