Martes 7 de noviembre


Columna enfoque espiritual
Fiesta en el Cuscatlán
Por pastor Roberto Bustamante

El Monumental estadio "Cuscatlán", fue construído durante la fiebre del mundiaL '70 para convertirse en el más grandioso escenario del futbol.

Pero con el tiempo las cosas cambian, el estadio, diseñado como el máximo templo del deporte

popular, en la actualidad está siendo sub-utilizado en su original propósito; ya no se llena como antes, los varios escándalos de los dirigentes futbolísticos y la baja del futbol nacional, han hecho que sus administradores opten por lo que nunca planificaron, convertirlo en un templo de alabanzas.

Fiesta, luces y música

El pasado Sábado 21 de Octubre, tuvimos una experiencia inolvidable en el "Cuscatlán", creo que ha sido la última vez que lo he visto lleno, y aconteció en la presentación del compositor cristiano Marcos Witt y su banda "Canzión". Más de 35 mil jóvenes en su mayoría, iluminaban al cielo nocturno con el resplandor de miles de velas encendidas. Al unísono esas 35 mil gargantas entonaban la melodía

"Enciende una luz". Esta es una alabanza muy sencilla, pero que tiene un profundo mensaje de

esperanza y optimismo que todos necesitamos. El canto dice: "Enciende una luz, déjala brillar, la luz de Jesús que brilla en todo lugar no la puedes esconder, no te puedes callar ante tal necesidad; enciende una luz en la oscuruidad...". Durante cuatro horas, las graderías del estadio Monumental vibraron ante los gritos de júbilo, de las alabanzas, las palmas y los vitores para Aquel que es Rey de reyes y Señor de señores.

También hay que decir lo bueno

Nuestro país atraviesa una crisis moral, social y económica muy severa, pero no es la excepción,

muchas naciones del planeta igualmente están siendo sacudidas por similares situaciones; pero con todo, lo hermoso de este evento, es que mostró lo quie miles y miles de salvadoreños sin distingos de religión o pensamientos sienten, la necesidad de buscar a Dios.

Fué bueno observar a los más de 35 mil jóvenes comportarse ejemplarmente dentro y fuera del

estadio. Aquella masa humana se despidió alrededor de las 11 de la noche sin un tan solo incidente.

Se respiraba en la atmósfera de San Salvador un aire de paz, de armonía y amor. No sólo hay muertos y tragedias en nuestra tierra, también eventos como el descrito suceden a

menudo, y deberían ser publicados como testimonio de lo que Dios hace en el alma humana.

Hay esperanza dice la Biblia: "Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová". "Por la conducta de los justos la ciudad será bendecida".

Enciende una luz, y déjala brillar...


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'00] [Portada] [Planeta Alternativo]

Copyright 1995 - 2000. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com