Sábado 18 de noviembre


Tema del momento
Cuestión de vida o muerte
Carlos Mayora Re*

A la fecha se cumplen poco menos de dos semanas de las elecciones presidenciales en los Estados Unidos. Muchos han estado pendientes del resultado por motivos económicos, de estabilidad de los mercados, de política exterior, etc. Y a otros, pienso que serán los menos, nos preocupa el resultado de esta elección presidencial también porque del presidente electo dependen, literalmente, las vidas de muchas personas, principalmente niños no nacidos.

Las posturas de los dos candidatos son claras: Gore -de acuerdo con sus declaraciones durante la campaña presidencial- ha tenido mucho peso en las decisiones del gobierno de Clinton, relativas a la política exterior norteamericana de impulso del control natal y promoción del aborto dentro y fuera de la unión americana. En ese mismo período, Bush, que ha sido consistente en sus declaraciones, sin importarle perder votos por sus opiniones apegadas a los valores que defienden la vida, ha enfocado el asunto desde una perspectiva muy diferente: con la conciencia clara de que en Estados Unidos hay un gran número de personas que creen que la vida humana es un valor absoluto, sin hacer diferencias entre la vida de un niño en el seno de su madre o la de un recién nacido.

Entre las acciones contra la vida que el gobierno Clinton-Gore ha completado en los últimos años, está la anulación de la Política de Ciudad de México de 1984, como se conoce al acuerdo de la Conferencia Mundial de Población realizada en esa ciudad latinoamericana, que fundamentó la prohibición del gobierno Reagan acerca del suministro de fondos federales (dinero de los contribuyentes) a las agencias que promueven el aborto fuera de los Estados Unidos.

En el período durante el cual Al Gore ha sido vicepresidente, las presiones del gobierno federal para la introducción de la tristemente célebre píldora abortiva RU-486 han alcanzado, después de años de lucha por parte de sus promotores, la aprobación de la FDA. Y más, pues el Population Council (organización pro abortista con sede en Nueva York) ha recibido los derechos de patente de la RU-486 del laboratorio francés Roussel Uclaff, creador del fármaco. Desde el pasado 28 de septiembre, la píldora abortiva puede ser distribuida y fabricada en los Estados Unidos. Y esto, en lo que a nosotros concierne, es preocupante, pues el Population Council tiene como uno de sus objetivos principales el control natal en países como el nuestro, por lo que no sería de extrañar que, de seguir las cosas el rumbo que llevan, llegue dentro de poco la RU-486 a El Salvador.

También, Clinton y Gore han vetado en dos ocasiones la prohibición, aprobada por mayoría en el Congreso de los Estados Unidos, del procedimiento abortista llamado "nacimiento parcial", que es utilizado para matar -descerebrando-, al bebé de más de seis meses de gestación. Su argumento es que a veces debe ser cometido este asesinato para salvar la vida de la madre, cuando en realidad, en la etapa de maduración del nonato en que se realiza el procedimiento, bien podría &emdash;en la mayoría de los casos, y de acuerdo con los expertos- ser practicada una operación cesárea que evitaría el asesinato del indefenso bebé.

Así las cosas, y tomando solamente como punto parcial de análisis la trayectoria del gobierno de Clinton-Gore en lo que a respeto de la vida se refiere, los resultados obtenidos en estas elecciones pueden ser vistos con optimismo. Pues, considerando que los planteamientos de política económica de los dos candidatos difieren realmente poco, que su postura en política exterior es muy parecida, y que otros temas del interés de la opinión pública americana son tratados por Bush y Gore de manera similar, resulta que la mitad de los votantes norteamericanos se pronuncian por un cambio en la política gubernamental referente a la vida humana, la promoción de valores y el respeto por la libertad verdadera: aquella que no consiste simplemente en una independencia de restricciones, sino la que toma en cuenta al otro en la toma de las propias determinaciones.

Algunos de esos puntos candentes han sido resumidos por un comentarista americano, quien -basándose en lo que Bush ha exteriorizado en su campaña- explica: "El Gobernador de Texas, si es elegido, escogerá a los jueces del Tribunal Supremo que acabarán con la usurpación de las leyes. No eliminará enseguida el aborto, pero lo hará cada vez más inaplicable. Bush, además, ha prometido usar el Poder Ejecutivo para hacer que pase la prohibición del aborto por nacimiento parcial, exigir la notificación de los padres para las menores que quieran abortar y restablecer las limitaciones puestas por Reagan y quitadas por Clinton".

Cincuenta millones de norteamericanos saben que no todo es economía, que existen valores más importantes por los que vale la pena luchar; la elección del nuevo presidente americano ha resultado para los Estados Unidos y para tantos países como el nuestro, donde la influencia norteamericana es tan significativa, una cuestión de vida o muerte.


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