Usulután
Hace dos años perdieron todo lo que
tenían
Herederos de
"Mitch"
En 1998, las 68 familias que habitan en la
lotificación La Bendición, en San
Agustín, perdieron todo lo que
tenían a causa del huracán
"Mitch". Hoy, para sobrevivir, tienen que
ingeniárselas para obtener el dinero
necesario que les ayude a solventar lo
básico
- Rosa
Fuentes
- El Diario
de Hoy
Son
68 las familias las que desde hace dos
años sobreviven en condiciones de pobreza
y al margen de los proyectos gubernamentales de
beneficio comunal.
Todos son herederos del "Mitch". Ellos lo
perdieron todo y ahora para obtener lo necesario
para vivir deben ingeniárselas.
La Bendición se llama el lugar donde
habitan, donde se les destinó a vivir un
infierno. El lugar está ubicado en el
cantón Los Planes, del municipio de San
Agustín, Usulután.
Allí no hay calles pavimentadas.
Tampoco existen los servicios de energía
eléctrica y agua potable. Desconocen lo
que es el tren de aseo e ignoran si algún
día habrá en el sector un sistema
de alcantarillas.
"Vivimos de lo poco que ganamos cortando
caña de azúcar o pescando, pero a
veces no sabemos de dónde sacar dinero",
expresó Juan Antonio Flores Sorto.
Al parecer, el gobierno se ha olvidado de
ellos. Situación que los ha obligado a
buscar ayuda en organizaciones no
gubernamentales como CARE.
Dicha ONG les ha ayudado con la
ejecución de proyectos de
electrificación y canaletas para aguas
sucias, según lo indicado por
Concepción Guevara, otra de las
afectadas.
Nuevos horizontes
Otra de la obras que significa mucho para los
habitantes de La Bendición es la
construcción de un pozo y un tanque de
almacenamiento con capacidad para 80 mil litros
de agua.
Los problemas de alimentación y falta
de agua potable han incidido de forma
significativa en la salud de los 148 infantes
que residen en esa lotificación.
La mayoría sufre de varias
enfermedades debidas a la mala
alimentación.
En la zona residen familias que fueron
afectadas por el "Mitch" y que vivían en
las comunidades Cuche de Monte, El Presidio, San
Bartolo, Santa Marta, San Judas, Puerto Parada,
El Marillo y Amado López. Todas estaban
ubicadas en el Bajo Lempa, jurisdicción
de Jiquilisco.
Para rematar, los niños que reciben
clases gozan del servicio de una maestra que
desde enero no recibe salario alguno.