El
Salvador exige acelerar integración
aduanera
Ultimátum para
Guatemala
Cansado de tantas promesas incumplidas, el
Gobierno salvadoreño decidió
enviar una carta al Superintendente de la SAT,
para que, de una vez por todas, decida si
continúa o suspende el proceso de
integración aduanera
- Evelin
Galdámez
- El Diario
de Hoy
Desde
ayer, las justificaciones de incumplimiento ya
no son aceptadas en la Dirección General
de Aduanas de El Salvador (DGRA).
El motivo: los desplantes que las autoridades
de la Superintendencia de Administración
Tributaria (SAT) y que el mismo presidente de
Guatemala, Alfonso Portillo, le ha ocasionado al
proceso de integración aduanera que ambos
países iniciaron desde el año
pasado.
Cansados de tantos "mañanas", el
viceministro de Hacienda, Enrique
Córdova, y el director de Aduanas,
Joaquín Rodas, redactaron una carta en
donde le piden al superintendente de la SAT,
Rudy Castañeda, que decida, de una vez,
si continúan o no con el proyecto de
integración aduanera.
En la carta también se condiciona la
ejecución de los compromisos ya acordados
de palabra por parte de El Salvador, si los
funcionarios del vecino país no cumplen
con la parte que les corresponde.
"O dan muestras de interés a la
integración de aduanas y puertos, o
simplemente dejamos de invertir y hacer
esfuerzos que no conducen a nada", dijo
Rodas.
El funcionario indicó que como quien
nada contra corriente, así parece la
iniciativa y el trabajo de integración
iniciado por el país, en
comparación con la ineficiencia y
prórrogas del gobierno guatemalteco.
Las trabas
Todo comenzó un 17 de julio, cuando
los administradores de aduanas de Pedro de
Alvarado no cumplieron con el acuerdo
preestablecido de trasladarse a la
infraestructura de La Hachadura.
En esa ocasión, adujeron que
tenían un problema pendiente que
solucionar con los comerciantes y el alcalde del
municipio de Pedro de Alvarado, y que en cuanto
lo resolvieran echarían a andar la aduana
integrada.
Un mes después, el presidente
Portillo, quien se reunió con su
homólogo salvadoreño, Francisco
Flores, en la mencionada aduana
salvadoreña, dijo que él mismo se
encargaría de ponerle fin a las trabas y
que daría instrucciones para que el
traslado del personal se hiciera de
inmediato.
Hasta la fecha, el gobierno guatemalteco
aún no resuelve el impasse social ni ha
realizado gestiones encaminadas a acelerar la
concreción de la integración
aduanera.
Luego de eso, la SAT le propuso a la DGRA que
la integración se iniciara también
en los puertos, con lo cual darían lugar
a la implementación de las aduanas
integradas.
En la propuesta también se invitaba al
país a establecerse de inmediato en
Puerto Quetzal y después en Santo
Tomás de Castilla.
Las autoridades salvadoreñas aceptaron
la moción, pero conociendo los
antecedentes de incumplimiento de Guatemala, le
pidieron a Castañeda una
autorización escrita para establecerse en
el primer puerto en mención. Para darle
formalidad al trámite, El Salvador
pidió el permiso igualmente por
escrito.
Debido a que la esperada carta nunca llega,
Rodas habló por teléfono, el
jueves, con Héctor González,
intendente de la SAT, para recordarle el
trámite pendiente. Éste le dijo,
por tercera vez, que el día siguiente la
tendría en sus manos. Hasta el cierre de
esta edición, la carta aún no
aparecía.
Otras palabras
González y Castañeda hicieron
otro ofrecimiento que hasta ayer no se
cumplía. Ellos se comprometieron a
remodelar y ampliar la infraestructura
guatemalteca de la aduana Valle Nuevo, en
noviembre.
Dichos funcionarios dijeron a Rodas que
aprovecharían el cierre de la carretera
que conduce a Las Chinamas, para ajustar la suya
y tenerla lista para diciembre, mes en el que
los empleados de la aduana salvadoreña
podrían pasar a ocuparla, para dar inicio
así a las operaciones de la Aduana
Integrada de Valle Nuevo.
De acuerdo con Rodas, nada de esto se ha
cumplido hasta la fecha, por lo que, tomando en
cuenta los antecedentes, difícilmente se
concretizará el ofrecimiento.
- Esfuerzos e
integración
- Aduana con
Honduras
A diferencia de lo que ha pasado con
Guatemala, la buena voluntad de los
hondureños y tres meses de trabajo han
sido suficientes para concretar el proyecto de
unión aduanera con ese país.
Según el calendario de trabajo, en la
segunda quincena de noviembre se espera que el
tránsito de mercadería por la
frontera El Amatillo, entre El Salvador y
Honduras, sea más ágil y
seguro.
Desde el 10 de agosto, cuando el vecino
país oficializó su
intención se sumarse al proyecto de
unión aduanera, el cual meses antes
habían firmado Guatemala, El Salvador y
Nicaragua, la reorganización de la
infraestructura de la mencionada oficina
aduanera ha avanzado viento en popa.
Fechas
La aduana integrada El Amatillo
entraría en funciones a más tardar
el 30 de noviembre, afirmó el director
general de Aduanas, Joaquín Rodas.
Debido a que Honduras aceptó la
implementación del software que ha
diseñado el país para registrar el
tránsito aduanero, el proceso de
unificación de fronteras entre ambos
países ha sido más fácil
que el iniciado con anterioridad entre El
Salvador y Guatemala.
De acuerdo con Rodas, la buena voluntad y
disponibilidad que han mostrado las autoridades
hondureñas y la creciente
capacitación a la que se han sometido los
administradores aduanales, han sido la clave
para la pronta concreción del
proyecto.
La aduana integrada estará ubicada en
las instalaciones salvadoreñas,
así como el local en donde se
efectuará el registro de
mercadería cuando el semáforo
así lo indique.
Esta infraestructura entonces,
albergará a los agentes aduanales de los
dos países, quienes se regirán por
un mismo sistema informático de registro
y control.
El programa de control de tránsito de
mercadería, garantizará que
ésta efectivamente llegue al destino
final declarado en la frontera por donde
ingresó, y ayudará a disminuir el
contrabando y evasión de impuestos,
afirmó Rodas.