- Comentario
de la semana
- Borrascosa
Asamblea
- Eduardo
Torres
- E-mail: eduardo@elsalvador.com
La
idea de Shafick Handal como presidente de la
Asamblea Legislativa, deseo decirlo, no le era
desagradable a quien esto escribe. Y no lo era
tanto por las señales que con ello
hubiésemos enviado al mundo, como por la
responsabilidad adicional que conlleva el llegar
a una de las máximas instancias del poder
político formal en el país.
Además, ya a título personal, tal
como en fecha reciente expresáramos -ante
las cámaras- a don Ulises González
en esta incipiente y poco tolerante democracia
nuestra, creemos genuinamente haber aprendido a
apreciar a las personas que defienden sus ideas,
toda vez que las promuevan y las defiendan a
través de la vía
democrática.
Lo sucedido en la sesión inaugural de
la nueva Asamblea Legislativa no ha sido en aras
del bienestar nacional, y ahí nadie queda
libre de culpa. La "derecha", por haberle
entregado en bandeja de plata un rotundo triunfo
-en términos de opinión
pública- al FMLN, pues por exagerada que
nos haya parecido a algunos la pataleta del
lunes, el partido de izquierda ha sacado
rédito político de la poco
elegante "maniobra parlamentaria". Nada, sin
embargo, justifica la violenta retórica
utilizada por legisladores efemelenistas, ya que
es incorrecto inferir que hay que dar al traste
con todos los avances -a qué costo
logrados-, por haber sido madrugados en el seno
legislativo. ¿O acaso tiene los votos el
FMLN para ser amo y señor de la
Asamblea?
Al final, como siempre sucede, quienes
perdemos con tan tristes jornadas somos la
mayoría de salvadoreños. Primero,
porque el mensaje global de los que sí
nos tomamos en serio lo de ir a votar, fue el de
alcanzar entendimientos básicos
-concertación, le llaman algunos-.
Segundo, porque alejan de la actividad
política a personas que sí
podrían aportar a elevar el nivel de
ésta, y, tercero, porque tal como dijo
recientemente en Washington la secretaria de
Estado de los Estados Unidos, Madeleine
Albright, la marea democrática iniciada
hace dos décadas en América Latina
ha empezado a bajar. ¡Ojo con ello, que muy
poco estamos abonando en nuestro suelo para que
vuelva a subir!
Replanteamientos
Muy poca gente podría haber esperado
que la legislatura 2000-2003 se convirtiera en
un oasis de paz y tranquilidad, tal como nos lo
quisieron vender los políticos luego de
las elecciones del 12 de marzo, con su falso e
improvisado sentimiento concertador. Pero si lo
sucedido este pasado lunes es tan sólo un
preludio de lo que se nos viene, pues
habrá que poner barbas en remojo, porque
encontrándonos en un franco proceso de
ebullición -que se puede ir para
cualquiera de los dos lados-, la ocasión
también se vuelve propicia para buscar
cordura, raciocinio y, sobre todo, visión
de país.
El caso, por ejemplo, del diputado suplente
del FMLN, Pablo Parada Andino, al afirmar que
los renovadores no están convencidos de
tirarse al suicidio masivo, que -a su juicio- es
a lo que se podría estar inclinando la
secta fundamentalista, y la advertencia dos
días después de Raúl
Mijango, de que los renovadores evitarían
convertir a la Asamblea en factor de bloqueo, ya
que desean la "productividad" de ésta,
son señales adecuadas para el momento
actual. Al igual que la de los fundadores de
ARENA -entre ellos Ricardo Valdivieso, Gloria
Salguero Gross, Roberto y Julio Enrique
Ávila, David Panamá-, quienes,
entre otras cosas, cuestionaron "el
método, los negociadores y el resultado
de la elección para la presidencia de la
Asamblea".
De seguir las cosas así, la cultura de
la "doctrina de la seguridad nacional", donde
prácticamente todo era permitido en aras
de derrotar al enemigo, empezará
realmente a quedar atrás. O para decirlo
en otras palabras, la dinámica misma del
proceso nos va llevando a aceptar la diversidad
de opinión, porque el momento de la
descalificación de personas con base en
su procedencia, ha terminado. A pesar, entonces,
de las borrascas, paradójicamente la
ocasión también se vuelve propicia
para unir trabajo a favor de El Salvador.
¡Hagámoslo!
* Coordinador del Consejo Editorial de EL
DIARIO DE HOY.