- Columna
enfoque espiritual
- El
volverá
- Pastor
Roberto Bustamante
Algunas
de las hazañas en la Segunda Guerra
mundial, las protagonizó el general
Douglas McArthur, jefe de operaciones del
Pacífico.
Al inicio de la guerra, los norteamericanos
fueron diezmados por la malaria y por la fiereza
del enemigo, a tal grado que el general fue
obligado a retirarse. Fue entonces que
expresó su famosa frase "volveré".
Dos años después de esa promesa,
McArthur en efecto volvió, y
arrasó hasta conquistar a los
japoneses.
Si un hombre cumple sus promesas, con cuanta
mayor esperanza, confianza y seguridad, los
cristianos deberíamos esperar que la
promesa de volver, la cumplirá el
Comandante en Jefe del universo: Jesucristo.
En el Evangelio de San Juan, se describe que
Jesús, al ver la angustia de sus
discípulos, les dijo: "No se asusten,
confíen en Dios y en mí. En el
hogar de mi Padre hay muchas viviendas, si no
fuera así, ya se los hubiera dicho. Voy
pues a prepararles lugar, y si me voy,
volveré para llevarlos conmigo" (Juan 14:
1-4).
La Segunda venida de Cristo
La Biblia enseña claramente que
Jesucristo vendrá otra vez a la tierra, y
esta vez a reinar. En el libro de los Hechos 1:
11, leemos: "Varones galileos,
¿Porqué estáis mirando al
cielo?, este mismo Jesús que ha sido
tomado de vosotros, vendrá como le
habéis visto ir al cielo".
Su Ascención fue corporal, igualmente
su regreso será corporal; subió
visible, su venida también será
visible; partió del monte de los Olivos,
regresará al monte de los Olivos.
Contrastes
La primera vez vino como cordero,
regresará como el León de
Judá; vino en un simple pesebre,
volverá como Conquistador cabalgando en
un blanco corcel; vino a morir como Salvador,
volverá como Juez; la primera vez
recibió una corona de espinas, la segunda
volverá y el grito será "Coronad
al Rey de reyes"; a los suyos vino y no le
recibieron, mas cuando vuelva, toda rodilla se
doblará ante El, y toda lengua
confesará que Jesús es el
Señor.
Preparados
De aquí aprendemos que, Jesús
que murió en la cruz y resucitó al
tercer día, es el mismo que vendrá
otra vez. Aún cuando el día y la
hora nadie lo sabe, tú prepárate,
porque las señales indican que viene
pronto, y nuestra liberación está
cerca. (Lucas 21: 28). ¡Sí, El
volverá!