La
Libertad
Promueven
la 'siembra directa'
"Cero labranza del
suelo" es una técnica que reduce la
erosión en un 90%. El CENTA prueba en la
actualidad un método que implica la no
remoción del terreno
- Rosemarié
Mixco
- El
Diario de Hoy
Sembrar
no es sinónimo de arar, ni tampoco de
surcar la tierra con maquinaria pesada. Para
comprobarlo, basta remontarse al principio de la
humanidad y recordar que los primeros
agricultores lo hicieron en tierra
virgen.
En la actualidad, el
Centro Nacional de Tecnología
Agropecuaria (CENTA) estudia la calidad de
producción que se podría obtener
de tierras cultivadas con el método de
labranza mínima, una forma de siembra
directa que resulta novedosa para Centro
América, no así para otros
países del mundo. En países como
Estados Unidos, Brasil y Argentina, grandes
cantidades de terrenos son cultivados de esta
manera.
En El Salvador, la
iniciativa la tomó la empresa fabricante
de herbicidas Monsanto, que, en
coordinación con el CENTA, realizó
una serie de jornadas divulgativas entre
extensionistas, agrónomos,
cooperativistas y otros interesados en la
materia.
Augusto Mangelle,
representante de Monsanto para
Latinoamérica, explicó que con la
siembra directa se busca reemplazar lo que se
hace con el arado. ¿Por
qué?
El argentino
manifestó que, al practicar por
años la previa preparación de los
terrenos, lo que se ha hecho es esterilizar los
suelos.
Esterilización
Con la siembra directa, se
recupera la calidad de los suelos de una forma
gradual. Este tipo de siembras es ideal para
todo tipo de suelo.
Lo que se busca es sembrar
sin remover la tierra, proporcionando más
aireación al suelo.
Existe maquinaria
desarrollada para plantar cualquier tipo de
semilla en suelo que no ha sido
removido.
Julio César Arroyo,
representante de Monsanto en El Salvador,
detalla que en los países donde se
practica la mínima labranza se ha logrado
controlar la erosión, además de
bajar los costos a los agricultores e
incrementar la producción.
Carlos Mario
García, representante del CENTA,
indicó que se tiene conocimiento de que
en Brasil se cultivan 10 millones de
hectáreas de esa forma.
Con la labranza
conservacionista se evita casi un 90% el
deterioro del suelo.
"Con la técnica
tradicional, se pierden 50 toneladas de suelo
por año por hectárea. Con la
siembra directa, sólo de 400 a 500
kilogramos", dijo el informante.
Además,
comentó que la producción en
Brasil se ha duplicado y, en ocasiones,
triplicado con este método.
Por el momento, Monsanto
ha ofrecido apoyar a CENTA para realizar algunas
pruebas con la adquisición de una
máquina sembradora.
García
afirmó que se tiene planificado verificar
la técnica en un terreno de 300 manzanas
que forma parte de la cooperativa Los Nilos, en
Zacatecoluca, La Paz.
Allí, se
sembraría arroz, pero también se
tiene proyectado trabajar con maíz y
sorgo.
Las personas interesadas
pueden solicitar más información
en el CENTA o contactar con técnicos de
Monsanto, al 260-7835.