Déficit
es de 235.000 casas
Crece faltante de
vivienda
Los funcionarios de Vivienda de Costa Rica
están entre la espada y la pared: pocos
recursos y abundante demanda
habitacional
La
Nación
El faltante de viviendas en el país
crece y crece: mientras en 1994 el
déficit era de 96.165 casas, las cifras
estimadas para hoy ya rondan las 235.000.
Estos datos representan un crecimiento del
144 por ciento, en comparación con la
cantidad pendiente acumulada seis años
atrás.
Según el ministro de Vivienda,
Dónald Monroe, quien reveló tales
datos, estos números deben tratarse con
pinzas.
Se trata de un crecimiento atípico que
incluye unas 70.000 viviendas para la
población inmigrante que ingresó
al país luego del huracán Mitch,
en 1998.
Además, tampoco se puede considerar
que son cifras exactas, pues todavía no
se conocen los resultados del censo nacional de
este año, que podrían variar los
cálculos. Las estimaciones están
sustentadas en el censo de 1984 y las encuestas
de hogares de años anteriores.
¿Como resolverlo?
Aún así, el tema desvela a los
jerarcas del ramo que ya están trabajando
para acelerar la entrega de viviendas de
interés social para este grupo.
Monroe ratificó que ya posee un
borrador de lo que será el registro
nacional de postulantes, en el que se
definirá el total de familias que
necesitan techo y las cuales se
clasificarán según una serie de
indicadores técnicos.
Estos indicadores podrán ser: si se
trata de una familia comandada por una mujer
sola, si en el grupo hay personas con
algún tipo de discapacidad, si son
núcleos de población rural o
urbana y si viven en condiciones de hacinamiento
o precarismo.
Esta clasificación también le
ayudará al Ministerio y a las
instituciones relacionadas con el tema a definir
escalas y entregar las primeras viviendas "a
quienes realmente la necesiten con
urgencia".
Este proyecto de recuento de familias
necesitadas será dado a conocer
probablemente en dos semanas y tomará
como base la forma de trabajo que ha adoptado el
Banco Hipotecario de la Vivienda, el Instituto
Nacional de Vivienda y Urbanismo y el
Ministerio, entre otros, para resolver la presa
de bonos que al principio de esta
administración era de 24.123
viviendas.
"Actualmente ya no podemos hablar de presa",
pues ya se han entregado 16.114 bonos, para una
inversión de ¢24.363 millones, dijo
ayer el presidente Miguel Angel
Rodríguez, durante la inauguración
del proyecto habitacional La Cuenca, en San
Antonio de Belén, Heredia.
En total, quedarían por entregar 8.009
bonos, pertenecientes a las cooperativas que
causaron el descalabro del sector en 1998, como
Coovivienda, Bancoop y Univicoop.