La sala de los
milagros
En el séptimo piso del Hospital
"Benjamín Bloom" en San Salvador
está ubicada la sala de
Neurocirugía, en donde a cada segundo los
pacientes libran una dura batalla entre la vida
y la muerte.
- Ricardo
Guevara
- El Diario
de Hoy
- Fotos
Alex Sanabria
Daniel
Zavala Pineda, de12 años, es un
niño de cabello liso, piel morena y ojos
negros, quien cada mes debe viajar desde la zona
oriental hacia el Hospital Bloom, en donde se
encuentra en constante chequeo
médico.
La tragedia visitó a la familia Zavala
Pineda el 24 de diciembre del año pasado,
cuando un grupo de sujetos mató a balazos
al padre del niño y a uno de sus
hermanos.
Daniel quedó gravemente herido con un
balazo en la cabeza, el cual penetró por
la frente y salió por la parte de
atrás del cerebro.
Pocas horas después, el pequeño
fue trasladado hacia el hospital, en donde fue
sometido a una operación en el
cráneo que duró cerca de tres
horas. Posteriormente fue intervenido en tres
ocasiones más.
Gracias a Dios y a la habilidad de los
neurocirujanos que lo operaron, Daniel
logró salir adelante después de
permanecer internado por casi tres meses.
No podía hablar, moverse, ingerir
alimentos ni reconocer a sus familiares.
Prácticamente no tenía muchas
posibilidades de sobrevivir, afirma el doctor
Ricardo Lungo, especialista en
neurocirugía.
Desde que fue dado de alta en el hospital,
Daniel se ha recuperado satisfactoriamente y ha
vuelto a ser el niño juguetón y
alegre del pasado, aunque aún padece
algunas secuelas física que le
acompañarán por el resto de su
vida.
Recuperación milagrosa
El pronóstico de vida de Daniel
cambió de forma dramática, ya que
poco a poco ha logrado superar el trauma
físico y emocional que le causó la
herida de bala en la cabeza.
"Él tiene problemas de
coordinación en su lado izquierdo, ya que
una parte de su cerebro sufrió graves
daños", afirma el doctor Lungo, quien
dice que Daniel se ha convertido en uno de los
niños símbolos que se ha
recuperado después de permanecer a un
paso de la muerte.
A cada momento ingresan al hospital pacientes
desde los cero años de vida hasta los 12
años, que padecen de algún tipo de
lesión o trauma que ha provocado lesiones
en el sistema nervioso.
"Aquí tratamos de rehabilitarlos de
diferentes formas, como por ejemplo
colocándoles música con
audífonos, jugamos con ellos, los
paseamos en la sala, pero lo más
importante es que sus padres les demuestren lo
mucho que los quieren", señala el
doctor.
Otra de las formas de estimulación que
recomiendan los médicos es a
través de la televisión, ya que
esta les brinda una fórmula de
distracción a sus cerebros y nervios
dañados.
"Lamentablemente, en la sala de
neurocirugía del hospital no hay un
televisor en buenas condiciones, por lo que no
podemos brindarles a los infantes la oportunidad
de distraerse y de que se recuperen aún
más rápido", afirma el
especialista.
Al igual que los otros servicios que existen
en ese hospital, en la sala de
neurocirugía se encuentran pacientes que
a diario luchan contra la muerte, poniendo su fe
y su confianza en Dios y en los médicos
que los atienden.
Necesitan ayuda
Entre
las necesidades que se tienen en la sala de
Neurocirugía se encuentra un televisor de
25 pulgadas, radiocaseteras portátiles y
casetes con música clásica.
Según el doctor Lungo, ellos pretenden
que los niños tengan un proceso adecuado
de rehabilitación y estimulación,
por lo que le hacen un llamado a las personas o
empresas que les quieran ayudar para que se
comuniquen a la Unidad de Relaciones Publicas
del hospital, teléfonos 225-4481 y
225-4114.
Algunas estadísticas
Según datos proporcionados por la
Unidad de Relaciones Públicas del Bloom,
desde enero hasta octubre del presente
año se ha reportado un total de 856
pacientes ingresados que han logrado sobrevivir,
mientras que 47 han fallecido.
Entre los diagnósticos más
frecuentes que se presentan, según el
doctor Lungo, se encuentran los traumatismos
intracraneales (producidos por sobadores),
traumas en la cabeza (golpes, balazos, etc.),
síndrome de Arnold Chiari (hidrocefalia y
meningosele), tumoraciones cerebrales e
hidrocefalia congénita, entre otras
patologías.