Viernes 3 de noviembre 2000


Chalatenango
Jóvenes escapan de banda delincuencial

Lo que sería una tranquila noche en un bosque se convirtió en horas de terror, luego de escapar de una banda de delincuentes que les dispararon

Salomón Ayala
El Diario de Hoy

Cinco jóvenes, cuatro de ellos alumnos del Instituto Nacional de Chalatenango, dispusieron hacer un poco de ecoturismo. Luego de pasar una noche de terror, difícilmente se aventurarán de nuevo a hacerlo.

El sábado anterior, después de varias horas de caminar en un bosque de pinos situado al norte de la cabecera departamental, encontraron un claro que les pareció ideal para acampar. Ya había oscurecido y preparaban las cosas para comer un poco y dormir. Los planes para el día siguiente eran una prolongada caminata antes de volver a sus casas.

Pero la tranquilidad se perdió en la oscuridad cuando escucharon ruidos raros . Primero fue un silbido prolongado, luego el grito de "aquí están".

No esperaron más. Sin tiempo de recoger todo, corrieron del sitio para huir de los desconocidos que los rodeaban. Entonces escucharon los pasos de quienes los perseguían y luego varios disparos hechos en su contra al parecer con fusiles de grueso calibre.

Los jóvenes seguían corriendo en la oscuridad y muchas veces tropezaron con ramas y raíces. Caían al suelo pero el miedo les daba fuerzas suficientes para levantarse y continuar la marcha.

En un momento, la oscuridad no les permitió ver un precipicio de varios metros en el que cayeron. Rodaron, sufrieron escoriaciones y golpes, pero lograron perder a sus perseguidores.

Minutos después no escucharon más ruidos. Pero ninguno se levantó y en el sitio pasaron la noche.

Al salir el sol, aún asustados, volvieron a sus casas y narraron lo ocurrido.

El incidente afortunadamente no llegó a más. Pero para muchos es un reflejo del aumento de la criminalidad en el departamento y a la que muchos consideran que las autoridades no han prestado la atención debida.

Hallan explosivo.

Las desgracias son cada vez más frecuentes en Chalatenango. Luego que hace dos días explotara una bomba y matara a dos personas en San Antonio Los Ranchos, otro artefacto similar, al parecer granada para mortero 81 milímetros, fue encontrada cerca del sitio.

El incidente del 31 de octubre se produjo cuando fue localizada una granada y al parecer un menor la golpeó. Al estallar, sus esquirlas mataron al hondureño Domingo Pérez Reyes, de 23 años, y a Marcial Martínez Marín, originario de Arcatao.

Jaime Serrano, residente en el lugar, encontró el segundo artefacto en el barrio San Rafael, en la periferia del área urbana.

En este caso, su prudencia le hizo notificar el hecho a la Policía Nacional Civil.

De acuerdo con las versiones policiales, el artefacto, al igual que el que explotó el martes anterior, estaba enterrado. Pero los policías lograron desactivarlo y retirarlo del sitio.


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