- Opinando
- El "diputado rebelde"
como novedad política
- Ernesto
Alfredo Parada Rivera*
- parada@telesal.net
Aunque
abundan buenas gentes que son presas de las
saudade, añorantes de un feo pasado
supuestamente imposibilitado de regresar, la
realidad indica el notable progreso, el cambio
positivo, político, vivido por los
salvadoreños. Quienes suspiran por la
vuelta del pasado autoritario, por aquel
despotismo de las charreteras, palpamos el
encontrarse, en extrema minoría, en los
partidos políticos, incluidos, desde
luego, en la que denominamos "de
oposición".
¿A qué viene lo anterior? Se
preguntará, el lector. Todos, los de
arriba y los de abajo experimentamos el libre
juego de ideas, cuyos jugadores son los partidos
políticos, los altos dirigentes de
nuestro gobierno, y aún el gambeteo entre
los ciudadanos comunes y corrientes. No hay
duda: a partir de los acuerdos de paz, los
salvadoreños vivimos en democracia.
Incipiente, débil, llena de resbalones y
caídas, pero, al fin, democracia. Damos
los primeros pasos. A pesar de intentos visibles
de obstaculizar la libre expresión,
ésta trata de no dejarse atrapar por el
pasado. Esto es de claridad de mediodía,
y ello da pie a este observador para andar de
entrometido. Así, bueno es comentar el
interesantísimo "affaire" del autollamado
"diputado rebelde". El señor
Arévalo, pedecista arrepentido y hoy,
arenero iconoclasta, es toda una noticia, algo,
entiendo, único en la pobre historia
política salvadoreña. Pareciera
que Orlando ha puesto en jaque a los dirigentes
areneros, los del COENA. No lo creo. Estos
están observando las patadas contra el
aguijón, y es seguro que
enderezarán a Orlando hacia la nulidad
política. Orlando es muy hábil, de
una habilidad negativa, a fin de cuentas, pues,
con soberbia intenta desideologizar al instituto
político fundado por el mayor Roberto
d'Aubuisson, y de imponer principios y medidas
elucubradas en su insurrecto cerebro.
Según el rebelde, sugerencias y
ofrecimientos ha recibido de diputados de la
oposición. Y hay que creerle, porque
tontunas de tamaño izalqueño se
ven aquí y en todas latitudes. La verdad
es que Orlando ya está caído con
ARENA, amén de que desconoce al supremo
jefe del COENA, Walter Araujo, un hombre de suma
capacidad para la lucha política, cuyos
reconocidos méritos lo empujaron hacia la
presidencia de la entidad.
El diputado subversivo asegura ser "el voto
control de calidad". Ciertos de la
oposición se lo creen, y lo buscan
anhelosos para que cambie, de nuevo, la
camiseta. Conocer en verdad qué piensan y
cómo actuarán los dirigentes
areneros, es imposible. La generalidad de
académicos, estudiosos de la
teoría y de los partidos
políticos, están acordes en la
dificultad de analizar a fondo esos institutos:
una cosa afirman, otra cosa piensan y hacen.
Esto sucede en todos partes. Pero lo cierto es
que Orlando está liquidado. Su
oportunismo fracasó. Aún si ARENA
lo recibe como hijo pródigo. A menos que
acepte Araujo los arrebatos de Orlando para
reformar a su sabor y talante, el BCR, la SIGET,
los valores, el sistema financiero, las
pensiones de los jubilados, la Biblia, el
Corán, y obligar a Barak y Yaser Arafat a
ponerse de acuerdo... El panorama es bonito y
las secuencias tragicómicas nos
están obligando a meter la cuchara y la
cucharita.
* Dr. en Derecho.