Todo lo que tuve
mientras te tuve
Tuve a Dios, y tuve la fortaleza de
desafiar al diablo, tuve un hogar y éste
era el remanso de descanso de mi ser exhausto
reposando sobre tus rodillas, tuve canciones y
tuve poesía, tuve verdades y tuve
mentiras, tuve sueños y tuve desvelos,
tuve problemas y siempre tuve soluciones, tuve
la sabiduría que emanaba de tus palabras,
la calma que emanaba de tus manos, y la
guía que emanaba de tu ejemplo
es
tan solo parte de todo lo que tuve mientras te
tuve
Por Daniel
Rucks del Bo
Tuve
un nombre para gritarle a la noche, tuve una
fotografía para rellenar tus ausencias,
tuve cartas y notas y pequeños papelitos
insignificantes donde atestiguabas que me
querías, tuve horas de esperarte y
minutos de desesperarme, tuve sol y suficiente
lluvia como para justificar ser el dueño
de una sombrilla donde ambos cupiéramos,
tuve oraciones nuestras y palabras comunes que
solo nosotros entendíamos, tuve un
código de comunicación que me
permitía decirte te quiero sin pronunciar
una palabra en un salón lleno de
gente
tan solo parte de todo lo que tuve
mientras te tuve.
Tuve suficientes pasos para atravesar la
distancia de mi casa a la tuya, tuve eternidades
prendidas al teléfono, tuve tantas
razones como canciones, y tantos besos que no me
dieron abasto los labios, tuve deseos, y tuve
que reprimirlos.
Tuve castillos en el aire y tuve que
destruirlos, tuve tu figura de mujer y
compañera en los momentos que más
necesitaba. Tuve globos aerostáticos para
ver el mundo desde la altura de nuestros
ideales, tuve mariposas en el estómago y
tuve fuegos artificiales en los ojos en el
preciso momento de verte, residuos de todo lo
que tuve mientras te tuve
Tuve días de miércoles y exceso
de sábados, tuve semanas eternas y
días que pasaron volando, tuve
sueños y tuve quebrantos, tuve soledades
a granel y tuve muchedumbres
aconsejándome, tuve amigos y desamigos,
lo que equivale a decir que a tu lado
aprendí a apreciar en realidad a
quién realmente le importaba y a
quién le importaba un pepino, tuve
líos familiares y tuve que defenderte,
defenderme, defendernos, tuve armas contra la
hipocresía, tuve detectores de
sinceridades
tan solo parte de todo lo que
tuve mientras te tuve
Pero lo más importante, lo más
trascendental de todo, es que tuve lo más
preciado que un hombre puede tener
tuve
una razón para vivir
. Mientras te
tuve.
Comentarios a drucks@elsalvador.com