Lunes 16 de octubre

























Bailarines en perfecta sincronía

"Fuerza coreográfica" es el nombre del grupo de baile moderno del Colegio Santa Cecilia, de Santa Tecla, formado por 22 alumnos, quienes desbordan gracia y energía en sus presentaciones.

José Osmín Monge
El Diario de Hoy
FOTOS Orsy Campos

La fuerza coreográfica del "Chaleco" es sin lugar a dudas uno de los grupos estudiantiles de baile mejor coordinados y vistosos del país.

Gracia, simpatía y sincronización son tres de las características que identifican a esta agrupación, constituida por niños y adolescentes, cuyas edades oscilan entre 10 y 18 años.

Luciendo sus modernas y atractivas vestimentas (la mayoría de colores metálicos), los integrantes se entregan en cuerpo y alma a la música y se deja llevar por las melodías.

Sus exhibiciones se llevan a cabo en colegios, plazas comerciales, actos culturales y certámenes de bailes, en donde interpretan ritmos como "pop", "tecno", merengue, "reggae" y cumbia.

Ágiles movimientos de cintura y elegantes pasos de baile realizan con energía los muchachos, y despiertan diversas emociones en el público femenino.

Estas cualidades les han hecho merecer 35 primeros lugares, seis segundos puestos y un tercer lugar en concursos de danza moderna en los que han participado.

"Por el momento hemos dejado de participar en concursos, ya que queremos darle la oportunidad a otras instituciones para que ganen. Somos un grupo de exhibición", expresa Guillermo Cartagena, de 14 años y estudiante de octavo grado.

Producto del esfuerzo

Pero los triunfos que han obtenido no han sido cuestión de suerte. Todos sus méritos son el fruto de rigurosas horas de ensayos, dedicación, esfuerzo, sacrificio y mucha disciplina.

Los ensayos los realizan cuatro veces a la semana, y en ellos se crean nuevas coreografías y se planea hasta el último detalle para hacer más atractiva a la agrupación.

"Los pasos que realizamos son creaciones del coreógrafo Héctor Chávez, pero también nosotros aportamos ideas", expresa Moisés Magaña, de 13 años.

Los aspirantes a pertenecer a la "Fuerza coreográfica" deben ingresar previamente a un curso de baile (que se realiza en vacaciones de fin de año), donde deben dar lo mejor de ellos, pues sólo se seleccionan los que sobresalen.

Tener muy buenas notas y disciplina y poseer aptitud para el baile son los únicos requisitos para ingresar al grupo. A los miembros que cometen alguna falta en sus comportamiento se le castiga no dejándolos participar en algunas presentaciones.

Expresión corporal

Los bailarines dicen que algunas personas (sobre todo otros muchachos) les hacen burla por lo que hacen, y que en esos casos ellos no se sienten mal, ya que saben que bailar ante un público no tiene nada de malo.

"Bailamos porque a todos nos gusta hacerlo. Nosotros nos expresamos corporalmente a través del baile. Nos sentimos orgullos. Somos una gran familia; siempre nos damos apoyo entre nosotros", comenta Óscar Eduardo Urrutia, de 18 años.

Los miembros de la "Fuerza coreográfica" en todo momento han contado con el apoyo de sus padres y con la ayuda de la institución educativa a la que representan.

"El colegio nos proporciona el vestuario. También nos da transporte cuando vamos a lejos. Cada año realizamos unas 40 presentaciones", comenta Guillermo Cartagena.

Grupo admirado

El grupo ha despertado tanta admiración, sobre todo en niñas y adolescentes, que se han formado grupos de admiradoras.

"Las que pertenecen a estos grupos nos llaman constantemente. Ellas tienen registrados los números telefónicos de cada uno de nosotros", expresa Alejandro García, de 17 años, quien, según sus demás compañeros, es el que más "pegue" tiene con las chicas.

Los muchachos se sienten muy orgullos de representar a su colegio, ya que es una institución que a través de los años se ha preocupado por fomentar el arte, el deporte y la cultura.

Ellos dicen que cuando están actuando sienten una gran energía y emoción, que en cada presentación tratan de bailar de la mejor manera posible para que el público y ellos mismos queden satisfechos.

Voces con ritmo

"Comencé a ensayar el año pasado, pero fue hasta éste que inicié las presentaciones. Me gusta bailar mucho; desde chiquito me ha gustado hacerlo. Me siento orgulloso de pertenecer a la Fuerza coreográfica", expresa Mario Oliver Morales, de10 años.

"Para pertenecer al grupo es necesario mucha disciplina y dedicación. Los ensayos son matadores, pero en ellos aprendemos mucho. Aunque estar en el grupo nos quita mucho tiempo me siento muy orgulloso de ser uno de sus miembros", expresa Juan Carlos López, de 12 años.

"Siempre he tenido la inquietud por el baile. En un principio me costó un poco aprender los pasos, pero ahora estoy a gusto. Me siento muy emocionado cuando el público me aplaude", dice Fabricio Josué Fuentes, de 12 años.

"Es bonito pertenecer a la fuerza coreográfica, ya que uno tiene la oportunidad de expresar su talento artístico. En un principio me costó adaptarme, pero ahora somos como una familia", comenta Guillermo Ernesto Castellanos, de12 años.


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