- Comentario
de la semana
- El bombazo del
Fiscal
- Eduardo
Torres
- E-mail: eduardo@elsalvador.com
Que
la Fiscalía General de la
República no es más que "un
verdadero colador de información" que,
entre otras cosas, avisa en forma anticipada a
delincuentes, sobre acciones tales como
allanamiento a bodegas que contienen
artículos procedentes del robo de
furgones, dijo ayer -ante las cámaras- el
titular de esa institución, Belisario
Artiga. Añadió el Fiscal General
que se ha llegado a tal punto que algunos
bufetes conocen anticipadamente -con lujo de
detalles- las estrategias acusadoras de la
institución, en algunos de los casos
más sonados.
Estas reveladoras declaraciones, para citar
sólo algunas, fueron hechas por el Fiscal
General, tras ratificar la hipótesis
sostenida por el presidente del Consejo de
Seguridad Pública, Salvador Samayoa, en
su columna de anteayer -en este
periódico-, quien expresó lo
siguiente: 1- Que sería ingenuo creer que
los principales casos se caen en los tribunales
por falta de leyes apropiadas, o incompetencia
de funcionarios y empleados (de la
Fiscalía y del Órgano Judicial);
lo más probable, sostiene, es que haya en
estas instituciones fenómenos de
corrupción y disfuncionalidad, iguales o
peores que los encontrados en la PNC. 2- Que
habría viciadas conexiones entre miembros
de la Fiscalía con elementos del
Órgano Judicial, de las cuales
existirían evidencias.
El Presidente del Consejo de Seguridad
Pública, al profundizar en su
hipótesis, dijo que existen en la
Fiscalía "muchas decenas" de parentescos
ilegales, en los que "podrían estar
asentadas, con carácter sistémico,
prácticas viciadas de fuga de
información, obstrucción de
investigaciones, tolerancia al incumplimiento de
responsabilidades y complicidades
delincuenciales". Además,
añadió, se tienen "sospechas
fundadas" de que como parte de una masiva
producción de títulos
fraudulentos, muchos de los "abogados", actuando
como jueces o fiscales, podrían estar en
sus puestos "por deliberadas infiltraciones
criminales en estas instituciones del Estado".
¡Dios mío!, y fue esto lo que
ratificó el Fiscal General, ayer ante las
cámaras de televisión.
Luz al final del túnel
En un país con tantos altos y bajos,
hay que decirlo claramente, la semana que este
día llega a su fin ha sido totalmente
atípica. A diferencia de países
vecinos, como Costa Rica y la misma Guatemala,
que mantienen una actividad constante de
congresos y seminarios, no es común entre
nosotros tener eventos de la categoría de
FELABAN. Qué buen trabajo el llevado a
cabo por ABANSA: qué orgullo el que
-luego de 35 años- llegue un
centroamericano a la presidencia de FELABAN,
Archie Baldocchi, y qué visiones
más de avanzada las que, entre otros, nos
compartieron expositores como Alvin Toffler y
Carlos Saúl Menem. A propósito,
paciencia recomendó el ex presidente
Menem a las actuales ansiedades
latinoamericanas, en una entrevista televisiva
que va a ser transmitida este próximo
lunes, porque el rumbo hemisférico que
llevamos, es esperanzador.
Luego de la reunión en Casa
Presidencial este pasado martes -producto de la
nueva ola de secuestros de los últimos
días-, entre los presidentes de los tres
Órganos del Estado, con las diferentes
autoridades que luchan contra el crimen, se
acordó dar a la Fiscalía General
de la República el apoyo -político
y presupuestario- necesario para cumplir su
labor con mayor eficiencia. Los "destapes" de
los dos últimos días, sin embargo,
reflejan que el problema de la eficiencia en la
lucha contra el crimen tiene que ver más
con una verdadera limpieza en diferentes
instituciones, que con recursos
económicos y reformas legales a los
códigos, las cuales si bien son
necesarias, son ya insuficientes ante la
magnitud del problema planteado.
En medio de esta nueva encrucijada, se nos
vienen a la mente las palabras -en su
última entrevista a un medio local, antes
de partir del país- de la ex embajadora
de los Estados Unidos en El Salvador, Anne
Patterson, cuando dijo que lo que estaba pasando
en El Salvador, era que "se estaba poniendo
aún más oscuro antes del
amanecer". A ese respecto, dura se ve la prueba
que tenemos por delante, pero no nos cabe duda
que la voluntad de salir adelante, y legar a las
futuras generaciones un país mejor del
que nosotros recibimos, ¡es aún
mayor!
* Licenciado en Ciencias Jurídicas
y columnista de EL DIARIO DE HOY.