Espaldarazo
internacional a las reformas
económicas
El Salvador, listo
para los inversionistas: FMI
Las reformas macroeconómicas y
estructurales que ha hecho el país desde
los 90, han sido el soporte para enfrentar las
crisis internacionales. El Salvador ha
demostrado que está listo,
señaló un experto del FMI
- Guadalupe
Trigueros
- El Diario
de Hoy
Miguel
Bonangelino, subdirector del Departamento del
Hemisferio Occidental del Fondo Monetario
Internacional (FMI), comprobó que El
Salvador ya no es el mismo de 1932, ni el de
1980: el Estado ya no controla los bienes de
producción y las bombas dejaron de
explotar. Ambos fenómenos han sido
sustituidos por reformas estructurales y
macroeconómicas, desde 1990.
El funcionario de uno de los principales
organismos reguladores de la economía
mundial no aseguró lo anterior desde un
estrado en Holanda o Suiza, sino desde un hotel
en la capital de El Salvador, frente a
más de 800 banqueros de 32 países,
cuya presencia seguramente ha lanzado al mundo
la señal de que hay estabilidad en este
país centroamericano.
Hace 20 años, el 9 de enero de 1980,
la Fuerza Armada, en alianza con el Partido
Demócrata Cristiano (PDC), reconformaron
la segunda Junta Revolucionaria de Gobierno
(JRG), la que inmediatamente nacionalizó
la banca, las exportaciones de café,
azúcar y algodón, e impuso reglas
de operación para la empresa privada.
Ahora, el presidente de uno de los bancos
salvadoreños más fuertes fue
electo esta semana cabeza principal de la
Federación Latinoamericana de Bancos
(FELABAN), cuya XXXIV asamblea anual se
realizó en El Salvador.
Tuvieron que pasar 20 años para que
una reforma estructural, un cambio de gobierno y
el cese del enfrentamiento armado dieran paso a
las medidas coyunturales que renovaron el papel
del Estado, de los militares, reactivaran la
economía y la confianza en el
país.
Bonangelino, el funcionario del FMI,
reconoció ayer que hace falta mucho para
que el desarrollo conseguido llegue a los
más pobres, pero lanzó un mensaje
al mundo: "Creemos que el país
está bien posicionado para continuar el
proceso y tener crecimientos superiores al 2.5%.
Está en la condición adecuada para
atraer la inversión extranjera".
Lista de quehaceres
La larga frase tuvo por premio la
ovación de los 800 banqueros y del resto
de los invitados (funcionarios y empresarios).
Bonangelino autenticó, como representante
del FMI, que el país ha avanzado, pero se
aseguró de recomendar un listado de
quehaceres basado en tres ejes:
1-Luchar por la consolidación fiscal:
mejorar la recaudación, que el gasto se
destine más a la salud, a la
educación y a la infraestructura.
2-Fortalecer la banca: fortificar e
independizar la supervisión.
3-Mejorar la gestión gubernamental:
ser "un buen gobierno" en la
administración de bienes y deudas
externas.
La misma recomendación hizo para el
resto de gobiernos latinoamericanos, cuando
habló sobre las lecciones que las crisis
internacionales han dejado en el continente.
El riesgo que se corre en el futuro,
advirtió, es que los precios del
petróleo sigan aumentando y afecten a los
países industrializados, repercutiendo de
forma negativa con una baja en las exportaciones
latinoamericanas.
Las lecciones
Si bien lo anterior evidencia que
todavía las economías de la
región son frágiles y dependientes
del comercio internacional, Bonangelino
consideró que, en comparación con
las estructuras económicas de 1980, la
capacidad de resistencia ha cambiado para bien,
y allí ubicó a El Salvador.
"Las economías han mostrado más
resistencia a las perturbaciones financieras
internacionales... han reflejado que todas las
reformas macroeconómicas y estructurales
han mejorado la capacidad de dar respuestas
rápidas, de adecuar las
políticas... Los que han realizado estos
cambios, son los que más han resistido
los embates de las crisis", comentó.
El FMI ha sido criticado por su
"acción retardada", por su "rigidez" al
momento de tomar medidas en las economías
mundiales y por asistir más a las
naciones prestamistas que a las endeudadas. El
economista Jeffrey Sachs ha sido el
férreo autor de estas críticas,
tras ser asesor del FMI.
Pero, para Bonangelino, el papel del FMI en
la región ha sido el de "mejorar la
capacidad de asistencia" a los países,
trabajar con otros organismos internacionales en
la elaboración de códigos de buena
conducta en áreas cruciales de
prácticas económicas y desarrollar
programas de evaluación de los sistemas
financieros, para detectar vulnerabilidades.
Pero independientemente de eso, al parecer,
el país ha cumplido a satisfacción
con la primera lista de quehaceres que el FMI le
asignó: privatización, reformas y
estabilidad macroeconómica. Antes de irse
de El Salvador, Bonangelino recomendó que
cuando se profundice más en las enmiendas
fiscales, se debe tener el cuidado de no ser
vulnerables con la deuda pública.
Hombre clave en C.A. y en
Latinoamérica
-Miguel Bonangelino tiene justo 30
años de ser un hombre clave en el FMI.
Comenzó en 1970 como representante
residente del Fondo en Honduras y, tres
años después, en Costa Rica.
-Pasó de economista a economista
principal y luego a jefe adjunto de
división, a jefe de la división,
hasta llegar a director adjunto del Departamento
del Hemisferio Occidental del FMI, en 1988.
-En 1995, después de las reformas
macroeconómicas en la región, fue
electo subdirector del mismo departamento, cargo
en el que se desempeña hasta la fecha.
Bonangelino conoce a Centroamérica y a la
región como a la palma de su mano.
Desarrollo latinoamericano
-El subdirector del Departamento del
Hemisferio Occidental del FMI, Miguel
Bonangelino, analizó brevemente el
desarrollo de Latinoamérica.
Consideró que durante el año 2000
ha obtenido favorables y significativos
resultados en conjunto.
-Al cierre del 2000, la región
podría tener un crecimiento de 4.2%,
aproximadamente, aunque hay tendencias a la baja
en algunas economías, como en las de
Argentina, Ecuador y Uruguay.
-Para el 2001, el FMI tiene la esperanza de
que las diferencias en las tasas de crecimiento
de la región disminuyan; los que
crecieron menos en el 2000 se podrían
equiparar a los que lograron mejores resultados
en el mismo año. Habría un
equilibrio.
-La inflación regional oscila entre el
7% y el 8% para el presente año y la
perspectiva es que baje en el 2001.
-La cuenta corriente de los latinoamericanos
es de $10, 000 millones en el 2000 y se espera
que para el 2001 el déficit que hay en la
misma disminuya. Hay probabilidades de que pase
del 3.5% que registró en 1999, a un 2.5%,
en diciembre próximo.
-La inversión directa extranjera fue
de $23,000 millones en la primera mitad del
año y se prevé que cerrará
con $60,000 millones.
-Aunque esa cifra es inferior a la de 1999,
la región tendrá un año
estable en el 2001, si mantiene la
política macroeconómica y mejora
la recaudación fiscal, tanto en los
países importadores como en los
exportadores de petróleo, previó
el subdirector del FMI.