Domingo 26 de noviembre


Comentando
Salvadoreños, valórense más
Ruth Candray

Esa frase la expresó un experto jurisconsulto español, que estuvo casi un año en nuestro país brindando asesoría y capacitación en la Escuela de Capacitación Judicial. En la clausura de varios cursos y seminarios, entre ellos el Primer Seminario de Victimología, el cual recibí.

Al experto mencionado, quien impartió otro curso, se le despedía por su regreso a Europa. Se mencionaron muchas cualidades de él y se le rindieron agradecimientos hasta la saciedad. Después intervino él y pronunció también palabras bonitas para el país, para la Escuela y todo su personal así como para los participantes en los seminarios y cursos... Al final cerró con la frase: ¡Salvadoreños, valórense más!

Yo me quedé meditando en lo que dijo y me gustó mucho ese gesto. Durante el "cocktail" me le acerqué y le di las gracias por su recomendación. "Sí, me dijo, es que yo no sé que es lo que les pasa a los salvadoreños, que no se dan cuenta que aquí hay gente muy valiosa, muy inteligente, muy capaz, pero creo que los salvadoreños no se valoran lo suficiente. Los extranjeros venimos más que todo a ayudarles a que se actualicen, mas no realmente a enseñarles. Yo he aprendido muchas cosas aquí, de ustedes".

Creo que vale la pena que meditemos en esas palabras. Otras personas, también extranjeras, nos dicen que este es un país lindo, lo cual es cierto. Que su gente es maravillosa, trabajadora y que irradia mucho calor humano, lo cual también es cierto. Que tenemos por delante un gran futuro, que podemos llegar a ser líderes en Centroamérica, lo cual también es cierto pero depende mucho de cada uno de nosotros.

Es preciso que nos demos cuenta que hemos caído en una actitud negativa, pesimista, todo lo vemos gris. Estamos defraudados por personas, de instituciones, de la política, mas, lo que debemos hacer es no dejarnos derrotar, no sucumbir ante los problemas, levantarnos de las cenizas, como el ave Fénix; cambiar a una actitud positiva, optimista, con fe en Dios y en el futuro, pero éste lo tenemos que construir entre todos.

Tomar en cuenta para ello a todas las generaciones, por ejemplo, entre quienes pasan de los sesenta años tenemos gente muy valiosa, hombres y mujeres que están jubilados del trabajo, pero no debemos considerarlos retirados, ni debemos permitirles que se retiren, al contrario, tienen que ayudarnos con su experiencia, la doble experiencia que tienen por sus conocimientos como por la experiencia que han adquirido también en la escuela de la vida. Además, ellos conocen más nuestra historia y los errores no se deben repetir.

Debemos reconocer que contamos con una gran fuente de riqueza como son los miles de niños y jóvenes, bello jardín florido que ya quisieran muchas naciones de otros continentes. A ellos también hay que tomarlos en cuenta, escucharlos, tienen mucho qué aportar.

Entre todos debemos sentar las bases y reforzar los cimientos para contar con una nueva sociedad. Que el nombre de nuestro país se manifieste en nuestros deseos y aspiraciones y que nos "salve" de la pobreza, de la ignorancia, de la delincuencia, pero para ello ¡Salvadoreños, debemos valorarnos más!

* Lic. en Psicología.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'00] [Portada] [Planeta Alternativo]

Copyright 1995 - 2000. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com