Chalatenango
Persiste el sacrificio de
reses robadas en rastros clandestinos
Varios sujetos que se dedican al
sacrificio clandestino de reses robadas
continúan operando en diferentes lugares
de Chalatenango, sobre todo en localidades
ubicadas al poniente de la cabecera
departamental.
- Salomón
Ayala
- El Diario
de Hoy
El 27 de octubre fueron encontradas las
osamentas de cuatro vacas. Dos de los
semovientes pertenecían a Gregorio
López y los otros, a Ernesto Guardado. La
pérdida económica asciende a
más de 12 mil colones.
El hallazgo se produjo en un potrero de la
hacienda Altamira, cantón El
Tablón, jurisdicción de El
Paraíso,
Los ladrones tienen tanta experiencia en
destazar reses que tardan unos 45 minutos en
sacrificar un semoviente.
La forma como operan, según las
autoridades, es la siguiente: en la noche llegan
a los potreros, escogen los animales, los lazan
y los sacan de los potreros.
Después matan a los animales
utilizando una especie de "punzón", los
degüellan y proceden a quitarles la piel.
Extraen la carne en pedazos y únicamente
dejan la cabeza y la osamenta.
Se presume que la carne es comercializada en
los mercados municipales, alejados de la
cabecera departamental.
Las autoridades advierten a los vendedores de
carne, en mercados u otra clase de comercios,
para que se abstengan de comprar carnes de
dudosa procedencia.
Por otra parte, sugieren a los consumidores
denunciar cualquier anormalidad en las carnes
que compran.