El
organismo advierte sobre una más
rápida quiebra de Isss e Inpep
Superintendencia
rechaza reforma previsional
La Superintendencia de Pensiones
negó que la reforma propuesta por la
Asamblea tenga como objetivo aumentar la
cobertura. Denunció que se intenta
aprobar el traslado de afiliados de las AFP al
sistema antiguo.
El Diario de
Hoy
A la Superintendencia de Pensiones no le hace
gracia la propuesta de reforma de la Ley del
sector que promueve la Asamblea Legislativa.
El superintendente, Carlos Mauricio Funes,
denunció que la reforma que la
Comisión de Hacienda de la Asamblea
Legislativa pretende hacer de los
artículos 10,184,185,186 y 188 de la Ley
del Sistema de Ahorro para Pensiones, no busca
ampliar la cobertura del sistema previsional,
como se ha difundido.
Los diputados quieren reformar esos
artículos para permitir que los afiliados
a las Administradoras de Fondos de Pensiones
(AFP) puedan regresar a las instituciones donde
antes cotizaban, como el Instituto
Salvadoreño del Seguro Social (Isss) o el
Instituto Nacional de Pensiones de los Empleados
Públicos (Inpep).
"Lo que se busca con esa acción no es
ampliar la cobertura, sino que ocurran traslados
desde el sistema de ahorro de pensiones, al
sistema de reparto", señaló el
funcionario.
Funes advirtió que tal acción
llevaría a un retroceso en el desarrollo
del sistema previsional nacional, pues el
sistema de reparto -administrado por el Isss y e
Inpep- está agotado financieramente, y no
tiene correspondencia entre los derechos y
obligaciones para con sus afiliados y
pensionados.
El Superintendente agregó que el hecho
se agrava porque la población
continúa envejeciendo y la
relación entre cotizantes y pensionados
se reduce cada vez más. De una
relación de 14 cotizantes por pensionado
en 1984, se pasó a una de 7x1 en 1995, y
a 4x1 en el 2000, si no se hubiera creado el
sistema previsional privado.
Sin dinero
Enfatizó que el recibimiento de
más cotizantes en el Isss y en el Inpep
conduciría a una más rápida
quiebra del sistema de reparto, pues este
adquiriría más deudas, que no
podría cumplir.
"Adquirirían mayores compromisos de
pago de pensiones, cuando no cuentan con los
recursos suficientes", advirtió. El
único camino que podría tomarse es
el de un aumento de las cotizaciones de los
afiliados o el recorte de beneficios para los
usuarios del sistema de reparto.