El camino sinuoso
del rock salvadoreño
Para llegar a ser una banda de
categoría en El Salvador, sus integrantes
tienen que sobrepasar muchos obstáculos,
a la vez, librar diferentes batallas para
alcanzar el éxito
- Alfonso
Reyes
- El Diario
de Hoy
En
El Salvador se visualiza un campo musical
cosechado especialmente por un ritmo con sabor
tropical. Este es un acuerdo cultural, el
colocar a la cumbia como el factor determinante
en la costumbre genéricamente musical del
país.
Más allá, en el horizonte, se
deja visualizar una serie de estilos musicales
que se definen en pequeñas parcelas,
pero, en cuanto al rock se refiere, este
género ha ganado un espacio significante
a costa del trabajo de una nueva
inclinación musical, que permanece
constante en los escenarios del país,
específicamente en la capital.
Desde 1993 se ha abierto la brecha para que
muchos jóvenes, inspirados por el rock,
reviertan con éste un profundo
sentimiento sobre lo experimentado a
través de sus vidas. Ciertamente, esta
brecha se abrió con la "época
dorada del rock", puesta de manifiesto en los
años 60, luego estos sentimientos han
sido esporádicos, hasta la década
de los 90, cuando se vuelve a experimentar el
surgimiento de una nueva "generación
rockera".
En este período del rock
salvadoreño se crean decenas de bandas,
entre las cuales algunas desaparecen en el
camino, pero otras nacen para seguir su futuro
musical.
La ética del
obstáculo
Ciertamente, el movimiento estratégico
del rock se enfatiza en los bares, donde ganan
su experiencia, pero este es un espacio para una
difusión inapropiada de acuerdo con las
aspiraciones de los músicos, debido a que
los asistentes lo componen homólogos y
amigos del grupo de turno.
Existe entonces un gran deseo por parte de
las bandas de transcender este espacio, y
develarse ante la opinión de la juventud
salvadoreña, para ocupar un lugar
distinguido en la lista de popularidad.
La grabación de discos es una
opción que ofrece una amplia
difusión de sus contenidos, sin embargo,
requiere grandes recursos económicos, los
cuales son escasos en la mayoría de los
interesados. Por otra parte, para que el
público adquiera la música, por lo
general debe existir un conocimiento previo
acerca del producto musical, el cual se concreta
a través de los medios de
comunicación, principalmente por la
radio.
El rock y la radio
Muchas bandas expresan que el principal
puente para pasar del anonimato es la radio,
dado que es un medio inmediato para el
público, así como para las
bandas.
Esencialmente, la radio es el puerto que
dirige a cualquier entidad musical hacia el
triunfo o el fracaso, la dirección
depende de la audiencia. Pero algunas bandas
adolecen de desconocer este puerto, ya que en
muchas ocasiones han sido rechazados en el
momento de presentar el material
discográfico.
Por otra parte, las bandas sostienen que la
radio admite la música, pero su
transmisión al aire es esporádica,
y, en el peor de los casos, el material queda en
la colección.
Entonces, la radio se convierte en
crítico de música, sin embargo, la
contraparte afirma que la música que se
presenta se encuentra sobre soportes
desfavorables para enviarla al aire.
Ciertamente, el material presentado posee
deficiencias como mezclas mal empleadas, sonidos
de baja calidad, entre otros recursos
técnicos.
La controversia se crea a partir del momento
en que las bandas no poseen recursos
económicos para cubrir la
grabación de un disco, por lo que se
inclinan a grabar sencillos o
discografías defectuosas para comenzar a
evolucionar como bandas.
Esta controversia termina con la
posición del medio radiofónico que
busca poner a prueba a las bandas en cuanto a su
constancia como músicos, y comprobar que
no sólo se trata de una fiebre juvenil
que no transciende hacia el profesionalismo.