La
innovación es una herramienta para ganar
mercados externos
La micro:
competidora en el extranjero
"Adelante El Salvador",
es un programa de la Fundación
Centromype, que se encarga de proporcionar los
medios, la capacitación y la
información para que una microempresa
pueda exportar
- Dorys
Inglés
- El
Diario de Hoy
Promover las relaciones
comerciales de las microempresas en el exterior,
es el objetivo de "Adelante El Salvador", un
programa desarrollado por la Fundación
Promotora de Competitividad de la Micro y
Pequeña Empresa (Centromype).
La gerente general de la
Fundación, Merlin Barrera, afirmó
ayer que existen microempresas que cuentan con
la capacidad de exportar los productos, pero les
hacen falta los medios y la orientación
adecuada.
Según Barrera,
muchos microempresarios piensan en exportar a
otros países, pero no tienen la
información adecuada de un mercado
determinado para dirigir el producto a una
demanda específica.
Centromype se encarga de
capacitar y orientar al empresario para que los
productos se elaboren dependiendo de las
necesidad del mercado interno o
externo.
El programa se basa en dos
componentes básicos, la oferta y la
demanda.
En el caso de la oferta,
un "productor competitivo" tiene que trabajar
con base en cuatro principios, la calidad del
producto, la innovación, la capacidad de
producción y la solvencia
económica.
De acuerdo con Barrera, la
calidad del producto debe estar orientada a
satisfacer las necesidades del cliente. El
precio del bien debe ser competitivo, sin que
con eso disminuya la calidad del
mismo.
Además, el
microempresario está en la
obligación de entregar la
mercancía en el tiempo estipulado, sin
demorar un día, ya que, a la hora de
exportar, los atrasos pueden hacer que una
empresa jamás vuelva a requerir de los
servicios de otra
compañía.
Barrera aseguró que
la palabra "innovar" no sólo se debe
entender en materia de negocio, como el fabricar
algún artículo nuevo.
Por el contrario, la
innovación debe ser aplicada en otras
áreas, como la presentación del
empaque, el servicio post venta y la
atención al cliente.
La innovación se
aplica a los cambios que una microempresa
experimenta conforme se adapta a un mercado.
Con respecto a la
capacidad productiva, Centromype se asegura que
cada empresa cuente con la capacidad de
satisfacer pedidos y a cada una se establece un
rango de producción
determinado.
Finalmente, la
compañía debe estar solvente con
los proveedores y con el sistema financiero. La
solvencia es entendida, en este caso, como la
capacidad de un empresario de cumplir con los
pagos a tiempo.
Demanda
Del lado de la demanda, un
equipo de Centromype se encarga de monitorear
externa e internamente los posibles clientes y
las licitaciones en que las microempresas pueden
participar.
"Sondeamos y reconocemos
qué quiere la empresa, en qué
depósito, en qué empaque, etc.",
dijo.
Una vez establecida alguna
oferta, se trabaja junto a la microempresa para
seleccionar el producto y se buscan las
herramientas adecuadas para competir.
Barrera aseguró
que, en muchos casos, se hace necesario hacer
sugerencias para cambiar el empaque del producto
y ganar una licitación.
Aunque no quiso
proporcionar el nombre de una microempresa,
Barrera dijo que, en el caso de una
panadería, la compañía
cuenta hasta con un empaque que cumple los
requisitos establecidos en Estados Unidos para
que el producto sea exportable.
Requisitos
La Gerente de Centromype
aseguró que es indispensable, para que
una microempresa ingrese al programa, la
elaboración de un producto, que quiera
hacer negocio y tenga el deseo de ser
competitiva.
También debe
permitir que un delegado de Centromype elabore
un análisis de la compañía
para calificarla. Barrera dijo que el objetivo
de ello es reconocer las debilidades y
fortalezas de la institución, así
como obtener la información para
proponerla a posibles clientes. "Toda la
información que nos brindan es
confidencial", agregó.
Por último, debe
tener los registros en orden, contables y
comercio. "En el caso de las artesanías,
el producto debe estar patentado porque otros
comerciantes pueden copiarlo",
aseguró.
Barrera expresó que
los requisitos que la institución
solicita no son para desaprobar a nadie, sino
para cumplir las exigencias que se piden en
mercados extranjeros.
Después de haber
cumplido los requerimientos anteriores, la
segunda fase del proceso es firmar un contrato
de afiliación anual a la
Fundación, que oscila entre los 500 a mil
colones.
Los compromisos que se
estipulan en el contrato son por parte de la
empresa, proporcionar la información
solicitada por la institución, tomar en
cuenta las sugerencias que los encargados de
mercadeo realicen y cumplir con los
estándares de oferta que se presenten.
Por el lado de Centromype,
los compromisos de la institución son
informar al socio sobre los cambios y
oportunidades del mercado y calificar y
promocionar a la empresa en los seis eventos
nacionales y 12 internacionales en los que
participa la fundación. "A la fecha,
hemos participado en ferias de Houston, Islas
Canarias, Argentina y Nicaragua",
dijo.
También debe
promocionar a los socios en la página web
de la institución (www.centromype.com.sv)
. Por cada negocio que se cierra, la
institución tiene una comisión de
entre el cinco y el siete por ciento.
Apertura de
mercados
Aunque "Adelante El
Salvador" cuenta con sólo un año
de existencia, ya ha cosechado algunos
frutos.
La gerente general de
Centromype, Merlin Barrera, aseguró que
las microempresas, ya sea nacionales como
internacionales, ya han cerrado
contratos.
En relación a la
competencia nacional, microempresas que fabrican
muebles han participado en licitaciones y les
han ganado la batalla incluso a empresas
extranjeras.
Muchas de éstas han
realizado trabajos para la cadena de
supermercados Price Smart y para la Funeraria de
la Fuerza Armada.
Recientemente, otras
compañías también ganaron
otra licitación para alimentar a los
niños que llegan del interior del
país a visitar la Feria del Progreso
2000, que se realiza en la Feria
Internacional.
Barrera aseguró que
en el proyecto se unieron
compañías que elaboran bolsas,
alimentos y hasta alguna que se encargó
de diseñar la presentación del
producto.
En el mercado exterior, la
fundación ha hecho contactos con
empresarios salvadoreños que viven en
Estados Unidos y que están interesados en
exportar.
Según la gerente,
el "Show Room" que organizó la
fundación en el Hotel Camino Real
Intercontinental logró que
salvadoreños residentes en el exterior
cerraran negocios con empresas que elaboran
productos alimenticios. Eso significa que las
pupusas, los concentrados de frutas y los dulces
típicos podrán ser
exportados.