Banca
apoya el nuevo sistema; industria cautelosa
La economía a
la expectativa
Las reservas internacionales son
suficientes para servir de soporte al programa
de anclaje del tipo de cambio, dice el BCR. La
meta de crecimiento de la economía se
elevó al 5% para el 2001
- Negocios
- El Diario
de Hoy
Una
ola de expectativas inundó ayer la
economía salvadoreña, cuando
empresarios y analistas empezaron a examinar el
plan de Integración Monetaria, al paso
que el Gobierno iniciaba una campaña de
divulgación de sus beneficios.
La medida anunciada por el Presidente
Francisco Flores, el miércoles en la
noche, de anclar en 8.75 colones la tasa de
cambio del dólar y darle a éste
curso legal, causó un impacto tal en la
economía, que todos los sectores se
lanzaron de lleno al análisis de la misma
y a prever cómo puede empezar a marchar
el país a partir del 2001.
Al mismo tiempo, el Banco Central de Reserva
(BCR) dejó en claro que está
plenamente preparado para asumir el soporte del
nuevo régimen cambiario.
El Presidente del BCR, Rafael Barraza, hizo
énfasis en que las reservas
internacionales del país son aptas para
dar inicio al plan de libre circulación
del dólar.
Explicó que los bancos deberán
constituir una reserva en dólares,
proporcional a sus depósitos y
obligaciones, en una proporción que
próximamente fijará la
Superintendencia del Sistema Financiero.
Con la institucionalización del cambio
fijo y la libre circulación del
dólar, el BCR perderá el poder de
emisión de la moneda y no podrá
meter mano en la determinación de las
tasas de interés.
Así, la institución se
quedará haciendo tres funciones
básicas: manejar las reservas de liquidez
de los bancos, controlar las Reservas
Internacionales Netas y cambiar los colones por
dólares o viceversa.
Nuevas metas
Es tanta la confianza que el Gobierno tiene
en los beneficios de la Integración
Monetaria, que desde ya se fijó un 5%
como meta de crecimiento de la economía
para el 2001.
El próximo año
desaparecerá el problema del lento
crecimiento de la economía y la
preocupación por el comportamiento de la
inflación, dijo Barraza, ya que con la
libre circulación del dólar y la
rebaja de intereses, se incentivarán la
demanda interna y el desarrollo
económico.
Para la inflación, la cual el Gobierno
está seguro de tener bajo control, la
meta es de un 3% máximo.
La banca le dio su respalda al plan
monetario. Confirmó que las tasas de
interés bajarán en el
próximo año, de manera gradual,
hasta situarse en niveles que podrían ser
similares a los vigentes en Estados Unidos.
Advirtió, sin embargo, que
requerirá de un tiempo prudencial para
ordenar sus carteras de crédito y
adaptarse al nuevo régimen.
La dirigencia del sector valoró que el
decreto es el primer paso hacia la
dolarización de la economía, y la
desaparición gradual del colón
Por su parte, la Asociación
Salvadoreña de Industriales, ASI,
anunció que apoyará el plan del
Gobierno, siempre que la legalización del
libre curso del dólar baje realmente las
tasas de interés.
Los exportadores y confeccionistas
serán afectados por la medida,
señaló la ASI, por lo que propuso
al Gobierno adoptar medidas colaterales que
apoyen a dicho sector, tales como
créditos directos en el Banco
Multisectorial de Inversiones.
El proyecto de reactivación
económica, que incluye la fijación
del dólar frente al colón,
contó con la asesoría de expertos
del Fondo Monetario Internacional, del Banco
Mundial y del Banco Interamericano de
Desarrollo, reveló ayer el Secretario
Técnico de la Presidencia, Juan
José Daboub.
Economistas de tales organismos vinieron al
país periódicamente, para diversos
temas, viajes que el Gobierno aprovechó
para consultarles sobre su proyecto. Pero,
advirtió Daboub, no fue una sugerencia o
una inducción impuesta por esos
organismos.