- COLUMNA DESDE
FRANCIA
- La tragedia del
Kursk
- Pascal
Drouhaud
Dos
meses y medio después del drama del
submarino nuclear ruso, el Kursk, una parte de
las familias de los 118 miembros del personal
militar que murió en el Kursk,
está haciendo lo que no esperaba: poner
en la tierra sus muertos.
Desde el 26 de Octubre pasado, cuando
empezaron las operaciones de recuperación
de los cuerpos, 12 víctimas han podido
ser entregadas a sus familiares.
Este drama parece volver como el
símbolo del fracaso de las esperanzas que
tuvieron los rusos en su país
después de la era comunista.
La gente esperaba vivir en una Rusia
más atenta al bienestar de su
población, dedicada al crecimiento del
desarrollo social, donde el interés de la
Nación fuera defender los intereses
socio-económicos del pueblo.
Después de haber vivido 70 años en
un régimen, se esperaba que la Rusia de
Boris Yeltsin y de Vladimir Putin fuera
transparente en sus acciones.
Orgullo nacional
La explosión del Kursk, el 12 de
Agosto pasado, hizo reaparecer el mito de la
superpotencia militar ex-sovietica.
El Kursk era un submarino considerado como el
más moderno de la flota rusa, fuente de
orgullo de una nacion herida por las
desilusiones de la última década.
Y el Kursk se hundió, matando 123
jóvenes y provocando las mentiras de las
autoridades.
A pesar de lo que dijeron en agosto pasado,
afirmando que todos los militares murieron
inmediatamente, las últimas acciones para
recuperar los cuerpos revelaron de que unos 23
miembros del Kursk sobrevivieron "por lo menos
varias horas" después de la
explosión.
Una nota escrita por el teniente Dimitri
Kolesnikov de 27 años de edad
reveló una trágica verdad: "Todo
el personal de los compartimientos 6, 7 y 8 se
mudaron en el noveno. Hemos tomado esta
decisión a causa del accidente. Nadie
puede subir".
Según el Jefe de Estado mayor de la
Flota del Norte, Mikhail Motsav, la nota fue
escrita unas tres o cuatro horas después
de la tragedia.
Este documento comprueba lo que se
sospechaba, a pesar de las declaraciones
oficiales: hombres vivieron despues del
drama.
Por cierto, el Vice primer ministro, Ilia
Klebanov, declaró, unas semanas
después de la tragedia, de que ruidos
habían sido oídos en los primeros
días del drama, dejando pensar de que
miembros del Kursk estaban vivos.
Recuperan cuerpos
A pesar de los riesgos, el presidente ruso,
Vladimir Putin, afirma de que las operaciones de
recuperación de los cuerpos
seguirán "cualquiera que sean las
dificultades".
"Respetaremos a nuestra palabra hecha a las
familias rusas", declaro Putin, agregando que
"todo será hecho para que el Estado rinda
los últimos honores a los
marinos-heroes".
Esta posición difícilmente
podrá borrar la mala impresión que
dio el mandatario, en agosto pasado, cuando
regreso de sus vacaciones días despues de
la tragedia, a pesar del trauma que vivía
la población rusa que se
identificó totalmente al duelo de las
familias.