Viernes 17 de noviembre 2000


Orientaciones familiares
Modelos de disciplina
Por pastor Mario Vega
E-mail: rrsantaana@ejje.com

El administrar disciplina es una responsabilidad de los padres de familia. Para que la disciplina pueda producir efectos pedagógicos es necesario comprender la naturaleza y los tipos de disciplina que pueden aplicarse.

Algunos padres tienden a aplicar el castigo físico como único recurso agotando así muy pronto las posibilidades de corrección y formación de sus hijos. Por ello es tan importante tener conciencia de los diferentes grados que la disciplina puede adquirir.

Disciplina verbal. El proceso disciplinario debe comenzar de manera verbal. Los hijos deben ser reconvenidos con palabras haciéndoles ver las razones por las cuales se han tomado ciertos tipos de decisiones. Detrás de cada restricción siempre existe una razón de ser. Los padres deben expresar verbalmente a sus hijos su desagrado antes acciones de desobediencia.

La disciplina verbal ejercida de manera sabia puede producir resultados muy efectivos. Se debe evitar el uso de palabras hirientes u ofensivas. La corrección verbal debe ser aplicada dentro de los límites del respeto y la consideración.

Disciplina privativa. Es aquella que tiene por objeto el privar a la criatura de algo que le agrada. Si la disciplina verbal fracasa los padres pueden pasar a negar a sus hijos algo que ellos aprecian mucho. Puede ser impedirles uno o varios períodos de juego. La eliminación del dinero que se les da para sus gastos por un tiempo.

Negarles permiso para salir con sus amigos. Impedirles ver televisión, etc.

La disciplina privativa tiene la virtud de hacer sentir a los muchachos las consecuencias directas de sus malas acciones. Estas consecuencias las viven cuando se ven privados de cosas que ellos aprecian. De esta manera, aprenden que todo cuanto hagan en la vida tendrá su respectiva retribución.

Disciplina física. Cuando las disciplinas verbales y privativas no son suficientes para corregir la conducta inadecuada, los padres pueden recurrir a la disciplina física. En ésta los padres recurren al uso de un castigo corporal a fin de encausar al muchacho hacia el buen comportamiento.

Al aplicar la disciplina física es necesario comprender que lo que se procura es la educación, no la venganza. El castigo corporal no debe ser aplicado como un desahogo de la ira sino como una expresión de amor que trata de inculcar en el hijo valores y conductas que le serán necesarios en el diario vivir.

Los modelos de disciplina no son excluyentes. Pueden sumarse o combinarse a fin de lograr la gran meta de ecauzar a las nuevas generaciones por caminos de bien.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'00] [Portada] [Planeta Alternativo]

Copyright 1995 - 2000. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com