Domingo 5 de noviembre


Ministerio Espiga
Busquemos la vida eterna
Por Salvador Gómez, Predicador Católico

"Obrad, no por el alimento perecedero, sino por el alimento que permanece para la vida eterna".

(Jn. 6, 27)

Jesús nos invita a superar el inmediatismo y ser personas que trabajan a mediano y a largo plazo, a sustituir lo provisional por lo que es permanente. Cuántas veces, por estar haciendo lo urgente, no tenemos tiempo de hacer lo importante.

Cristo nos anima a ir más allá de una vida instintiva típica del os animales o de aquellos cuya única preocupación es "¿qué voy a comer?", "¿dónde voy a dormir esta noche?", "¿Con quién voy a hacer mi vida?".

Cuando nos dice: "Trabajen por el alimento que permanece para la vida eterna", no está despreciendo o restando valor a lo que ahora hacemos, al mundo en que vivimos o a las tareas que a diario realizamos. Su propósito es humanizarnos, amplianos los horizontes, desafiarnos a trascender y a mirar todo con perspectiva de eternidad.

Un antiguo himno cristiano, "Si vienes conmigo", dice: "En cosas que se mueren/yo puse el corazón/fue tierra mi tesoro/fue vana mi ilusión/ En cosas que se mueren me voy muriendo yo/Tú solo vives siempre/Tú solo, mi Señor...".

Qué profundas son las palabras de los obispos de América Latina cuando escriben: "En Cristo todo adquiere sentido. El rompe el horizonte estrecho en que el secularismo encierra al hombre.Le devuelve su verdad y dignidad de hijo de Dios, no permite que ninguna realidad temporal ni los estados ni la econmía ni la técnica se conviertan para los hombres en la realidad última a la que deban someterse" (Conclusiones de Santo Domingo # 27).

Qué estrecho es realmente el horizonte en el que el secularismo nos encierra, qué corta y miope es la forma de ver la vida de los que nos ha tocado vivir en un siglo, es decir, en una época centrada en el placer y en el tener. Muchos hombres y mujeres de nuestro tiempo no sólo bailan sino que viven con la filosía de "dale alegría a tu cuerpo, Macarena". El secularismo te dice: come hoy, bebe hoy, diviérte hoy, porque lo que ahora y aquí tienes es lo único que existe... "¡vive la vida loca!".

Por supuesto que Jesús viene a romper este horizonte estrecho: "Trabajen no sólo por el alimento que perece, sino por el alimento que permanece para la vida eterna".

Al decir VIDA ETERNA, nos está indicando un estilo de vida centrado en valores permanentes, en alcanzar metas que nos brinden satisfacciones más duraderas que una buena comida, una buena fiesta o cualquier otro placer. La vida eterna no es algo que tendremos después de muertos (como muchos han entendido). Esta forma de vivir con mayor plenitud y profundidad la podemos tener des de ahora.

Jesús no condena ni está en contra de las legístimas satisfacciones que podamos tener. Sólo quiere evitarnos el vacío y la frustración.


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