- No hay por qué
temerle a los fracasos
- Pastor:
Alex Núñez
La vida está llena de tormentas, pero
por muy fuertes que éstas sean, debemos
darle un tratamiento edificante para lograr que
nos den tranquilidad y que nos traigan una
actitud saludable. Hay tormentas como el temor a
fracasar, el desánimo, la duda, el
desaliento, el pecado, etc. Todas tienen que ver
con nuestro interior. Hoy nuestro enfoque
será al miedo o temor a fracasar.
El fracaso es un peldaño al
éxito
Hay personas que ocultan el fracaso, lo
niegan, lo ignoran, incluso lo llegan a
odiar.
Todo lo hacemos menos reconocerlo. No estoy
diciendo que debemos resignarnos, no; pero
piense por un momento, si usted nunca cometer un
error, nunca ha hecho nada. Lo que trato de
explicar es que los errores son necesarios para
alcanzar el éxito. El fracaso es
necesario para triunfar. Sólo basta echar
una mirada a la historia y nos encontraremos con
una lista de grandes hombres como: Henry Ford,
Thomas Edison, Abraham Lincoln, Benjamín
Franklin, etc. La mayoría de ellos
comenzaron con fracasos, experimentaron
fracasos. Me temo que fueron muy pocos los que
comenzaron bien desde el primer momento. Debemos
aceptar con una actitud positiva los fracasos.
Si usted acepta que el derecho a triunfar es
importante, por qué, no aceptar con una
actitud positiva el derecho al fracaso; insisto,
en el sentido positivo. ¿Cuántas
veces hemos sido personas que no le hemos dado
valor a la salud, sino, hasta que nos
enfermamos? El tener dificultades ocasiona en
nosotros un estado de regocijo en nuestro
avance, si reconocemos el fracaso como parte del
desarrollo importante para alcanzar nuestros
objetivos.
Es imposible tener éxito sin
sufrimientos
Si usted ha logrado tener éxito,
seguramente alguien tuvo que sufrir en su lugar,
alguien ocupó el lugar que a usted le
correspondía. Y si ahora mismo usted
está padeciendo, sin que hasta este
momento haya logrado triunfar, hay alguien que
tendrá éxito por usted.
Para fundar El Tabernáculo de Dios,
antes, tuvimos que pasar con mi esposa y mis
hijos, muchos sufrimientos. Sin embargo, todo
ello, nos ha servido para continuar nuestro
camino hacia la meta. No digo que hemos dejado
de sufrir, pero aun así, seguimos
adelante.
Estamos seguros que sin sufrimientos no puede
haber éxito. De Jesús se
profetizó: "Más él herido
fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros
pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre
él, y por su llaga fuimos nosotros
curados" (Isaías 53:5). Jesús
sufrió pero también
triunfó, para hacer de usted una persona
de éxito. Le motivo, a que no le tenga el
amor al fracaso. "Además, sabemos que si
amamos a Dios y nos adaptamos a sus planes, todo
cuanto nos suceda ha de ser para el bien
nuestro". (Tomanos 8:28).
Busque a Dios en tiempos de fracaso, es la
clave para fortalecerse en esos momentos de la
vida.