Ahuachapán
Feria
de Atiquizaya tiene nombre de herrero
Tiene 91
años, maneja una bicicleta y
enseña el oficio de herrero en
Atiquizaya. No es de extrañar entonces
que la Décima Feria Artesanal de esta
ciudad lleve el nombre de Manlio Vega, que
según la partida se llama
Felicísimo Manlio Capitalino de las Rosas
de la Vega.
- Roberto
Díaz Zambrano
- El Diario
de Hoy
La actividad se lleva a
cabo del 1 al 8 de diciembre, dentro del marco
de las fiestas patronales de Atiquizaya. "Esta
vez ha sido dedicada a un obrero que a la edad
de 91 años todavía ejerce de
herrero, un oficio que se extingue y lo
enseña a muchos jóvenes", dijo la
Casa de la Cultura, organizadores de la feria.
El taller de don Manlio
Vega es visitado por muchas personas que desean
les repare cualquier clase de máquina o
bien les construya alguna para las labores
agrícolas. "Los que más me buscan
son los agricultores, a ellos les he construido
deshiervadoras, desgranadoras o bien piezas para
sus máquinas compradas en el extranjero.
Nos damos el lujo de repararlas", comenta
orgulloso don Manlio.
Este herrero asegura
que en su vida no ha tenido ninguna
decepción, pero si muchas satisfacciones
al ayudar a la gente a salir de sus compromisos
de trabajo. "En Atiquizaya había
agricultores que necesitaban apartaso para
destroncar los potreros, los jicarales y yo les
hice una destroncontronadora que les dio buenos
resultados", cuenta don Manlio. Otra
invención fue la "surcadora" para la
siembra de milpas. Sin embargo lo que más
pide la gente son las chapodadoras, "pues les
hacemos las cuchillas y la gente queda muy
satisfecha. Lo más importante es que todo
lo hago por iniciativa, yo no aprendí el
oficio en ningún libro", revela el
herrero.
A los 17 años,
Manlio Vega aprendió el oficio de herrero
de José Isaac Delgado quien tenía
un taller cerca del parque Anita Alvarado de
Santa Ana.
Una de las mayores
satisfacciones de este hombre es que sus alumnos
han sobresalido en el extranjero. Por ejemplo,
Juan Mónchez fundó su propio
establecimiento en México, y Luis Cortez,
en Estados Unidos.
Su actual alumno
René Chinchilla dice que don Manlio es un
maestro agradable, porque "tiene paciencia para
enseñar".