A divertirse en 'La
Escuelita'
Este domingo se presenta por primera vez
en El Salvador la famosa "Escuelita de
Ortíz de Pinedo", con sus tremendos
alumnos acompañados de la singular
maestra Canuta y el señor
director
- Redacción
Escenarios
- El Diario
de Hoy
Jorgito
es el niño más sobresaliente de su
clase, pero no por estudioso sino por ser el
único que tiene bigote y porque
creció como enredadera, es decir a lo
tarugo. Es precoz, tanto que cuando nació
ya le levantaba las faldas a las enfermeras del
hospital de salubridad.
Es además "el rey de los corridos",
pero no porque cante bien las rancheras, sino
porque lo han corrido de todas las escuelas; de
la última lo sacaron por haber encendido
un cohete en el salón de clases.
Ahora, quienes tienen que lidiar con Jorgito
son el director de la Escuela "Mártires
de Almoloya", el Sr. Patiño, y la maestra
Canuta.
La escuela está ubicada en la
conocidísima ciudad perdida de
"Ponteagatas", allá por el barrio de
"Acatelotengo el Alto", y fue edificada por Juan
¿Cuál Juan? el que la fundó
detrás de un zaguán; en tiempos de
María Canica, cuando un huevo costaba un
peso y los perros se amarraban con chorizo y no
se lo comían.
A lo largo de su historia, grandes personajes
han desfilado por las aulas de esta escuela,
como Chucho "el roto" de quien se afirma
llegó entero pero un reglazo de Canuta en
salva sea la parte, lo rompió.
También pasaron por ahí
insignes párvulos como Juan Camaney,
Perico el de los Palotes, Los Hermanos Macana,
las cinco alegres hermanas: Pata, Peta, Pita,
Pota y Lulú; así como el preso
número 9, el hombre de la máscara
de hierro, Fulano, Sutano, Mengano y Perengano,
Rosita Alvírez, el niño perdido y
Juan Charrasqueado.
Los personajes
Jorgito del Mazo Geis es hijo de un compadre
de su papá. Dicen que su primera
travesura se la hizo a sus padres al haber
nacido, por eso un día que le
preguntó a su mamá ¿por
qué te casaste con mi papá?, ella
le respondió: "por tu culpa, menso".
El Sr. Patiño es conocido entre la
tropa como el "Viejo Birolo". Cuentan que su
madre en vez de darle el pecho, le dio la
espalda, porque decía que sólo lo
quería como amigo. Sus padres le daban
tostadores, planchas, pistolas de aire y
licuadoras para que jugara en la
bañera.
Originaria de Tunalguillo, Tun, la maestra
Canuta se pierde en la historia de los tiempos.
Paleontólogos afirman que gateaba a
brinquitos porque la tierra todavía
estaba caliente cuando ella era un bebe. Dicen
que conoció el río Sena cuando
todavía era desayuno, el Mar Muerto
cuando aún estaba vivo y a la Quebrada
antes de romperse.
En su juventud, para ayudarse en los
estudios, vendía tacos de canasta a los
albañiles que construyeron las
Pirámides de Teotihuacán.
Acompañan a Jorgito en sus aventuras:
Poncho el Chico, un niño desnutrido y
hambriento; Homerito Cárdenas, producto
de una broma no del amor; Gerardo Muñoz
Dedo, quien nunca ha dado una mala nota gracias
a su gran talento musical. Las alumnas de esta
escuelita son Isela Chico, calamidad que
llegó luego de su hermano, Lola Meraz,
quien le parte la maraca a cualquiera; Rosa
Dávalos Montes, una chicuela muy sana;
Casimira Beteta Mirón, nació un
día en que hubo apagón, y Virginia
del Chimichurri, de origen argentino por lo que
es sencillita, humildita y
carismática.
Completan el aula Pamela Rosas, Agapito
Aguirre, Próculo Adame y Gordonio
Arredondo de la Maza.