Sábado 18 de noviembre 2000


Cuidado con los descuidos

Un descuidito es suficiente. Algo pasó en la cohetería que explotó en Santa Ana, el jueves. Alguien se descuidó y no atendió las normas básicas de seguridad. Difícilmente se podrá establecer lo que en realidad sucedió. Pero cinco personas murieron.

Por Alonso Rivera

El descuido (¿o imprudencia?) de un motorista de autobús dejó 16 personas lesionadas en Ahuachapán. Este fulanito, que de seguro se creía héroe de carreteras, o "tipo" de película de cuarto orden, no vio el bultito del bus que viajaba correctamente en el otro carril.

Por descuidos de las víctimas, el "cuidadoso" motorista escapó del lugar. Espero que el dueño del bus no se haya descuidado al contratarlo y resulte que no sabe cómo se llama ni dónde vive. !Cuidado¡

Haga memoria de las veces que usted se ha descuidado y ha sufrido situaciones nada agradables. Tal vez chocó, quebró algo o se golpeó.

Pero hay quienes convierten los descuidos en una costumbre que afecta a muchos. Vea el caso de la cohetería: Hay normas claras para el manejo de pólvora, y una de las hipótesis es que uno de los empleados trabajaba de prisa para ganar más. Por eso se descuidó y provocó la tragedia. No es la primera ni la última vez que ocurre. Si es un cortocircuito (recuerde el incendio del mercado de Santa Ana o cualquier otro ocurrido en el país), se dice que hubo fallas en el sistema eléctrico. Cosa rara: generalmente, en todo incendio grande, se habla de cortocircuitos. O las instalaciones eléctricas dejan mucho que desear, o es lo más sencillo de poner en las hojas de inspección.

Claro que debe ser difícil remover escombros para encontrar el dichoso alambrito causante de la desgracia. Pero no se sabe de inspecciones permanentes, o de reparaciones hechas, mucho menos de trabajos de mantenimiento periódicos en instalaciones eléctricas o coheterías, o lo que sea.

Cuando los buseros o cualquier otro conductor provoca accidentes, una de las más comunes versiones es la de las dichosas fallas mecánicas.

O sea que muchos automotores circulan sin el mantenimiento adecuado. Puro descuido.

Piénselo usted que trabaja con sustancias peligrosas, que labora en condiciones de algún riesgo: No sólo usted será víctima de sus "descuidos". (En condiciones lógicas, generalmente se llaman negligencias). Las víctimas serán personas que trabajan para usted, que usan su servicios o que simplemente tienen la desgracia de pasar cerca del sitio que usted no atiende de manera correcta.

Puro papel

Las autoridades tienen suficientes herramientas legales para poner orden y no lo hacen. Con seguridad por "falta de recursos"; el descuido más grande en la mayoría de dependencias gubernamentales. Si se sancionara de verdad a los buseros irresponsables, a los descuidados dueños de coheterías, a los usuarios y administradores de mercados, a usted y a mí, acostumbrados a que "nos valgan" muchas disposiciones legales, como estacionarnos en pasos peatonales, pasar semáforos en rojo o conducir ebrios, quizás todo sería mejor.

Pero no ocurre así. Hay facilidades para descuidarse, por descuidos de quienes deben ser cuidadosos.


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