Cuidado con los
descuidos
Un descuidito es suficiente. Algo
pasó en la cohetería que
explotó en Santa Ana, el jueves. Alguien
se descuidó y no atendió las
normas básicas de seguridad.
Difícilmente se podrá establecer
lo que en realidad sucedió. Pero cinco
personas murieron.
Por Alonso Rivera
El
descuido (¿o imprudencia?) de un motorista
de autobús dejó 16 personas
lesionadas en Ahuachapán. Este fulanito,
que de seguro se creía héroe de
carreteras, o "tipo" de película de
cuarto orden, no vio el bultito del bus que
viajaba correctamente en el otro carril.
Por descuidos de las víctimas, el
"cuidadoso" motorista escapó del lugar.
Espero que el dueño del bus no se haya
descuidado al contratarlo y resulte que no sabe
cómo se llama ni dónde vive.
!Cuidado¡
Haga memoria de las veces que usted se ha
descuidado y ha sufrido situaciones nada
agradables. Tal vez chocó, quebró
algo o se golpeó.
Pero hay quienes convierten los descuidos en
una costumbre que afecta a muchos. Vea el caso
de la cohetería: Hay normas claras para
el manejo de pólvora, y una de las
hipótesis es que uno de los empleados
trabajaba de prisa para ganar más. Por
eso se descuidó y provocó la
tragedia. No es la primera ni la última
vez que ocurre. Si es un cortocircuito (recuerde
el incendio del mercado de Santa Ana o cualquier
otro ocurrido en el país), se dice que
hubo fallas en el sistema eléctrico. Cosa
rara: generalmente, en todo incendio grande, se
habla de cortocircuitos. O las instalaciones
eléctricas dejan mucho que desear, o es
lo más sencillo de poner en las hojas de
inspección.
Claro que debe ser difícil remover
escombros para encontrar el dichoso alambrito
causante de la desgracia. Pero no se sabe de
inspecciones permanentes, o de reparaciones
hechas, mucho menos de trabajos de mantenimiento
periódicos en instalaciones
eléctricas o coheterías, o lo que
sea.
Cuando los buseros o cualquier otro conductor
provoca accidentes, una de las más
comunes versiones es la de las dichosas fallas
mecánicas.
O sea que muchos automotores circulan sin el
mantenimiento adecuado. Puro descuido.
Piénselo usted que trabaja con
sustancias peligrosas, que labora en condiciones
de algún riesgo: No sólo usted
será víctima de sus "descuidos".
(En condiciones lógicas, generalmente se
llaman negligencias). Las víctimas
serán personas que trabajan para usted,
que usan su servicios o que simplemente tienen
la desgracia de pasar cerca del sitio que usted
no atiende de manera correcta.
Puro papel
Las autoridades tienen suficientes
herramientas legales para poner orden y no lo
hacen. Con seguridad por "falta de recursos"; el
descuido más grande en la mayoría
de dependencias gubernamentales. Si se
sancionara de verdad a los buseros
irresponsables, a los descuidados dueños
de coheterías, a los usuarios y
administradores de mercados, a usted y a
mí, acostumbrados a que "nos valgan"
muchas disposiciones legales, como estacionarnos
en pasos peatonales, pasar semáforos en
rojo o conducir ebrios, quizás todo
sería mejor.
Pero no ocurre así. Hay facilidades
para descuidarse, por descuidos de quienes deben
ser cuidadosos.