Cuscatlán
El
poder de la gente hizo "Múltiple La
Loma"
Ocho años de
gestiones y dos de trabajo intenso en el campo
fueron necesarios para llevar agua a más
de 16 mil personas
- Sandra
Moreno
- El Diario
de Hoy
Jonathan
Claros, de CARE, lo considera el proyecto de
agua potable y saneamiento más importante
realizado por su institución, en
términos de cobertura en el país.
Se llama
"Múltiple La Loma" y será
inaugurado este día, en el área de
los pozos, por los linderos del cantón La
Cruz y La Loma, de San Pedro Perulapán,
en Cuscatlán. La inversión en el
proyecto asciende a ¢25 millones: 17 en
infraestructura, 3 en programas de salud y 5 en
las comunidades.
Los gestores y
beneficiados con el sistema viven en el
cantón La Loma, La Cruz y Buenos Aires,
de San Pedro Perulapán, y Las Flores, de
San Martín, además de las 350
familias de la línea férrea.En
total son más de 16 mil personas las que
reciben el servicio de agua potable.
Por hoy los
únicos enojados con el éxito de
"Múltiple La Loma" son los dueños
de las pipas que vendían agua, no tan
apta para el consumo humano, a ¢5 ó
¢6 el barril. "Esos si hicieron dinero todo
este tiempo", comenta riendo don Margarito
García, del Comité Central de
Agua.
Bendita
unión
Por el año de
1990, las comunidades se comenzaron a unir por
una sencilla razón: no había agua
en los cantones. Las primeras gestiones los
llevaron ha organizarse en directivas y
contactar con la oficina del Plan
Salvadoreño de Desarrollo Básico
Rural (PLANSABAR), en San Vicente. Esta
aceptó la petición de la gente y
se reunieron en la Escuela Rural Mixta
"Andrés Gonzalo Funes", de La Loma.
Después vino la
elaboración de documentos,
diseños, planos topográficos y la
apertura del primer pozo en la zona de Arenales
de Pansunteo, el cual no funcionó porque
falló una pieza. PLANSABAR no aceptaba
este fracaso y que las comunidades perdieran los
¢15 mil que habían invertido en la
obra. Entonces se comenzó a perforar un
segundo pozo, pero luego PLANSABAR desaparece
del mapa.
Ante el panorama
desalentador, las comunidades no tiraron la
"toalla". Pronto sabrían de ellas en las
embajadas, la Agencia para el Desarrollo
Internacional de los Estados Unidos (USAID)...
"La primera visita a AID fue el 14 de octubre de
1997, con el gerente de Agua y Saneamiento,
José Antonio Chorros. Éste nos
aconsejó ir a CARE", recuerda don
Margarito García. "También tuvimos
una entrevista con el presidente de la
República, Dr. Armando Calderón
Sol. Nos expresó que no nos podía
ayudar, porque necesitábamos
muchísimo dinero (¢10 millones), que
mejor buscáramos otras instituciones, y
cuando consiguiéramos algo, le
avisáramos".
Último
examen
El peregrinaje de los
líderes comunales siguió. Y por
fin, en 1998, CARE (Cooperativa Americana de
Remesas del Exterior) los tomó como
proyecto número 1, pero todo
dependía del estudio técnico de
prefactibilidad. Se perforó un pozo que
demostró tener suficiente agua para
abastecer a las 4,500 familias, según el
nuevo censo.
Fue el momento de
hacerle frente al trabajo de campo. CARE
orientó la creación de los
diferentes comités que tenían como
una de sus tareas más importantes dirigir
la excavación de los 72 kilómetros
de la red de distribución de agua.
CARE construiría
dos pozos de 150 metros de profundidad cada uno,
la columna vertebral del sistema de agua,que
abastecerá a las comunidades durante 25
años. Además de haber otros para
cuando estos cumplan su ciclo de vida.
La organización
implicó también el involucrar a
las alcaldías, Administración
Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA),
Centro Nacional de Tecnología
Agropecuaria (CENTA) -con los programas de medio
ambiente- y Ministerio de Salud -para
desarrollar la educación en el manejo de
aguas servidas y negras-. Además, se
creó una Asociación de Desarrollo
Comunal, conocida como ASDEC.
El trabajo
requirió a veces 265 personas activas,
casi a tiempo completo, en los comités.
"Y ahora para llevar la administración
del sistema se legalizará la
Asociación Comunal de Salud, Agua y Medio
Ambiente (ACOSAMA)", dijo Miguel
Hernández, del Comité Central de
Agua.
La gente, en asamblea
general, decidió que la comunidad
administrara el sistema. Los descartados fueron
la Alcaldía Municipal y ANDA.
El reto no es sencillo:
arborizar la cuenca de 25 kilómetros
cuadrados y lograr que los 2,000 socios paguen
los ¢70 al mes por los 90 barriles
mínimos que reciben, y así tener
un ingreso de 140 mil para sostener el sistema
de agua. Y que funcionen las ocho cantareras
privadas de la línea férrea, donde
se pagan 30 centavos por cántaro.
Mujer
previsora
Angela Nerio es una
digna representante del cantón Las
Flores, de San Martín, San Salvador. Se
define como de oficios domésticos y con
trabajo afuera de lavar y planchar ropa. "Yo
creí que lograríamos tener agua;
me preparé para cuando me llamarán
a los comités. Ahorré para esos
días en los que echaba llave en la puerta
y me iba a trabajar en la construcción
del sistema, supervisaba los jornales y la
entrega de la herramientas", cuenta doña
Angela, quien agrega: "Yo he cumplido".
Y nadie en el proyecto
"Múltiple La Loma" pone en duda su
palabra. Ella fue la encargada de
acompañar a las promotoras de CARE en la
línea férrea, donde hay "maras"
que podían molestar a las
jóvenes.