Vicente, el padre,
el abuelo
El cantante se define como alguien
enérgico, pero comprensivo. Sus tres
hijos dicen que Vicente era estricto pero
razonable
- Redacción
Escenarios
- El Diario
de Hoy
"Me
considero un padre que la lleva bien en los
momentos que debo y soy un poco fuerte cuando
tengo que llamar la atención", afirma
Vicente Fernández. Además de ser
un excelente intérprete, Vicente
Fernández es padre y abuelo.
Como padre, Vicente le ponía hora de
llegada por la noche a sus hijos, les
decía que para tener una novia
podía ser a cualquier hora, ir al cine en
las tardes, pero debían regresar a las
9:30 p.m. a casa.
"El día que se casó Alejandro,
tiré el reloj que tenía en mi
recámara y dije que de ahí en
adelante podían llegar a la hora que
quisieran a su casa", afirma.
A la par de un hombre no sólo hay una
gran mujer, sino, como en el caso de Vicente,
una gran familia. Su esposa, María del
Refugio Abarca Villaseñor, con quien se
casó el 27 de diciembre de 1963 en
Guadalajara, ha sido eso: su refugio.
Doña Cuca, como le dicen
cariñosamente, procreó con Chente
a "los tres potrillos": Vicente, Gerardo y
Alejandro.
Da la impresión de que eres un padre
demasiado estricto y regañón, pero
"desde que me acuerde, nunca les he pegado a mis
hijos, aunque les llamo la atención
algunas veces. Los únicos que chocamos en
caracteres somos Alejandro y yo, porque somos
igualitos", explica el intérprete.
"Gerardo y Vicente a veces me hacen enojar y
les llamo la atención pero no como para
enojarnos, sino para corregir. Si me calificara
como padre, me consideraría un padre que
me preocupo mucho por mis hijos, por su
porvenir, aunque no sé si eso sea bueno o
malo. Quizá soy muy posesivo, pero es por
el mismo amor que les tengo", dice.
Hijos preparados
"Yo no estudié pero mis hijos
están muy preparados, a Alejandro le
faltaban 2 semestres de arquitectura; Gerardo
terminó la secundaria y Vicente
dejó los estudios, ya casi para terminar
de Contador Público. Siempre me
preocupó su futuro y fui muy
rígido con ellos, y me da pendiente que
viajen solos en carretera. Soy como una gallina
que sobreprotejo a mi familia", explica
Vicente.
Al ver a sus hijos ya casados,
Fernández dejó que cada uno
hiciera su vida y considera que no pueden decir
que él es un suegro metiche. "Cuando
mucho fui 3 veces a la casa de Alejandro, y a la
de Vicente, que vive aquí mismo, en el
rancho, habré ido unas 10 veces desde que
se casó, y a la de Gerardo como unas 5
veces, aunque ellos vienen seguido a la
casa".
¿Qué es mejor, ser padre o
abuelo? "Soy más abuelo que padre,
porque, desgraciadamente, cuando mis ojos
estaban chiquitos, yo tenía que trabajar
muy duro, para darles primero de comer y
después todo lo demás",
explica.
Lo que opinan sus hijos
Vicente Fernández Abarca
Es casado y tiene dos hijas y un hijo.
"Es la persona más dedicada que puede
haber, un hombre que se fija sus metas y las
logra en cualquier actividad que haga.
Cómo cantante, sé que el
público lo ha apoyado en su carrera desde
que comenzó y nos ha demostrado su
cariño hacia nosotros y no tenemos con
qué pagar, primero a Dios y luego al
público".
Gerardo Fernández Abarca
también está casado y tiene dos
hijos y de su padre opina: "Todo mundo dice: 'Mi
papá el lo máximo' y, en el caso
de nosotros, no tengo cómo describirlo,
porque se pasa de padre".
Alejandro Fernández Abarca, quien se
ha dedicado al canto y es uno de los
intérpretes favoritos en la
actualidad.
"Como padre no hay dos, porque nuestra
relación ha sido muy bonita y sincera,
abierta y siempre nos tuvo toda la confianza; se
preocupó demasiado porque hubiera esa
sinceridad y comunicación entre mis
hermanos y mi papá. Le teníamos
mucho respeto, siempre con su aspecto recio, muy
rudo, pero conforme crecimos y empezamos a
conocerlo, descubrimos que no era tanto, sino
una persona sumamente bondadosa, de
carácter muy explosivo, pero en cinco
minutos se le quita. Cuando uno conoce
más a mi papá, se da cuenta de que
debajo de esa armadura hay un hombre sincero",
dice "El Potrillo".