Martes 14 de noviembre 2000


Todo lo que tuve mientras te tuve

Tuve a Dios, y tuve la fortaleza de desafiar al diablo, tuve un hogar y éste era el remanso de descanso de mi ser exhausto reposando sobre tus rodillas, tuve canciones y tuve poesía, tuve verdades y tuve mentiras, tuve sueños y tuve desvelos, tuve problemas y siempre tuve soluciones, tuve la sabiduría que emanaba de tus palabras, la calma que emanaba de tus manos, y la guía que emanaba de tu ejemplo… es tan solo parte de todo lo que tuve mientras te tuve…

Por Daniel Rucks del Bo

Tuve un nombre para gritarle a la noche, tuve una fotografía para rellenar tus ausencias, tuve cartas y notas y pequeños papelitos insignificantes donde atestiguabas que me querías, tuve horas de esperarte y minutos de desesperarme, tuve sol y suficiente lluvia como para justificar ser el dueño de una sombrilla donde ambos cupiéramos, tuve oraciones nuestras y palabras comunes que solo nosotros entendíamos, tuve un código de comunicación que me permitía decirte te quiero sin pronunciar una palabra en un salón lleno de gente… tan solo parte de todo lo que tuve mientras te tuve.

Tuve suficientes pasos para atravesar la distancia de mi casa a la tuya, tuve eternidades prendidas al teléfono, tuve tantas razones como canciones, y tantos besos que no me dieron abasto los labios, tuve deseos, y tuve que reprimirlos.

Tuve castillos en el aire y tuve que destruirlos, tuve tu figura de mujer y compañera en los momentos que más necesitaba. Tuve globos aerostáticos para ver el mundo desde la altura de nuestros ideales, tuve mariposas en el estómago y tuve fuegos artificiales en los ojos en el preciso momento de verte, residuos de todo lo que tuve mientras te tuve…

Tuve días de miércoles y exceso de sábados, tuve semanas eternas y días que pasaron volando, tuve sueños y tuve quebrantos, tuve soledades a granel y tuve muchedumbres aconsejándome, tuve amigos y desamigos, lo que equivale a decir que a tu lado aprendí a apreciar en realidad a quién realmente le importaba y a quién le importaba un pepino, tuve líos familiares y tuve que defenderte, defenderme, defendernos, tuve armas contra la hipocresía, tuve detectores de sinceridades… tan solo parte de todo lo que tuve mientras te tuve …

Pero lo más importante, lo más trascendental de todo, es que tuve lo más preciado que un hombre puede tener… tuve una razón para vivir…. Mientras te tuve.

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