Una víctima
de la leucemia
A sus 18 años, José Antonio
Ortiz Pérez tiene muchos sueños e
ilusiones, pero éstos están a
punto de truncarse por causa de la leucemia,
detectada en junio pasado.
- José
Osmín Monge
- El Diario
de Hoy
- FOTOS
EDH/MARITZA SANTOS
En
el caserío San Luis, de la comunidad
Segundo Montes, en Morazán, se encuentra
la pequeña casa blanca donde habita la
familia Ortiz Pérez.
Uno de sus moradores es José Antonio,
estudiante de primer año de bachillerato,
quien desde antes de nacer comenzó a
sufrir las crueldades de su destino.
Cuando apenas tenía un mes de haberse
formado en el vientre de su madre, la guerra le
arrebató a su papá, quien era
militante de la guerrilla.
"No había nacido Toñito cuando
quedó huérfano de padre. Por causa
del conflicto armado tuvimos que irnos a vivir a
Honduras, pero luego regresamos a esta
comunidad", expresa doña Matías
Ortiz, mamá del muchacho.
La mala noticia
Pero la ausencia de su padre no ha sido la
única causa de sufrimiento de Antonio.
Hoy en día él está
batallando contra la leucemia, enfermedad de la
sangre que afecta la producción normal de
glóbulos rojos y blancos.
Este mal le fue detectado en junio anterior y
fueron inflamación en el estómago,
fiebre y fuertes dolores de cabeza y cuerpo los
primeros síntomas de la enfermedad.
"Cuando me daban esos dolores nunca me
imaginé que se tratara de algo grave. Fui
a pasar consulta a la unidad de salud y fue
ahí donde, en un principio, me detectaron
anomalías en el bazo y me dieron
tratamiento para ella. Pero al ver que no
mejoraba me remitieron al hospital Rosales, de
San Salvador. Ahí estuve ingresado diez
días", comenta Toñito, un joven de
estatura mediana, piel morena, ojos negros y
sonrisa tímida.
En ese centro hospitalario capitalino le
dieron la triste noticia a doña
Matías de que su hijo padecía el
terrible mal. "Me sentí muy mal. No
podía creer que mi hijo estuviera en
peligro", refiere la angustiada madre.
Sí hay solución
En
el Rosales, el médico que lleva el caso
del muchacho (doctor Fuentes) le expuso a
doña Matías lo severo de la
enfermedad y le pidió que tanto ella como
su hijo hicieran todo lo posible por salir
adelante.
"Después de varios estudios y
exámenes se determinó que la
única solución es a través
de un trasplante de médula ósea.
Este tratamiento es muy caro y nosotros no
tenemos la capacidad económica para
cubrirlo", dice doña Matías.
La familia de Toñito y sus amigos han
comenzado a realizar contactos en Cuba,
país donde supuestamente se
realizará el trasplante. La
intervención quirúrgica
tendrá un costo de aproximadamente 50 mil
dólares (unos 500 mil colones).
Por el momento no se tiene definido el
hospital donde se realizaría la
operación ni el donante. Mientra se
realizan los contactos, el joven se está
realizando periódicamente exámenes
médicos en San Salvador para determinar
si la leucemia le ha avanzado.
"Yo tengo muchos aspiraciones, entre ellas
estudiar para abogado, ser diputado o alcalde.
Deseo ayudar a mi comunidad", comenta
Antonio.
Él dice que a raíz de la
enfermedad los ánimos le han
decaído y que los dolores de cabeza
persisten.
Por su parte, doña Matías dice
que su mayor deseo es salvarle la vida a su
hijo. "Ya tuve la desdicha de perder a otro
hijo, que murió cuando tenía nueve
años de edad, supuestamente de hepatitis.
No quiero que a Antonio le suceda lo mismo",
expresa llorando doña Matías,
quien tiene otros cuatro hijos.
Por el momento doña Matías no
trabaja, ya que adolece de artritis; los
únicos ingresos económicos de la
familia provienen del trabajo que realiza el
padrastro de Toñito, quien se dedica a la
agricultura.
Unidos para ayudar
Los
habitantes de la comunidad Segundo Montes se han
unido para ayudar a Toñito. Ellos han
formado la brigada "Solidaridad 2000", que tiene
como objetivo recolectar dinero para que se le
practique el trasplante al joven.
Esta brigada (formada en su mayoría
por muchachos) realiza fiestas, rifas,
excursiones y radiotones, con el fin de
devolverle la salud, los ánimos y la
sonrisa que siempre ha caracterizado a
Antonio.
Las actividades las han realizado en las
poblaciones cercanas a la comunidad, como
Delicias de Concepción y Osicala.
"A pesar de que no hemos planificado muy bien
los eventos, creo que éstos han sido un
éxito. Recolectar más de medio
millón de colones no es nada
fácil", expresa el joven Manuel Enrique
Martínez, miembro de la brigada.
¿Quiere ayudarlo?
Si usted quiere unirse a la causa y desea
ayudar a Toñito puede hacer sus donativos
a la cuenta de ahorros del Banco
Salvadoreño número 014 00568 22, a
nombre de doña Matías Ortiz
Pérez.