Sonsonate
Tribunal condena a cuatro y absuelve a dos
acusados de homicidio
Seis integrantes de la pandilla conocida
como "Los Pelones" fueron juzgados en Sonsonate
por un tribunal colegiado. La vista
pública duró cinco
días
El Diario de
Hoy
Cuatro de seis sujetos procesados por tres
diferentes delitos fueron juzgados en el
Tribunal de Sentencia de Sonsonate. La vista
pública duró cinco
días.
Los dos restantes fueron absueltos por falta
de evidencias que los incriminarán en los
hechos quese les imputaban.
Los ahora condenados son Cristian Mauricio
Martínez Azmitia, Edgar Antonio
Villafuerte Arana, Hugo Stanley Martínez
Sánchez y José Rafael Rivera
Campos. Los declarados inocentes son
Víctor Manuel Linares y Oscar Ernesto
Olmos.
El juicio concluyó ayer, viernes 24 de
noviembre, a las cinco de la tarde, hora en la
que el tribunal leyó la
resolución.
Martínez Azmitia fue condenado a
purgar 17 años con cuatro meses por
homicidio agravado tentado en perjuicio de
Carlos Alfredo Martínez y su hijo de ocho
años. Este hecho sucedió el 7 de
febrero de este año.
Villafuerte Arana enfrentará una
condena similar por el mismo hecho.
Martínez Sánchez fue
sentenciado a 25 años de prisión
por el homicidio agravado en Guillermo Ernesto
Aquino Figueroa, registrado el 24 de abril de
este año, en la 4a. Avenida Norte, frente
a las instalaciones de la empresa de Luz
Eléctrica (CLESA).
El cuarto reo
Rivera Campos también fue condenado a
purgar 17 años con cuatro meses por el
intento de homicidio de Carlos Alfredo
Martínez y su hijo, y fue absuelto del
delito de homicidio simple en Eliseo Escobar
Chacón.
Este último fue asesinado con arma de
fuero por la "Mara Los Pelones", después
que desertara de esta.
Los testigos que colaboraron con la
Fiscalía durante el juicio recibieron
protección; fueron trasladados a un
cuarto cerrado con vidrios polarizados y sus
cubiertos con gorros pasamontaña .
El tribunal que presidió el juicio
impuso una multa de dos mil 100 colones a uno de
los defensores, que el primer día de la
vista pública renunció por razones
personales, obligando al tribunal a llamar a
receso a los participantes.