Región
solicitó apoyo a Estados Unidos
Cuotas de la ICC
siguen frenadas
El subsecretario de comercio
estadounidense, Richard Fisher, no
presentó ninguna medida aduanera a
Centroamérica y el Caribe para agilizar
el uso de las cuotas de ropa contempladas en la
ICC.
- Guadalupe
Trigueros
- El Diario
de Hoy
Ya ha transcurrido un mes de la entrada en
vigencia de la ampliación de la
Iniciativa de la Cuenca del Caribe y los
confeccionistas locales aún no se pueden
beneficiar de la cuota de exportación
para prendas elaboradas con tela
centroamericana.
El ministro de Economía, Miguel
Lacayo, explicó que los confeccionistas
del istmo y los del Caribe presentaron una
solicitud al subsecretario de comercio de los
Estados Unidos, Richard Fisher, para que las
autoridades aduaneras de su país acepten
el certificado de origen que cada uno de los 24
países beneficiados por la ICC planea
emitir para sus exportadores.
Dicha emisión corresponde al plan de
autoregulación que esas naciones
acordaron en el 'pacto de caballeros', cuando se
autoasignaron los porcentajes de las cuotas de
camisetas y ropa confeccionada con tela
regional e hilo estadounidense.
Fisher se comprometió a trasladar la
mencionada solicitud a la aduana estadounidense,
entidad que deberá evaluar si presta su
colaboración y si reconoce el certificado
que cada país emita a sus exportadores,
aseguró el ministro Lacayo.
Según el funcionario, la actitud de
Fisher fue positiva. El subsecretario
expresó que la solicitud es una medida
viable y factible.
Si las autoridades aduaneras reconocen el
certificado y acceden a intercambiar
información estadística sobre las
importaciones de ropa, bajo el esquema de
cuotas, la región podrá hacer uso
de las mismas a partir de entonces.
Por el momento, los industriales de la
confección de El Salvador han confirmado
que todavía no pueden exportar usando las
cuotas. Se han limitado a enviar la
mercancía fabricada únicamente con
tela e hilo estadounidense.
Luis Anleu, vicepresidente de la
Asociación Salvadoreña de la
Industria de la Confección (ASIC),
informó ayer que todavía hay
importadores que prefieren almacenar los
cargamentos de ropa en los puertos y esperar a
que esté listo un mecanismo aduanero que
permita la entrada libre de aranceles a las
prendas hechas con tela e hilo
estadounidense.
El Diario de Hoy intentó confirmar si
la aduana estadounidense ya tiene listo el
mecanismo respectivo que permita la entrada de
ropa hecha con tela e hilo estadounidense, pero
no fue posible conseguir la información
en la embajada de Estados Unidos en El
Salvador.
La semana anterior, el embajador de El
Salvador en Washington, René León,
comentó que dicho mecanismo podría
estar listo esta semana. Por el momento, ni las
autoridades oficiales ni los propios
confeccionistas han obtenido información
al respecto.
Por parte de nuestro país, será
el Centro de Exportaciones (Centrex), del Banco
Central de Reserva (BCR), el que emitirá
los certificados a los confeccionistas,
informó Lacayo.
El Ministro de Economía regresó
ayer de Guatemala donde, junto a los
confeccionistas de la región,
se reunió con Fisher. La ICC
entró en vigencia el 2 de octubre pasado
y ningún confeccionista ha hecho uso de
la cuota para tela centroamericana hasta donde
se ha podido confirmar.
Guatemala en la mira
El subsecretario de Comercio de los Estados
Unidos, Richard Fisher, advirtió ayer que
su país seguirá pendiente del
respeto a los derechos laborales fundamentales
en Guatemala, para mantenerlo en la lista de
beneficiados de la ICC.
En octubre, el presidente Bill Clinton dio a
conocer el listado de países que
podrán acceder a la ICC, con la
condición de respetar los derechos
laborales. Uno de los más condicionados
fue Guatemala, por los constantes reportes de
violaciones a tales derechos.
Fisher declaró ayer a Prensa Libre que
su país revisará en abril
próximo los avances en Guatemala sobre
las leyes laborales, así como otras
condiciones, como el respeto a la propiedad
intelectual.
Tales condicionamientos también han
sido impuesto al resto de los 24 países
incluídos en la ICC.