Presupuestos
financiarán el desarrollo empresarial
La Mype demanda una
política de apoyo
Las Mypes salvadoreñas están
creciendo con la misma intensidad que en el
resto del continente, gracias a la iniciativa
privada y al apoyo del Gobierno
Miguel
Lacayo
Durante
los últimos diez años, el sector
de la micro y pequeña empresa, han tenido
un significativo crecimiento en América
Latina. Éste auge ha tenido un efecto
positivo en las economías,
reflejándose en las aportaciones al
Producto Interno Bruto (PIB) y en el
número de ocupados.
En El Salvador, el comportamiento ha sido
similar al del resto del continente, ya que
más del 99% del parque empresarial
nacional, lo constituyen micro y pequeñas
empresas, las cuales suman al rededor de 472,000
Mypes. Éstas contribuyen al PIB no
agropecuario en más del 25%,
además generan el 38.2% del empleo de la
Población Económicamente Actica
(PEA).
No obstante, a la importancia que tiene en la
economía nacional, ya que más de 3
millones de salvadoreños conforman las
familias que dependen de la micro y
pequeña empresa, este sector afronta
condiciones que dificultan su desarrollo
competitivo, ya que sus niveles
tecnológicos y de rentabilidad son
bajos.
En este sentido, el Ministerio de
Economía, a través de la
Comisión Nacional de la Micro y
Pequeña Empresa (Conamype), ha realizado
investigaciones, consultas y talleres de trabajo
con el fin de formular y proponer una
política nacional para la Mype. Dicho
proceso ha venido a validar, ampliar y
enriquecer la estrategia de desarrollo de las
micro y pequeñas empresas, que
está contemplada en la "Alianza por el
trabajo", como parte del plan de gobierno "La
Nueva Alianza".
Esta política, a la vez que recoge
elementos valiosos del plan de gobierno,
también retoma propuestas de otros
sectores, como por ejemplo, el Plan de
Nación, el Libro Blanco de la
Microempresa, Enade 2000; así
también retoma la experiencia de expertos
en el sector y sobre todo, el pensar de los
empresarios, quienes a través de diversos
talleres, manifestaron su problemática y
posibles soluciones.
Acción
Respondiendo a éstas iniciativas,
nuestro gobierno ha definido acciones concretas
que lleguen hasta los empresarios, las cuales
tendrán funcionalidad al implementarlas
en forma conjunta entre gobierno, empresa
privada, instituciones que trabajan o apoyan a
la Mype.
Como acción estratégica se
destinará aproximadamente ¢250
millones para ampliar el acceso de los
empresarios, a los servicios financieros y no
financieros. Del total de recursos a invertir,
¢70 millones constituirán el
fideicomiso para la Mype (Fidemype), ¢50
millones serán destinados para la
conformación de un fideicomiso en el
Banco de Fomento Agropecuario, orientado al
microfinanciamiento, y ¢130 millones son
fondos que se contemplan en los presupuestos de
la nación del 2001 al 2005.
Los recursos nos permitirán la
implementación y facilitación de
las siguientes estrategias.
a. Desarrollo de un marco legal e
institucional.
b. Fortalecimiento e incentivos a la cultura
empresarial.
c.Fomento a la asociatividad competitiva y un
mejor acceso de los empresarios y trabajadores
de la Mype, a los servicios financieros.
d. Mejoramiento del acceso de los empresarios
de las Mypes a una gama más amplia de
servicios no financieros.
En el desarrollo de un marco institucional
adecuado, se busca promover políticas,
acciones, proyectos y programas que competen a
varios sectores y entidades públicas y
privadas del orden nacional y local, así
como también, adecuar leyes que incidan
en el funcionamiento de la Mype, de acuerdo a su
tamaño y características de los
distintos tipos de empresas, para facilitarles
el cumplimiento de normativas, procesos de
formalización y operación.
Este componente estratégico comprende
algunos programas como la inversión en
nuevos sectores de actividad, análisis y
propuestas a la legislación,
simplificación administrativa para la
formalización de la Mype,
coordinación institucional, sistema de
seguimiento y evaluación del sector.
A favor
El fomento de la cultura empresarial, busca
potenciar valores y actitudes dentro de las
personas que dirigen actualmente empresas,
así como en aquellas que quieren iniciar
su propia empresa. Para tal efecto, la
política contempla un programa de fomento
a las actividades empresariales en la
educación formal y otro de reconocimiento
de cualidades empresariales exitosas.
La asociatividad competitiva constituye un
instrumento estratégico para miles de
empresarios, quienes al ponerla en
práctica podrían gozar de los
beneficios que ésta genera, como es el
caso del acceso a mejores precios en la compra
de materia prima, elevar el volumen de las
ventas y el ofrecimiento de precios más
competitivos. Por tal razón, dentro de
esta política se promueve y fomenta la
asociatividad competitiva.
Los principales programas que se operativizan
son: promoción al fortalecimiento
institucional, mediante la formación
técnica para la asociatividad, la
asociatividad para segmentos de población
de bajos recursos.
El acceso a servicios financieros es otro de
los grandes retos que tenemos, por lo cual se
promoverá un verdadero acceso a
éstos servicios, de acuerdo a las
necesidades del sector, apoyando la cobertura de
los servicios con modernas modalidades y
promoviendo a la vez, una red de instituciones
financieras especializadas. Los programas que se
realizarán en este campo son:
promoción de la demanda de servicios
financieros, oferta de servicios financieros y
marco institucional y jurídico.
El mejoramiento del acceso de los empresarios
de la Mype a una gama meas amplia de servicios
no financieros también es otro punto
prioritario en la política, a
través de la cual se trabajará
para cubrir las necesidades y los vacíos
en la prestación de éstos
servicios, según el tipo de
empresarios.
También se promoverá una red de
entidades de servicios empresariales, la cual
contribuirá a la formación,
capacitación y provisión de
asesorías técnicas y
empresariales, y servicios de desarrollo
productivo e información comercial y de
mercados. Los programas a desarrollar en
ésta área son:
a. Dinamizar la demanda de servicios no
financieros.
b. Apoyar la especialización de la
oferta.
c. Formación de emprendedores y
empresas.
d. Operativizar un sistema integrado de
información especializada.
La puesta en marcha de esta política,
estrategias, programas y proyectos serán
respaldados con recursos que nuestro gobierno y
cooperantes destinarán para este
propósito. Sin embargo, se requiere de un
esfuerzo de todos, con trabajo coordinado y
conjunto entre los sectores institucionales y
sectoriales; para que se generen los resultados
que tanto se esperan en el sector d ela micro y
pequeña empresa salvadoreña.