Chalatenango
Jóvenes escapan
de banda delincuencial
Lo que sería una tranquila noche en
un bosque se convirtió en horas de
terror, luego de escapar de una banda de
delincuentes que les dispararon
- Salomón
Ayala
- El Diario
de Hoy
Cinco jóvenes, cuatro de ellos alumnos
del Instituto Nacional de Chalatenango,
dispusieron hacer un poco de ecoturismo. Luego
de pasar una noche de terror,
difícilmente se aventurarán de
nuevo a hacerlo.
El sábado anterior, después de
varias horas de caminar en un bosque de pinos
situado al norte de la cabecera departamental,
encontraron un claro que les pareció
ideal para acampar. Ya había oscurecido y
preparaban las cosas para comer un poco y
dormir. Los planes para el día siguiente
eran una prolongada caminata antes de volver a
sus casas.
Pero la tranquilidad se perdió en la
oscuridad cuando escucharon ruidos raros .
Primero fue un silbido prolongado, luego el
grito de "aquí están".
No esperaron más. Sin tiempo de
recoger todo, corrieron del sitio para huir de
los desconocidos que los rodeaban. Entonces
escucharon los pasos de quienes los
perseguían y luego varios disparos hechos
en su contra al parecer con fusiles de grueso
calibre.
Los jóvenes seguían corriendo
en la oscuridad y muchas veces tropezaron con
ramas y raíces. Caían al suelo
pero el miedo les daba fuerzas suficientes para
levantarse y continuar la marcha.
En un momento, la oscuridad no les
permitió ver un precipicio de varios
metros en el que cayeron. Rodaron, sufrieron
escoriaciones y golpes, pero lograron perder a
sus perseguidores.
Minutos después no escucharon
más ruidos. Pero ninguno se
levantó y en el sitio pasaron la
noche.
Al salir el sol, aún asustados,
volvieron a sus casas y narraron lo
ocurrido.
El incidente afortunadamente no llegó
a más. Pero para muchos es un reflejo del
aumento de la criminalidad en el departamento y
a la que muchos consideran que las autoridades
no han prestado la atención debida.
Hallan explosivo.
Las desgracias son cada vez más
frecuentes en Chalatenango. Luego que hace dos
días explotara una bomba y matara a dos
personas en San Antonio Los Ranchos, otro
artefacto similar, al parecer granada para
mortero 81 milímetros, fue encontrada
cerca del sitio.
El incidente del 31 de octubre se produjo
cuando fue localizada una granada y al parecer
un menor la golpeó. Al estallar, sus
esquirlas mataron al hondureño Domingo
Pérez Reyes, de 23 años, y a
Marcial Martínez Marín, originario
de Arcatao.
Jaime Serrano, residente en el lugar,
encontró el segundo artefacto en el
barrio San Rafael, en la periferia del
área urbana.
En este caso, su prudencia le hizo notificar
el hecho a la Policía Nacional Civil.
De acuerdo con las versiones policiales, el
artefacto, al igual que el que explotó el
martes anterior, estaba enterrado. Pero los
policías lograron desactivarlo y
retirarlo del sitio.