Lunes 16 de octubre


Presupuestos financiarán el desarrollo empresarial
La Mype demanda una política de apoyo

Las Mypes salvadoreñas están creciendo con la misma intensidad que en el resto del continente, gracias a la iniciativa privada y al apoyo del Gobierno

Miguel Lacayo

Durante los últimos diez años, el sector de la micro y pequeña empresa, han tenido un significativo crecimiento en América Latina. Éste auge ha tenido un efecto positivo en las economías, reflejándose en las aportaciones al Producto Interno Bruto (PIB) y en el número de ocupados.

En El Salvador, el comportamiento ha sido similar al del resto del continente, ya que más del 99% del parque empresarial nacional, lo constituyen micro y pequeñas empresas, las cuales suman al rededor de 472,000 Mypes. Éstas contribuyen al PIB no agropecuario en más del 25%, además generan el 38.2% del empleo de la Población Económicamente Actica (PEA).

No obstante, a la importancia que tiene en la economía nacional, ya que más de 3 millones de salvadoreños conforman las familias que dependen de la micro y pequeña empresa, este sector afronta condiciones que dificultan su desarrollo competitivo, ya que sus niveles tecnológicos y de rentabilidad son bajos.

En este sentido, el Ministerio de Economía, a través de la Comisión Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (Conamype), ha realizado investigaciones, consultas y talleres de trabajo con el fin de formular y proponer una política nacional para la Mype. Dicho proceso ha venido a validar, ampliar y enriquecer la estrategia de desarrollo de las micro y pequeñas empresas, que está contemplada en la "Alianza por el trabajo", como parte del plan de gobierno "La Nueva Alianza".

Esta política, a la vez que recoge elementos valiosos del plan de gobierno, también retoma propuestas de otros sectores, como por ejemplo, el Plan de Nación, el Libro Blanco de la Microempresa, Enade 2000; así también retoma la experiencia de expertos en el sector y sobre todo, el pensar de los empresarios, quienes a través de diversos talleres, manifestaron su problemática y posibles soluciones.

Acción

Respondiendo a éstas iniciativas, nuestro gobierno ha definido acciones concretas que lleguen hasta los empresarios, las cuales tendrán funcionalidad al implementarlas en forma conjunta entre gobierno, empresa privada, instituciones que trabajan o apoyan a la Mype.

Como acción estratégica se destinará aproximadamente ¢250 millones para ampliar el acceso de los empresarios, a los servicios financieros y no financieros. Del total de recursos a invertir, ¢70 millones constituirán el fideicomiso para la Mype (Fidemype), ¢50 millones serán destinados para la conformación de un fideicomiso en el Banco de Fomento Agropecuario, orientado al microfinanciamiento, y ¢130 millones son fondos que se contemplan en los presupuestos de la nación del 2001 al 2005.

Los recursos nos permitirán la implementación y facilitación de las siguientes estrategias.

a. Desarrollo de un marco legal e institucional.

b. Fortalecimiento e incentivos a la cultura empresarial.

c.Fomento a la asociatividad competitiva y un mejor acceso de los empresarios y trabajadores de la Mype, a los servicios financieros.

d. Mejoramiento del acceso de los empresarios de las Mypes a una gama más amplia de servicios no financieros.

En el desarrollo de un marco institucional adecuado, se busca promover políticas, acciones, proyectos y programas que competen a varios sectores y entidades públicas y privadas del orden nacional y local, así como también, adecuar leyes que incidan en el funcionamiento de la Mype, de acuerdo a su tamaño y características de los distintos tipos de empresas, para facilitarles el cumplimiento de normativas, procesos de formalización y operación.

Este componente estratégico comprende algunos programas como la inversión en nuevos sectores de actividad, análisis y propuestas a la legislación, simplificación administrativa para la formalización de la Mype, coordinación institucional, sistema de seguimiento y evaluación del sector.

A favor

El fomento de la cultura empresarial, busca potenciar valores y actitudes dentro de las personas que dirigen actualmente empresas, así como en aquellas que quieren iniciar su propia empresa. Para tal efecto, la política contempla un programa de fomento a las actividades empresariales en la educación formal y otro de reconocimiento de cualidades empresariales exitosas.

La asociatividad competitiva constituye un instrumento estratégico para miles de empresarios, quienes al ponerla en práctica podrían gozar de los beneficios que ésta genera, como es el caso del acceso a mejores precios en la compra de materia prima, elevar el volumen de las ventas y el ofrecimiento de precios más competitivos. Por tal razón, dentro de esta política se promueve y fomenta la asociatividad competitiva.

Los principales programas que se operativizan son: promoción al fortalecimiento institucional, mediante la formación técnica para la asociatividad, la asociatividad para segmentos de población de bajos recursos.

El acceso a servicios financieros es otro de los grandes retos que tenemos, por lo cual se promoverá un verdadero acceso a éstos servicios, de acuerdo a las necesidades del sector, apoyando la cobertura de los servicios con modernas modalidades y promoviendo a la vez, una red de instituciones financieras especializadas. Los programas que se realizarán en este campo son: promoción de la demanda de servicios financieros, oferta de servicios financieros y marco institucional y jurídico.

El mejoramiento del acceso de los empresarios de la Mype a una gama meas amplia de servicios no financieros también es otro punto prioritario en la política, a través de la cual se trabajará para cubrir las necesidades y los vacíos en la prestación de éstos servicios, según el tipo de empresarios.

También se promoverá una red de entidades de servicios empresariales, la cual contribuirá a la formación, capacitación y provisión de asesorías técnicas y empresariales, y servicios de desarrollo productivo e información comercial y de mercados. Los programas a desarrollar en ésta área son:

a. Dinamizar la demanda de servicios no financieros.

b. Apoyar la especialización de la oferta.

c. Formación de emprendedores y empresas.

d. Operativizar un sistema integrado de información especializada.

La puesta en marcha de esta política, estrategias, programas y proyectos serán respaldados con recursos que nuestro gobierno y cooperantes destinarán para este propósito. Sin embargo, se requiere de un esfuerzo de todos, con trabajo coordinado y conjunto entre los sectores institucionales y sectoriales; para que se generen los resultados que tanto se esperan en el sector d ela micro y pequeña empresa salvadoreña.


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