El tirador de
Ucrania
Desde hace dos años, los
seleccionados salvadoreños de tiro son
entrenados por el señor Anatolliy
Piddubnyy, un militar ucraniano retirado quien
ha convertido a El Salvador en su segunda
patria.
- Ricardo
Guevara
- El Diario
de Hoy
- Fotos
Alex Sanabria
Todos
los días es común observar entre
los pasillos del polígono de tiro del
estadio "Flor Blanca", en San Salvador, a un
señor de piel blanca, ojos pardos,
cabello entrecano y de 1.85 metros de
estatura.
Su nombre es Anatolliy Piddubnyy, un
entrenador ucraniano de 64 años, quien
dirige a los seleccionados salvadoreños
de tiro que participarán en los
próximos Juegos Deportivos
Centroamericanos y del Caribe que se
realizarán en nuestro país en el
año 2002.
Hace dos años, el señor
Piddubnyy arribó a El Salvador gracias a
las gestiones que realizaron los miembros de la
Federación de Tiro.
A partir de entonces, el entrenador
extranjero se ha convertido en el guía
deportivo profesional de los tiradores
nacionales, quienes en las últimas
competencias nacionales e internacionales han
mostrado avances especiales en esta
modalidad.
Excelente tirador
Desde su infancia, Anatolliy practicó
muchos deportes, como la lucha grecorromana, el
esquí y la gimnasia, además de que
podía manejar casi a la perfección
las armas, ya que el fue criado con los
"cosacos" (campesinos armados).
A los 20 años de edad inició su
carrera castrense, ingresando al colegio, a la
escuela y la academia militares, en donde
perfeccionó su habilidad para impactar en
diferentes blancos.
"Antes de empezar a disparar con municiones
pasé un año practicando 'en seco'
(sin hacer disparos), lo que me ayudó
mucho a perfeccionar algunas técnicas de
concentración", afirma el entrenador.
A
partir de entonces empezó a competir en
torneos militares, destacando en las
especialidades en las que participaba. En su
primera competencia obtuvo los cinco primeros
lugares en las diferentes modalidades en las que
participó.
"Incluso hubo un período en el que me
lesioné un hombro, pero esto no me
impidió destacar en las competencias que
se realizaban, aunque para ello tuviera que
realizar todos mis movimientos con una sola
mano", dice Anatolliy.
Gracias a su destacada participación
como militar le fue dada la oportunidad de
escoger el lugar en donde prestaría su
servicio como efectivo del ejército.
Así llegó a Alemania Oriental.
Desde entonces empezó a entrenar de
manera constante, distribuyendo su tiempo entre
sus obligaciones militares y las deportivas,
llegando a formar parte en 1959 de la
selección nacional de tiro de la extinta
Unión Soviética.
"Por espacio de unos 20 años
consecutivos estuve en los primeros lugares en
las modalidades de tiro y pistola, además
de ser campeón en varias oportunidades,
tanto a nivel nacional como regional",
señala Anatolliy, quien obtuvo el grado
de coronel de la defensa contra aérea de
la ex Unión Soviética.
Entrenador internacional
En noviembre de 1979 el señor
Piddubnyy se retiró del deporte para
convertirse en entrenador de tiro.
A partir de entonces fungió como
entrenador de la selección nacional de
tiro de la ex Unión Soviética,
participando en las Olimpiadas de Moscú,
en las que barrieron con casi todas las medallas
de esa especialidad.
Como entrenador ha visitado varios
países de Europa y de América:
México, República Dominicana,
Estados Unidos, Venezuela y Cuba.
En 1988 se radicó por primera vez en
Centroamérica, en Nicaragua, donde
aprendió el idioma español.
Anatolliy
también habla a la perfección
cinco idiomas más: alemán, polaco,
portugués, ruso y ucraniano.
Luego de su estadía en Nicaragua se
trasladó a Ucrania, en donde fue nombrado
como entrenador de selecciones nacionales, cargo
que mantuvo hasta que llegó a El Salvador
en noviembre de 1998.
"A mí no me ha costado mucho acoplarme
a las costumbres salvadoreñas, ya que me
gusta el clima, la comida y sus paisajes; sin
embargo, extraño a mi esposa y a mis dos
hijos", afirma Anatolliy, quien estará en
el país hasta los Juegos Centroamericanos
del 2002, en donde piensa conseguir, junto a sus
atletas, un buen número de medallas de
oro.
Mientras ese evento llega continuará
su labor diaria de entrenamiento en los
polígonos del estadio Flor Blanca,
impartiendo sus conocimientos deportivos a los
atletas salvadoreños de tiro.