Usulután
Entre
comerciantes
Como la ciudad
más desordenada y sucia, es catalogada la
cabecera de Usulután. Para los
habitantes, es mínimo lo que se ha hecho
por lograr que esa localidad sea una zona limpia
y atractiva para la inversión. Ellos
aún esperan la acción de las
autoridades edilicias
- Rosa
Fuentes
- El Diario
de Hoy
Las
ventas ambulantes en Usulután no solo
causan una mala imagen a la ciudad,
también son el origen de desorden
vehicular, basura y raterismo.
La población ha
hecho un llamado a la municipalidad presidida
por Hipólito Baltazar, para que creen
alternativas a tal problemática, antes de
que la situación se vuelva
incontrolable.
Para los conductores
que se ven obligados a circular por la carretera
El Litoral, atravesar la ciudad de
Usulután es una odisea.
"En ocasiones hay que
esperar hasta media hora para poder salir de la
localidad", afirmó Salomón Ayala,
uno de los motoristas que a diario debe
enfrentarse a la aglomeración de
comerciantes.
Existe una vía
alterna, pero no es utilizada por el
pésimo estado en el que se
encuentra.
Las ventas
también son motivo de discusión
cuando se toca el tema de los accidentes de
tránsito. Flor Verónica Campos,
estudiante del Liceo Cristiano, expresó
que los peatones están entre la espada y
la pared, pues son obligados a caminar en las
orillas de la calle, exponiéndose a ser
atropellados por los vehículos y, si se
acercan mucho a las ventas, los comerciantes los
insultan.
Las
propuestas
Para Blanca Molina, una
posible alternativa para los transeuntes
sería la construcción de pasarelas
en los puntos que se consideren
estratégicos.
Ante esto, el problema
que surge es el del raterismo, otra de las
consecuencias del desorden urbano que
caracteriza a la cabecera usuluteca. Para los
habitantes, la alcaldía debería
coordinar con las autoridades policiales
estrategias de prevención y vigilancia en
la zona.
Para complicar
más la situación, la municipalidad
permitió la ubicación de la
lotería de cartón a orillas de la
carretera, justo en la salida de la ciudad,
yendo para San Miguel.
"Esto ha originado
más delincuencia en la zona de los
mercados", opinó José Amaya, otro
de los vecinos.
Se trató de
obtener la versión de las autoridades
edilicias, pero las primeras dos veces se
informó que el concejo se encontraba en
una reunión importante.
La tercera vez, nadie
quiso atender.